ELECCIONES EN PERÍODOS DE CRISIS EN BRASIL

En épocas de bonanza la vida es más fácil y las campañas eleccionarias tienen menos carga emocional, pasional y socioeconómica. En sociedades muy ricas, el consumismo y el hedonismo están muy presentes.
La locomotora del mundo, la superpotencia norteamericana se ha frenado en su arrollador crecimiento económico. Los cálculos de los economistas fallaron. No incluyeron la falsedad de los balances, el desmesurado gasto militar, la quiebra de los punto.com y la huida de los capitales a puertos más seguros, donde impera la seguridad jurídica, aunque las tasas sean muy bajas..
La locomotora de EEUU ya no tracciona a todas las economías. La política del buen vecino del Sur fue descuidada por la Administración Bush.
Las instrucciones de 0’ Neill al FMI fueron muy duras.
Se dio fin a la política de rescate. El FMI deja de ser la última tabla de salvación de los países deudores, fueren o no organizados, planificado-res, sustentables, serios, etc.
En teoría la respuesta de Bush parecía saludable; sin embargo, no se tuvo en cuenta la globalización financiera interdependiente y volatilidad de los países emergentes.
Así como hubo un “efecto tequila” y otro tanto, el tailandés o el ruso. También el “efecto tango” hizo de las suyas no sólo sobre Uruguay, sino y principalmente sobre el gigante sudamericano brasileño.
No podemos dudar de la profesionalidad del discípulo de Soros, Arminio Fraga y aún del Mtro. de Hacienda, Pedro Malan. Sin embargo, la fuerza de la huida de los capitales, combinada en parte con la desconfianza que despertaban los candidatos opositores a la presidencia de Cardoso, hizo que el Real se devaluara y el gigante cayera en las redes del FMI; o sea, dentro de la política de los EEUU, que no admite los intentos hegemónicos al que aspira la política de Itamaraty.
La Cancillería brasileña lleva dos intentos de unificar Sudamérica. Sin embargo, en un solo bloque, sin lograrlo.
Primero fue la Cumbre de Brasilia en el 2000 y ahora la de Guayaquil, que reunió a todos los Jefes de Estado de Sudamérica. Sin embargo, el objetivo se mantiene de constituir una ZLC, con capacidad de negociación frente al ALCA, al NAFTA o la UE.
No obstante, estas reuniones apenas superan el diagnóstico y uno que otro acuerdo bilateral.
Chile mantiene una política independiente y dirigida a acordar negocios con los países industrializados: UE, EEUU,1ra. prioridad.
Los países andinos acordaron ventajas especiales con EEUU para facili-tar la exportación de sus productos.
No ocurre lo mismo con Brasil, Argentina y los países del Mercosur, en general más regidos con políticas ideológicas de enfrentamiento, que co-merciales de cooperación y pragmatismo.

Los candidatos presidenciales rinden examen
Efectivamente, a diferencia de Argentina, Wall Street ha “exigido” que los candidatos con más posibilidades rindan examen acerca de las políticas económicas que llevarán a cabo en ejercicio de la presidencia.
Un nuevo intervencionismo rechaza el soberanismo imperialista brasile-ño. La dependencia del capital empaña sin doblegar demasiado la voluntad política oficial.
Esta interdependencia muy dependiente de los poderes centrales ha obli-gado a que el posible candidato con más chances, Luis Inacio “Lula” Da Silva moderara sus ideas progresistas, distribucionistas “corre capitales extranjeros”.
Mientras A. Fraga busca respaldo a su plan económico para evitar un mayor deterioro de la divisa y la caída de las Reservas del Bco. Central (pese al respaldo del FMI) el Pte. Cardoso convoca sin suerte a los can-didatos principales para entablar conversaciones por separado sobre el acuerdo con el FMI, diciendo que “deben expresar su apoyo por el bien del país”.
A su vez el Mtro. de Finanzas, Pedro Malan prometió revertir el senti-miento de mercado, asegurando en una suerte de liderazgo sin poder que “Brasil es más grande que esta turbulencia”.
Esta turbulencia tiene su costo después del acuerdo con el FMI (por U$S 30.000 millones) la divisa brasileña cayó un 8,1% y la Calificadora Moo-dy’s Investors Service rebajó la deuda brasileña al mismo grado que la del Líbano, que no es por cierto ningún gigante, sino un país hecho trizas por las guerrillas, terroristas, Siria e Israel.
El FMI permitió usar U$S 10.000 millones de las reservas de Arminio para contrarrestar la volatilidad de las divisas y la especulación.
Las empresas en Brasil no consiguen crédito para las exportaciones. Los bancos extranjeros muestran rechazo a financiar el comercio.
La incertidumbre política es el condicionante del mercado, El mercado obra en consecuencia, restringiendo o acumulando proyectos.
Fraga ha sido terminante en cuanto a la conducta de Brasil frente a las exigencias del FMI:
“No puedo pensar porque el próximo presidente no va a ser fiscalmente responsable, dada nuestra historia de hiper inflación”.

Las cuentas de Brasil
La economía de Brasil deberá crecer por lo menos el 4,8% (el doble de los últimos 7 años) para poder cumplir con las exigencias del FMI.
Este esfuerzo difícilmente sea alcanzado. En las próximas entrevistas con F.H. Cardoso, ninguno de los candidatos querrá comprometerse ni con los datos, ni con el FMI. Lo cual creará aún más incertidumbre, ya que el esfuerzo fiscal para pagar la deuda interna y externa será muy importan-te.
Según el experto británico Kenneth Maxwel, director del programa de estudios latinoamericanos del Consejo de Relaciones Internacionales de New York, el paquete de U$S 30.000 millones del FMI es insuficiente para solucionar la crisis financiera de Brasil.
Agrega que “a partir de ahora los riesgos serán todavía mayores para Brasil y para el FMI porque la quiebra será mayor”.
“La reputación de Cardoso terminará manchada por una crisis financiera de grandes dimensiones”, sentencia Max Maxwell.
La balanza comercial de Brasil arrojó un superávit acumulado de U$S 4.400 millones durante los 8 primeros meses del año 2002 (exportaciones U$S 33.129 millones e importaciones U$S 28.689 millones).
En realidad, Brasil necesita exportar más y tener un superávit mayor para afrontar los pagos de la deuda.
Mientras tanto, en vista de todos estos antecedentes la divisa brasileña sigue devaluándose
1 dólar = 3,145 reales, y el riesgo-país es el tercero en la tabla (12.08.02)

Argentina con 6.938
Nigeria 2.727
Brasil 2.221
Ecuador 1.814
Venezuela 1.118
Turquía 954
Colombia 904
Perú 839
Rusia 554
10º México 405

En tanto el cierre del VOBESPA marca 3.091,79 puntos, en caída.
El PIB de Brasil es de U$S 595.000 millones, el 9° lugar en el mundo (Argentina con U$S 285.000 millones) el puesto 17°.
La gran cuestión es si Brasil puede retornar a un sólido crecimiento económico.
Con una economía creciendo y bajas tasas de la deuda pública será manejable.
Pero con altas tasas como las actuales, el esfuerzo superavitario fis-cal hará muy pesado el servicio de la deuda.
El crecimiento dependerá fundamentalmente de la confianza que los in-versores depositen en el nuevo Gobierno,
También el marco externo sudamericano y mundial facilitará o afectará a Brasil, si no hay un rápido crecimiento de la economía.

Los candidatos
“Lula” el candidato que lidera las encuestas de intención de votos ha criticado la Administración Cardoso, haciendo hincapié en “la injerencia de los especuladores de la Economía”.
Las últimas encuestas dan a los candidatos, los siguientes porcentajes, según Vox Popoli

Luis Inacio da Silva (PT) 34%
Ciro Gomes (FL) 29%
Jose Serra(PSDB-oficialista) 12%
Anthony Garotinho (PSB)  9%

Los dos primeros de naturaleza política izquierdista, si bien han mo-derado su discurso anticapitalista no han rectificado que reestructurará la deuda de Brasil.
La campaña electoral comenzará el próximo 20 de agosto.
La cuestión de la deuda y la negociación con el FMI será un tema ineludible y del cual estará pendiente todo el mundo financiero.

En síntesis, las perspectivas financieras se presentan muy difíciles en este período preelectoral de Brasil.
Los candidatos no quieren quedar enganchados con los acuerdos recientes con el FMI, más aún teniendo en cuenta que el Pte. Cardoso aspira a comprometerlos.
Es evidente que toda América Latina gira a la izquierda y sólo caben promesas distribucionistas por parte sus líderes. Castigo al capital ex-tranjero y renegociación de la deuda.
Por ahora “Lula” encabeza las encuestas. Si llega a renegociar el ac-tual acuerdo y si quiere recibir el refuerzo de los U$S 24.000 millones y acomodarse a las exigencias o transitar el camino que hoy hace Argentina, sola y aislada. Brasil sabe negociar mejor. Una caída muy fuerte de Brasil arrastrará a casi todos los países emergentes.
Un Brasil devaluado tendrá menos exigencias para aceptar el ALCA.
A Argentina no le conviene un vecino pobre, ni el default de Brasil. Sí le conviene un vecino menos hegemónico y menos expansivo, sobre todo en el campo de la energía (caso PECOM).
El efecto contagio puede revertirse, una mayor caída de Brasil puede generar un efecto contagio sobre Argentina y Uruguay.
EEUU intentará doblegar el hegemonismo sudamericano de Brasil. Si el precio del petróleo se dispara por desequilibrios en Medio Oriente (gue-rra contra Irak) la caída de Brasil será irreparable.

Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi