La diferencia la hace el conocimiento de Domingo F. Cavallo

En Argentina se cultiva más el poder que el conocimiento.
No toda la dirigencia ha percibido que aquel que tiene el conocimiento, la información y los contactos valiosos tiene el poder.
Ya no sirven más las políticas de topo, de peludo, de aislamiento, de tercera posición ni de periféricos.
El tiempo y el espacio se han reducido. Es un nuevo tiempo global.
El cambio es bifronte; por un lado está lo realizado, la tradición, y por otro, lo nuevo, lo incierto donde están las potencialidades y las oportunidades.
Si Argentina no cambia sigue derecho a la decadencia, al caos y al horror. Casi hasta demostrar que la democracia no sirve.
La democracia es flexible y sirve para cambiar y mejorar.
El Presidente iba de fracaso en fracaso. Estaba creando un vacío de poder y carencia de una estrategia para remontar.
Una Argentina con tantos políticos y tantos economistas individualmente considerados, estuvo bastante tiempo sin encontrar el rumbo, el cambio y la estrategia.
El Pte. De la Rúa tuvo que recalar en D. F. Cavallo para producir un cambio de expectativas, desde el buen humor del Presidente hasta el 50% de índice de popularidad de D. Cavallo por encima de los políticos más prometedores.
Porqué Cavallo?, porqué lo eligieron?, y porqué le dieron los supuestos super poderes? (que en realidad son del PEN).
Para la elección de D. F. Cavallo como conductor de la economía y productor de un cambio profundo en el proyecto de país, tuvieron en cuenta:

                                El conocimiento

Acrisolado a través no sólo de su experiencia como banquero del Banco Central Ministro de Economía de Menem y Jefe político de partido, sino también porque se trata de un profesional del cambio, que tiene en los núcleos de sus neuronas lo que está pasando en el mundo y actúa en consecuencia.
Tiene ideas propias. No necesita copiar. Tiene iniciativa y el dinamismo necesario para llevar adelante un nuevo proyecto del cual sólo se sabe parte del mismo, dado que navega en las aguas turbulentas de la coalición gobernante y de la oposición, donde ha dejado amigos y gente que no lo quiere nada.
Los líderes que producen cambios profundos, verdaderas revoluciones separan y reagrupan. Por un lado aparecen los seguidores, y por otro, los que ponen palos en la rueda y se quieren quedar con el ayer.
Los superpoderes otorgados al PEN (léase a D. F. Cavallo) no son nada del otro mundo.
La clave está en que instrumentará esos poderes a partir de la emergencia económica en que está inserta Argentina.
Los buenos tiempos internacionales han quedado atrás, tanto para los países desarrollados como para los emergentes.
Estamos entrando en un período de desaceleración de la economía mundial y de cuasi crisis de los mercados de capitales de los países emergentes. Después del gran reparto entre los colosos de América Latina: México y Brasil, es poco lo que queda para Argentina.
Hete aquí la necesidad de hoy los Ministros de Economía y de Finanzas deben estar más afuera que adentro del país, como lo hacen estos días los 34 Secretarios de Hacienda en Canadá.
El viaje de D. F. Cavallo a Toronto y su fugaz visita a los mercados en Nueva York, no tiene más finalidad que observar el contexto, vender su proyecto y extraer las mejores ventajas financieras para la creciente dependencia financiera de Argentina.
Los problemas de Argentina son complejos, requieren soluciones complejas (no simplezas) y necesitan de hombres de pensamiento complejo que dominen y armonicen múltiples disciplinas y competencias.
A título de ejemplo tanto en esta nueva etapa se deberá dar respuesta válida a los acreedores del exterior como a la población nativa entregada una suerte de cultura del naufragio.
Sin cambios no hay salida. Son muchos los integrantes y pocas las respuestas por ahora:

» medidas para bajar el gasto y cerrar la brecha fiscal que llega a más de U$S 7.000 millones
» planes para la reforma del Estado
prometida por el equipo económico de R. Lopez Murphy
» cómo y cuando llegar al equilibrio de las cuentas públicas
» posición que adoptará Argentina frente al ALCA; y dentro y desde el debilitado Mercosur
» nivel de cierre y apertura de la economía
» política económica y monetaria destinada a bajar las tasas internas y el riesgo-país

En síntesis, la llegada de D. F. Cavallo al Ministerio de Economía y al poder que le proporciona su conocimiento diferenciado basado en la experiencia en el estudio de la situación mundial regional y local y su iniciativa, conocimiento profesional, creatividad acompañada de su hiper actividad, abre un nuevo canal de cambio frente al vacío estratégico de la actual administración. Son muchos aún los interrogantes que no tienen respuesta. Dentro de seis meses, en medio de un proceso eleccionario sabremos la profundidad y extensión de los cambios en la economía y en las estructuras del Estado. Falta conocer las medidas contundentes y fundacionales. Por ahora, se ha producido una revolución en los actores económicos y financieros.