GASTO Y SOLVENCIA FISCAL, CON ALTA PRIORIDAD
EL MEGACANJE DA UN RESPIRO A LA ANGUSTIA

 Las páginas de los periódicos, han puesto de relieve el éxito alcanzado con el llamado megacanje de la deuda argentina, que alcanza a la cifra de U$S 128.018 millones.
Como resultado de la propuesta, se presentaron para el canje U$S 33.000 millones de títulos público, cifra que constituye todo un récord no sólo nacional, sino también mundial.
 Los especialistas en comercialización, apenas conocida la oferta de la Argentina, descontaron que el resultado sería muy bueno y que había muchas ofertas.
 Por supuesto que esta mega operación despierta todo tipo de comentarios respecto del después.
La operación es buena, disipa la incertidumbre de un default, por un cierto tiempo.
 Se calcula que se reducen las necesidades de financiamiento en unos U$S 5.000 millones para lo que resta del año y el 2002.
El canje comienza a glorificarse, como sucedió con el blindaje. Este duró tres meses. La cobertura proporcionada duró muy poco. El Gobierno prometió reactivación, crecimiento, etc., y de ello ocurrió muy poco.
 El mundo es muy competitivo, no sólo entre empresas, sino también entre países.
 La Argentina hace bastante tiempo que ha dejado de serlo, no así todas las empresas.
 Hubo una propuesta muy concreta para reducir el gasto fiscal. La del ex Mtro. López Murphy, pero para la sociedad gobernante era impolítica y traería graves conflictos sociales.
 Lo interesante es que la medida no se adoptó; fue más fácil limpiar de un plumazo al Mtro. y los problemas sociales no sólo se resolvieron, sino que se agravaron, en tanto que la tasa riesgo-país siguió excesivamente alta.
 La reducción del gasto fiscal no es sencilla. Es una difícil operación. El Mtro. Cavallo lo sabe y por ahora no se anima porque seguramente encontrará los obs-táculos políticos.
 La fácil solución de apagar "los incendios sociales" puntuales (pique-teros en rutas) con planes "Trabajar" encuentra sus límites en dos parámetros: el aumento del gasto social y un peligroso asistencialismo que amenaza trocarse en la herramienta de los jefes piqueteros para liderar sus grupos y quedarse con parte del botín.
 Buena parte de los políticos ensaya respuestas de exculpación atribuidas a las condiciones externas, empezando por acusar a los mercados, los especuladores, la globalización, por supuesto los yankees, a los que se agregan los españoles "expoleadores" y las multinacionales.
 Lo cierto es que la economía no crece porque el Gobierno y el Estado no ofrecen un marco macroeconómico e institucional que por un lado se produzca un cambio en las estructuras, y por otro se recree la confianza, el optimismo y la capacidad de invertir en nuestro país.
 La inversión extranjera directa ha huido de Argentina. México concentra más del 50% de las inversiones, sigue Brasil y queda muy poco para Argentina. El megacanje no sustituye la reforma de un Estado dispendioso e ineficiente.
 El megacanje no sólo transporta un problema de ahogo financiero de hoy, sino que mañana será mucho más costoso su pago por las altas tasas de interés de cierre de las operaciones de bonos futuros.
Se requiere un cambio de actitud mental en la clase gobernante.
 El Sueldo Anual Complementario que se autoasignaron los Senadores, aleja al pueblo de sus representantes, produciendo un generalizado rechazo por la canonjía que representa, frente a una población cada vez más deteriorada, que tiene un 10% bajo condiciones de pobreza total.
 El Gobierno debe poner límites al gasto no sólo en el Ejecutivo. El Poder Judicial y el Legislativo deben ser conscientes de la situación.
El predominio de la política sobre el Estado de Derecho hace que el riesgo-país y la tasa de interés se mantengan muy altos.
 Los economistas de prestigio han sido muy taxativos.

  = Jorge Avila, del CEMA, dijo que
"Los inversores le piden a Argentina un drástico ajuste en el gasto público nacional y provincial, mediante un acuerdo político".
A pocos meses de las elecciones de octubre, al no tomarse conciencia del peligro, el proyecto se postergaría.
Este veranito financiero que presenta el megacanje puede ser una tentación para hacer política partidista. Puede tentar al político más pintado. Habrá riesgo de una política expansiva.

  = Daniel Artana, dice que "el canje no solucionaría todos los problemas. Lo que hace es darnos espacio a costa de aumentar la deuda global del Gobierno, ... Ese aire serán unos meses para ver si podemos encarrilar las cosas, en un contexto internacional que se va vuelto complicado".
El Plan Brady en 1992 permitió refinanciar el 42% de la deuda argentina a una tasa del 6% anual, que en ese momento duplicaba la tasa internacional.
Este megacanje representa el 16% de la actual deuda total y su tasa cuadrupli-caría la internacional.

  = El ex Mtro. de Economía, R. Alemann calificó como "una buena cifra (el mega-canje), nos alivia bastante", pero exigió al Gobierno de F. De la Rúa, "mayor liderazgo político para encarar las reformas pendientes".
"La tasa que se paga es demasiado alta. Esta operación aumenta la deuda por la capitalización de los intereses que no se pagan y además a un precio elevadísimo".
Mientras ocurre todo este proceso financiero, la reducción del gasto y la solvencia fiscal, siguen siendo una deuda política.