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LA MISIÓN MARC GROSSMAN "AMIGOS, ALIADOS Y
SOCIOS"
Los facilitadores
Enviados especiales de los Jefes de Estados Europeos y de
los Estados Unidos han derivado al Fondo Monetario Internacional
-FMI- el arreglo de la deuda externa argentina a partir de
la presentación de un PLAN SÓLIDO y SUSTENTABLE.
Después le fueron adicionando más exigentes
calificativos, como: TRANSPAREN-TE, COHERENTE, RACIONALIDAD
ECONÓMICA, etc., mientras el equipo económico
iba adecuándose a las exigencias del FONDO (flotación
del tipo de cambio, paulatino levantamiento del "corralito",
límites de emisión, etc.) sin por ello reducir
el gasto público, en particular el de las provincias.
Los gestores o "lobbistas"
También ante la crisis global que azota a la Argentina
y en particular al pueblo, con un 41% de NBI, numerosos Jefes
de Estado se han ocupado de demandar una solución político-financiera
al Gobierno de los Estados Unidos y al FMI, sin que hasta
ahora se produjera un cambio de actitud.
Ello se debe a que el presupuesto aprobado por el Congreso
es muy endeble y ya está siendo sobrepasado por los
acontecimientos.
Ello se debe a la fortaleza exhibida por los Gobernadores,
sus Diputados y Senadores, que más que dedicarse a
realizar un examen de conciencia sobre sus responsabilidades
de representantes del pueblo, se niegan a achicar los gastos
de la política, reducir estructuras y cambiar de cuajo
la organización administrativa, caracterizada por su
ineficiencia y dispendio.
A su vez, tanto el Gobierno de Estados Unidos como el FMI,
no están dispuestos a abrir la mano del crédito
si no se produce un cambio de actitud mental en la dirigencia
en dejar de pedir recursos, sin antes poner en "orden
la casa".
Los ruegos del Mtro. de Economía, Jorge Remes Lenicov
en las deliberaciones de la Asamblea General del BID en Fortaleza
(Brasil) resultan insuficientes para convencer a las autoridades
del FMI.
Por ello el Pte. designado, Eduardo Duhalde, ha pedido una
audiencia con el Director General del FMI para resolver la
cuestión en oportunidad de celebrarse el Consenso de
Monterrey en la próxima semana.
La misión Grossman
En medio de este impasse entre el FMI y la Argentina, el
Pte. G. W. Bush -ha destacado un enviado especial- el Subsecretario
de Asuntos Políticos del Departamento de Estado, Marc
Grossman, para constatar la situación política
y social de los países que integran la región,
especialmente la Argentina.
Se sabe que tres son los países de América del
Sur que están atravesando una grave crisis: Colombia,
Venezuela y Argentina, de distinta índole, pero que
en todos los casos afecta la estabilidad política e
institucional, aspecto este último al cual el Gobierno
de los Estados Unidos, le asigna una prioridad primigenia
antes de conside-rar temas financieros, económicos
y sociales.
Grossman vino a hablar directamente con el Pte. Duhalde. Trajo
"un mensaje específico del presidente de los Estados
Unidos y del Secretario (Colin Powell) de que la Argentina
no está sola, que es un aliado muy importante de los
Estados Unidos", aseguró el Embajador argentino
en Washington, Diego Guelar.
Los participantes del encuentro no hablaron de la rogada asistencia
financiera, sino que consideraron clave el respaldo político.
El visitante traía, por supuesto, preguntas:
¿Corren riesgos la democracia y el sistema capitalista
ante la crisis?.
¿Qué piensan de esto la sociedad civil?.
La lógica de este par de preguntas es básica.
Si no hay estabilidad política no hay ningún
plan económico que sea sustentable en el tiempo.
En estos encuentros los temas giran alrededor del interés
nacional de cada una de las partes.
Rige el "quid pro quo", o en el mejor entender criollo,
"el toma y daca".
Estados Unidos enfrenta problemas cada vez más graves
de estabilidad política en Sudamérica y de allí
la misión Grossman.
El desencanto político
Ello muestra que Washington está muy inquieto con
la crisis de pobreza y endeudamiento creciente y el consiguiente
deterioro político de los Gobiernos latinoamericanos,
acompañado de la pérdida de interés de
la gente por los asuntos políticos.
Tal es así que en las recientes elecciones legislativas
en Colombia, el principal ganador fue la abstención.
Lo mismo ocurrió el 14 de octubre de 2001 en Argentina,
cuando poco más del 50% del electorado se abstuvo de
votar, o no votó a nadie mediante el ardid de poner
cualquier papel bajo sobre en las urnas.
La gente está harta de la mala política y de
los malos políticos.
No rechaza ni la democracia ni las instituciones. Demanda
un cambio de actitud hacia los representados y conducta moral
sobre todo.
Las marchas de protesta por causas varias, los cierres de
rutas por piqueteros en todo el país, los ataques a
bancos, que se han visto obligados a "blindar" sus
ventanales y vidrieras, los insultos de todo calibre a muchos
políticos renombrados, los bloqueos de rutas a camiones
cargados con alimentos que luego son asaltados por habitantes
de villas, los asedios externos al Congreso mientras sesionan
los legisladores por miles de personas, pintan un cuadro de
situación de gran inestabilidad social, económica
y por ende, política, que no han menguado desde los
graves hechos del 19 de diciembre de 2001 en la Plaza de Mayo.
La venida de la misión Grossman desde el punto de vista
político es más que justificada.
El Gobierno de Estados Unidos como superpotencia mundial y
continental, está atenta a cualquier ruptura del equilibrio
político de la región.
En otras oportunidades directamente a través de organismos
regionales (ONU, OEA, BID, etc,) o en alianza con otros países
de la región, Estados Unidos ha intervenido en situaciones
graves, particularmente cuando la seguridad nacional del Estado
aparece amenazada.
En la actualidad, como lo hemos citado, una alteración
institucional en cualquier país americano es motivo
de enviados especiales.
Las cuestiones de fondo
En las conversaciones Duhalde-Grossman, el martes 5 de marzo,
además de tratarse de la preocupación por la
estabilidad democrática, se aprecia que el señor
Grossman debe haber pedido la opinión oficial del Gobierno
argentino sobre:
» La condena a Cuba por la violación a
los derechos humanos, que próximamente se debatirá
en la Comisión respectiva de Naciones Unidas
» La actitud que asumiría Argentina en
el caso de calificar a los narco guerrilleros de las FARC
y ELN como terroristas. Consecuentemente, frente a una actitud
de mayor intervención militar de tropas estadounidenses,
como ocurrió en Filipinas, cual sería la actitud
de Argentina?.
Grossman es un funcionario de larga trayectoria, especializado
en cuestiones de seguridad y en la OTAN. Fue embajador en
Turquía (1994-97) un país clave en el complicado
Medio Oriente.
La visita de Grossman a Argentina fue una extensión
de la agenda de Brasil que se resolvió a último
momento en una reunión de interagencias de la Casa
Blanca, dada la crítica situación existente.
Ya que el interés de Washington es según una
fuente oficiosa, dar " apoyo a la democracia argentina".
La democracia está en riesgo. Mientras unos cantan
el estribillo "que se vayan todos" y no piensan
en el caos que genera la desaparición de la autoridad
gobernan-te.
Un legislador, Oscar Lamberto, cinco veces elegido, se queja
de que "a los políticos se los descalifica y se
presume que todos son delincuentes, su honra y sus familias
caen bajo la infamia en Internet".
En tanto el Dpto. de Estado emitió su informe anual
sobre Derechos Humanos en Argentina describe las turbulencias
por la caída de De la Rúa y reitera la crítica
a la "ineficiencia de la justicia argentina y al hecho
de que a veces está sujeta a la intimación e
influencia política".
Quizás la más grave acusación que se
puede hacer es que en la Argentina se ha violado masivamente
el derecho de propiedad, desde los más altos niveles
del Gobierno.
La Constitución Nacional prevé el sabio mecanismo
de acefalía en el art. 88, de modo que si un Gobierno
fracasa y cae, el Congreso debe nombrar otro Presidente. Así
se asegura la continuidad democrática y la Casa Blanca
no debe preocuparse por la estabilidad política y el
apoyo a la democracia argentina,
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