LA CONSOLIDACIÓN DE LA DEMOCRACIA Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

  Uno de los obstáculos contra la consolidación democrática es el peligro planteado por el desencanto popular respecto del mejoramiento de la situación económica en el Estado, cuando se emprenden reformas políticas y económicas simultáneamente.
  Desde 1995 se anuncian reformas en Argentina, resultado de negociación es con el Fondo Monetario Internacional, que las más de las veces no se cumplieron por estar sujetos a los dictados de la ambición de permanecer en el poder por el gobernante de ese entonces.
  El acelerado aumento del gasto público llegó a valores inmanejables y casi infinanciables, por el elevado aumento de la deuda externa y al pago de los elevados intereses que integran casi un 20% del Presupuesto Nacional.
  Luego de tres años de recesión, con promesas incumplidas, consumos e inversiones postergadas debido a cambios desfavorables e inciertos en la economía mundial y a elecciones que terminaron con la dominación justicialista, para un gobierno coalicionista cuyo arribo al poder en 1999 lo encontró en pañales sin trocar su diagnóstico ético socioeconómico en medidas efectivas que la gente alentará la esperanza de las promesas cumplidas en la mesa hogareña.
  El resultado hasta ahora fue todo lo contrario, más desocupación y subocupación, la recesión lleva 30 meses, la deuda aumentó, los ingresos tributarios y las reservas del BCRA cayeron y los depósitos en bancos no sólo disminuyeron, sino que la mezcla de dólares y pesos, varió a favor del primero en busca de mayor seguridad (2/3 a 1/3 aproximadamente).
  La incertidumbre y la desconfianza se instalaron en el país.
Se ha dicho que el problema de la Argentina no es económico sino político.
  Veamos entonces que dice la literatura sobre los requisitos que establece Robert Dahl y si estamos en presencia de una democracia consolidada, o aún en transición.
  Juan Linz y Alfred Stepan definen que una democracia está consolidada en lo que se refiere a los comportamientos cuando el régimen democrático se consolida en un territorio, cuando ningún actor nacional, social, económico, político o institucional, destina recursos importantes al intento de alcanzar sus objetivos, creando un régimen no democrático o separándose del Estado".
  En este último punto la renuncia institucional del Vicepresidente de la Nación, a pocos me-ses de iniciar su mandato produjo un fuerte debilitamiento del sistema político, un aceleramiento del deterioro económico y conmoción en la coalición gobernante.
  Otros de los órganos institucionales debilitados fue el Senado de la Nación al acusar a varios Senadores (no probado aún) de haber recibido coimas para que se aprobara una ley laboral muy cuestionada por constituir una bandería síndico-peronista.
  En lo que hace a las actitudes, sostienen los dos autores j mencionados que "un régimen democrático está consolidado cuando una gran mayoría de la opinión pública, incluso en medio de grandes problemas económicos y de insatisfacción con los funcionarios, mantiene la creencia de que los procedimientos e instituciones democráticas constituyen el modo más apropiado de gobernar la vida colectiva y cuando el apoyo a las alternativas antisistemas es pequeño, o está más o menos aislado de las fuerzas democráticas".
  En el sentido de las actitudes, las encuestan señalan una gran insatisfacción de la población por las actuaciones de la actual clase política, que se encuentra agobiada por el desprestigio acumu-lado después de tantas promesas incumplidas y la falta de actitudes frentes a los conflictos y problemas de: falta de seguridad personal y pública (crimen y violencia), desempleo crónico, pobreza y falta de vivienda, incertidumbre económica, deshonestidad en el poder, trabajo inseguro, contamina-ción ambiental, atención médica deficitaria, educación (falta de oportunidades) e inseguridad alimenticia.
  Según los autores mencionados en términos constitucionales, un régimen democrático está consolidado cuando las fuerzas gubernamentales y no gubernamentales, se sujetan y habitúan a la resolución del conflicto dentro de los límites de las leyes, los procedimientos y las instituciones espe-cíficas sancionadas por el nuevo proceso democrático".
  Una reciente encuesta publicada en Clarín el 11 de marzo de 2001 sobre confianza en instituciones y corporaciones, indica

    1 - los grupos de protección social/ambiental                  % 69,9
    2 - la prensa y los medios de comunicación                     % 63,5
    3 - agrupaciones religiosas e iglesias                              % 63,4
    4 - las grandes empresas argentinas                              % 32,2
    5 - nuestro Gobierno                                                   % 27,4
    6 - empresas multinacionales que operan en la Argentina   % 26,7
    7 - los sindicatos o asociaciones de trabajadores             % 18,1

  Respecto del Gobierno, subsiste en la población el concepto de que las leyes son burladas frente a un poder judicial poco respetado y con algunos jueces que han escandalizado la opinión pública por sus desviaciones y elevado grado de corrupción, hoy en vías de sanción.
  Subsiste la impresión de legislaturas caracterizadas por su bajo índice de productividad en relación con las elevadas dietas que se auto decretan, frente a los paupérrimos salarios de los traba-jadores y la gran cantidad de marginados y excluidos.
  Las crecientes concentraciones populares frente a los edificios gubernamentales, legislaturas, congresos y municipios, expresan la disconformidad y el conflicto, donde no se respetan los códigos de convivencia.
  La descripción anterior resulta suficiente para mostrar que en el continuum de la construc-ción de esta democracia argentina, que mantiene una regular calidad en función de la escasa tarea política de todos los días y la insuficiente inteligencia puesta al servicio de mejorar el sistema, la calidad y fortaleza de los partidos políticos que hoy aparecen fraccionados con tendencias a la radi-calización con tendencias coalicionistas, para ofrecer respuestas a las urgentes demandas de la sociedad civil.
  En este continuum de la construcción y consolidación de la democracia, resulta insuficiente la contribución que prestan los partidos políticos, dada su actual fragmentación.

© Linz, Juan J. y Stepan, Alfred - Hacia la consolidación democrática . La Política - Revista de Estados sobre el Estado y la Sociedad - Ed. Paidós - 1996