RETORNO AL PRAGMATISMO DE LA POLÍTICA EXTERIOR ARGENTINA

No hay dudas que la errónea política económica llevada a cabo por el Gobierno en su primer año de ejercicio, colocó al sistema financiero estatal al borde de un default. El oportuno apoyo de los EEUU, del FMI y otros organismos de crédito, facilitó el blindaje por U$S 39.700 millones, suficientes para lograr financiamiento de la deuda en el 2001 e intentar la recuperación de la economía, de la confianza y de los inversores privados. Ha sido una excelente oportunidad que la nueva Administración del Pte. Bush haya puesto atención prioritaria a los asuntos latinoamericanos, que por supuesto tienen varias velocidades en función de la seguridad nacional y el interés preferentemente comercial como el ALCA, que ha pasado a ser una cuestión de Estado (norteamericano).
Desde los tiempos de los Ptes. Menem y Bush padre se produjo un giro copernicano de la política exterior argentina, y en particular respecto del Gobierno estadounidense que culmina con una alianza extra NATO, para desasosiego de Chile y Brasil. Bajo la Administración De la Rúa se produce naturalmente un alejamiento propio de confundir el interés comercial-financiero-económico con las ideologías social demócratas de las dirigencias locales y de Europa occidental (11 países).
Este equívoco que Chile no aplicó, pese a ser un Gobierno socialista, hizo que se produjera un compás de espera, que después del blindaje provoca naturalmente, y por ahora, un redireccionamiento de la política exterior argentina en coincidencia con la nueva política de buenos vecinos del Pte. Bush.
La primera visita latinoamericana al Dpto. de Estado ha sido la del Canc. Rodriguez Giavarini, en correspondencia con la del Mtro. Machinea al flamante Secr. del Tesoro y experimentado empresario, Paul O'Neill.
Más allá de una muy expresiva foto de ambos Cancilleres denotando entendimiento (¿profundo?) el temario obvio resultó ser el siguiente:
-la enorme preocupación de los EEUU por lograr un resultado positivo en las negociaciones del ALCA y en la Cumbre de Ptes. en Québec-Canadá. Se trataría de una señal clara de una ofensiva norteamericana por construir un bloque continental frente a sus competidores europeos y asiáticos
- la fecha de la concreción del ALCA es motivo de diferencias
= para Chile el 2002
= para Argentina, que ejerce la presidencia pro tempore de la Comisión de Trabajo del ALCA es técnicamente el 2004
Por tratarse de una decisión política que deberán tomar los Gobiernos de América, posiblemente será debatido por los Cancilleres el 7.04. y fijado por los Ptes. en Québec.
Rodríguez Giavarini cubriendo sus espaldas respecto de Brasil, que quiere resolver antes los litigios bilaterales y postergar la decisión hasta después del 2005, ha dicho que "el ALCA se construirá sobre coinciden-cias programáticas y no por fechas". El Cronista, 06.02.01.
- Otra de las afirmaciones que Rodríguez Giavarini remarcó a C. Powell fue "la posición argentina es llegar al ALCA a través del Mercosur". Vistos los múltiples litigios comerciales que tienen los socios del Mercosur, entre ellos y con otros, como el caso Brasil con las carnes vacunas con Canadá y EEUU; y por la contienda comercial de aviación entre Embraer y La Bombardier canadiense, Brasil frenará el acuerdo.
- Otro punto de la posición argentina que fue fijado en la gira por Europa (Francia) por el Canc. Rodríguez Giavarini, que habría planteado en Washington, fue la necesidad de "eliminar las barreras de los mercados como mejor sustituto a cualquier ayuda financiera".
- A la espera de la Reunión Multilateral de la OMC, bastante postergada, en el ALCA Rodríguez Giavarini pretende que "se discutan todos los temas. Es decir agricultura, industria y servicios".
- La visita a la Secr. de Agricultura, Ann Venemann y al de Comercio, Donald Evans vislumbrarían una acción conjunta en contra de las políticas proteccionistas.
- Otra iniciativa fue otorgarle un rol más decisivo a la OEA en los asuntos continentales, en defensa de la democracia, inclusive encargándole a la Secretaría Ejecutiva el fu-turo del acuerdo de libre comercio continental.
- Otra propuesta fue la de incluir en los protocolos de la asociación comercial continental "la cláusula democrática" que exhibe resultados positivos en el Mercosur en el caso de la última crisis paraguaya.
- Seguramente no han escapado a esta "gran conversación entre dos grandes amigos de dos países amigos cuyas relaciones bilaterales son fuertes y sólidas", según las definió el Secr. de Estado, entre otros temas candentes de América Latina, tales como
* La consideración a Cuba sobre las violaciones humanas y el consiguiente comentario extemporáneo de F. Castro sobre una política argentina "lame botas yanqui".
* Un capítulo de gran trascendencia para toda América es el tratamiento político de la regionalización de la lucha contra el narcotráfico, aspecto que encuadra en el Plan Colombia, uno de los nudos gordianos principales que amenaza no sólo con la fragmentación y vietnamización del Estado colombiano, sino también a los países vecinos ya por la extensión de los cultivos, como por el desplaza-miento masivo de refugiados, que provoca la guerra.
* Habrá que estar muy atento a las negocia-ciones de los acuerdos de paz Pastrana-Marulanda, y al tráfico cada vez más intenso y voluminoso de droga hacia el Sur, incluyendo a Argentina, donde el secuestro de droga se ha duplicado en el 2000, se capturaron 903 kgs. de cocaína y 12.549 kgs. de marihuana y 45 kgs. de heroína. Esta epidemia mundial debe ser atacada por la comunidad internacional con unidad de acción, tanto desde la oferta como de la demanda. Finalmente, la reunión puso de manifiesto la creciente importancia de las relaciones entre ambos países, según el Emb. Jim Walsh. Buena prueba de ello se ha debido a la conversación telefónica entre el Pte. Bush y De la Rúa, mientras navegaba en la Fragata Libertad, presenciando la revista naval. Llama la atención el acercamiento al Pte. Bush y sus colaboradores que el Canc. R. Giavarini por 2ª. vez ha calificado que: "con Estados Unidos somos amigos y aliados". Y agrega: "Y nos parece que, en esta agenda sustantiva, las coincidencias son francamente muchas.
Esta es la política argentina: defender el interés nacional en todas las esferas. Y cuando nosotros estamos de acuerdo con alguien es porque coincide con nuestro interés nacional. No al revés".