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LA CUMBRE DEL GRUPO DE RÍO
La crisis argentina dominó el escenario
En las Cumbres de Jefes de Gobierno se habla mucho
y se concreta poco.
En la Cumbre del Grupo de Río, en Santiago (Chile)
la crisis argentina dominó el escenario y por unanimidad
de los 19 miembros presentes, ante el riesgo de una caída,
default o devaluación que pueda afectar a los demás
vecinos latinoamericanos, se concretó una solicitud
de ayuda adicional que recayó en el anfitrión
de la reunión, Ricardo Lagos.
Si bien la Declaración de Santiago no tuvo un párrafo
específico para la situación argentina. Con
posterioridad los Presidentes emitieron una declaración
por separado, de respaldo a la Argentina, reiterando los argumentos
planteados por los Ptes. Lagos, Cardoso y Fox (en respaldo
del plan de déficit cero) al colega norteamericano,
y enfatizando que "la economía argentina
exige medidas que permitan a Argentina y a la región
continuar progresando en su integración a la economía
mundial".
"La Argentina -según el texto- ha efectuado
esfuerzos significativos para logra el ajuste financiero necesario.
Exhortamos a la creación de climas propicios para alcanzar
el éxito en este tipo de gestiones, reduciendo y evitando
los factores representativos que muchas veces prevalecen en
estas situaciones".
El Pte. Lagos se comunicó con el Pte. Bush (acudiendo
a los buenos oficios de Condoleezza Rice) en nombre de los
Ptes. de América Latina y le informó que según
Bush
"la Administración norteamericana, él,
el Secretario Collin Powell y el Secretario del Tesoro O'Neill,
están particularmente preocupados por encontrar una
solución sustentable, adecuada a la que está
ocurriendo con la Argentina".
R. Lagos en su discurso de clausura dijo;
"Esperamos que el trabajo que estamos haciendo
pueda llegar a buen puerto y podamos tener mercados más
tranquilos próximamente. La Administración (de
EEUU) y el equipo de los 8 (G-7 más Rusia) comprenden
perfectamente la necesidad de mantener los flujos de capital
abiertos a los mercados emergentes y de resolver los otros
temas más complejos que tenemos por delante"
"Peleamos por nuestra indepedencia, buscamos el
desarrollo, nos libramos de las dictaduras. Dimos pasos amargos
y seguros en la economía y hoy queremos decirles al
mundo que se requieren cambios en la globalización".
"No queremos que se nos pongan recetas simplistas,
mezquinas o retos con un alto costo social. No pedimos benevolencia,
sino reglas claras".
La Declaración del Grupo de Río hace mención,
más allá del "leading case" argentino,
entre las conclusiones a:
= la necesidad de concordar un conjunto de políticas
comunes en los próximos foros
y reuniones Inter.nacionales en el ámbito económico
= los temas comunes apuntan a resolver la distribución
del ingreso, las acciones que apuntan
a la justicia social, empleo y educación
= en Cairns, Australia, actuarán con el Grupo
de Río para proponer la posición
de América Latina en lo que se refiere a productos
agrícolas
= reducir el gasto militar y abrir más colegios;
de este modo combatir el déficit
principal de América Latina: la educación
= próximamente este Grupo se planteará
objetivos económicos que llevarán
al FMI y BM (set. 2001), OMC en Qatar (nov. 2001) y la Conferencia
Unidas de Financiamiento de Desarrollo en Monterrey, México
en marzo de 2002.
= Finalmente, el Grupo de Río logró el
apoyo del Pte. Bush para resolver
la crisis argentina
= afirmó la solidaridad de la región con
la Argentina
El Pte. de Brasil, F. H. Cardoso en ese intento de liderar
América Latina,sostuvo:
"Estamos dispuestos a trabajar sobre todos los sectores
para que se escuche nuestra voz (representan a 330 millones
de habitantes). No están los díscolos con la
economía, sino los díscolos con la injusticia,
los que sabemos que no hay democracia si no más justicia
social".
Respecto de su visión de Argentina consideró
que "la situación es fácilmente reversible
y nosotros tenemos en la región tenemos condiciones
para ayudar. Esta región es solidaria, y hay una señal
de que el gobierno norteamericano y los Gobiernos del G-8
tienen conciencia de ello y ayudarán a la Argentina".
Obviamente, si 19 Ptes. del "patio trasero" norteamericano
le piden ayuda al poderoso colega Bush, éste por supuesto
no se va a negar, pero sí se reserva que la "situación
sea sustentable", y por supuesto según O'Neill
planteó que "no sea en desmedro de dilapidar el
dinero de los plomeros y de los carpinteros norteamericanos
de los problemas nuestros de cada día".
Los latinoamericanos se dejan engañar con el canto
de sirenas de que la democracia soluciona todos los problemas.
Sólo el esfuerzo propio puede salvar a los pueblos
de la miseria. Se requiere libertad política y libertad
económica (no dependencia económica y financiera).
La democracia con su descomunal promulgación de leyes
y regulaciones, unida a un aplastante peso de la burocracia,
una burocracia corrupta y clientelista al servicio de los
políticos de turno y de mercaderes del poder, no resuelve
los problemas de la pobreza, la miseria y mucho menos la capacidad
de pago de las deudas que los Ministros de Economía
pactaron con el capitalismo financie-ro especulador, sin acuerdo
de los representantes.
En síntesis, la reunión del Grupo de Río
de 19 Presidentes latinoamericanos, reveló que los
Gobiernos ponen de manifiesto en función de lazos históricos
y culturales comunes, el deseo expresó de superar los
escollos que frenan el crecimiento y desarrollo de estos pueblos
que son la esperanza y el mercado de Occi-dente (480 millones
de habitantes),
A la vez, una vez más la solidaridad latinoamericano
se puso de manifiesto en apoyar la gestión de la Argentina
de obtener un nuevo financiamiento del FMI y pedir al Pte.
Bush la intervención personal, visto los ex abruptos
de su Secretario del Tesoro, Paul O'Neill, que calificado
de "patán" por el Washington Post, des-acredita
permanentemente a nuestro país, incitando al desbarranque
para be-neficios de los especuladores de New York, sin tener
en cuenta las consecuencias que una devaluación argentina
tendrá en todos los mercados emergentes de la región
y en su país.
De ahí también la preocupación de los
miembros del Grupo de Río y en especial de los Ptes.
Lagos, Cardoso y Fox que se ocuparon personalmente de hablar
a los miembros del G-7 para que dieran curso favorable a la
crisis argentina.
En esta negociación se ha introducido la condición
de sustentabilidad, aspecto que advierte de la prolijidad
y seriedad que exigirá el desarrollo de cualquier opción
que adopte el Gobierno argentino.
La sustentabilidad no sólo está ligada al crecimiento,
sino al desarrollo económico, político y social.
En medio de una desarticulada y compleja elección legislativa
no será fácil obtener los consensos y fijar
políticas de Estado.
Consecuentemente, la carencia de planes estratégicos
del Gobierno para el mediano y largo plazo es manifiesto.
Salvo una emergencia más grave que la actual puede
llevar a la dirigencia nacional y política a concertar
políticas, metas y estrategias que atraviesen los períodos
de Gobiernos de turno y perduren en el tiempo marcando reglas
de juego respetables y respetadas por todos: gobernantes y
gobernados.
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