VISIÓN GEOPOLÍTICA DE LA ARMADA
Los aniversarios institucionales sirven para el análisis.

 La historia se hace presente y se proyecta al futuro. Hoy en un marco de incertidumbre creciente.
 El Jefe de la Armada desde su periscopio naval traza su visión geoestratégica dentro de un marco mundial caracterizado por

 » una globalización como un camino sin retorno, al menos en un futuro     previsible
 » un mundo en profundo y contundente cambio
 » se afianza la interdependencia y los estados pierden capacidad     política y económica individual
 » las guerras generalizadas tienen remota probabilidad de ocurrencia
 » aparecen las nuevas amenazas emergentes
 » en el mar el patrimonio argentino sufre la agresión de las flotas     pesqueras que tiene no sólo connotaciones económicas, sino     también político-militares

 El Jefe de la Armada, Alte. Joaquín Stella visualiza en este nuevo siglo "una era marítima por excelencia. Donde el mar sería escenario de conflictos de distinta naturaleza".
 Argentina no cuenta con el potencial disuasivo (la "deterrence" de los EEUU) suficiente para superar estas amenazas emergentes por sí sola.
Hoy en función de esa creciente interrelación entre países se requiere de la cooperación internacional, regional y subregional como una herramienta de uso creciente en la comunidad internacional.
 El interés nacional adquiere dimensión regional con la lógica pérdida de soberanismo. Una tendencia manifiestamente mundial.
 Las amenazas son multifacéticas y multifuncionales. No son únicas. Cuando un país es blanco, o suma de países con fronteras permeables, son atacados, por ejemplo, por los traficantes de drogas.
 Los recursos de los amenazadores que operan a escala internacional superan a los de los Estados.
 Los estados tradicionales son antigüedades que respondieron a las necesidades planteadas en los siglos XVIII y XIX.
 Dar respuesta a las políticas del Estado con la limitada capacidad de reacción, ya no basta.
 Se requiere de la acción combinada y conjunta de los países vecinos.
La clave pasa por la reacción de los Estados y las políticas superadoras de la naturaleza de las propias amenazas.
 El Estado sigue vivo, aunque más limitado. Obsoletos lo hacen los que quieren destruir la identidad y la integridad de la Nación.
 La diplomacia interactiva de las Cancillerías en un escenario multidimensional no alcanza, se requiere de la diplomacia financiera y también de la militar que otea el horizonte con la serenidad de la continuidad sin los avatares de la política doméstica.
 Según el Instituto Internacional de los Estudios Estratégicos de Londres, hay 29 conflictos de los cuales 27 son de orden interno y hay dos nuevos. Uno es Colombia.
 Este conflicto afecta a todos porque es complejo, local, subregional, continental y mundial. Es político, ideológico, pero más económico financiero. Es civil, pero también de seguridad militar porque pone en juego la integridad de la Nación y de los países vecinos.
 Las acciones de paz como la interoperatividad de las fuerzas de otras naciones, además de crear confianza mutua, proyectan e integran la seguridad regional, alejando y manteniendo a raya de los promotores y agentes del delito internacional.
 Para llevar a cabo estas misiones domésticas, regionales y mundiales, el Alte. Stella "requiere de la necesidad imperiosa de llevar adelante las previsiones presupuestarias de la ley de Reestructuración de las FFAA".
 No hay modernización sin recursos y más cuando las unidades navales en su mayoría han superado la mitad de su vida útil.

 En síntesis, en su aniversario el Jefe de la Armada, dentro de un marco de globalización e interdependencia, frente a los desafíos y amenazas de este nuevo siglo, apela a los argentinos, como lo hizo el Alte. Brown en 1814 para formar la incipiente y victoriosa escuadra nacional, apela al consenso y a las autoridades para seguir cumpliendo sus múltiples tareas por la vía de la instrumentación derivada de la aprobada Ley de Reestructuración de las FFAA.