LA REGIONALIZACIÓN DE ARGENTINA

En la Unión Europea las regiones diseñadas para el desarrollo integral, atraviesan fronteras políticas y reciben de los órganos supranacionales los fondos necesarios para mejora la infraestructura, la producción, la exportación, el medio ambiente, etc.
Se busca eficiencia y comunicación al menor costo burocrático fiscal.
La provincialización estadual de Brasil, Australia y Canadá trata evitar excesivas divisiones políticas para lograr menor costo fiscal.
En el pasado americano, el régimen español del Virreinato del Río de la Plata, creó las Gobernaciones e intendencias, que abarcaban grandes extensiones acordes con los ejes civilizatorios de penetración.
Tres eran -en ese entonces- las grandes regiones:

»
Córdoba del Tucumán
» Gobernación de Cuyo
» Gobernación de Buenos Aires, sede del Virreynato

A partir de la Revolución de Mayo, empezaron a surgir pueblos y capitales de provincias.
La Patagonia y aquellas áreas muy atrasadas permanecieron como Gobernaciones dependientes de la Casa Rosada.
Más tarde, el afán político estructural para satisfacer necesidades partidarias y locales gestó más provincias federales.
De las 24 provincias actuales, muchas son desde lo fiscal totalmente inviables. Su existencia depende de la ayuda del Gobierno Central.
Las políticas de ajuste fiscal incipientes del Mtrio. de Economía, no dieron solución al equilibrio fiscal deseado.
Recientemente con la presión política del FMI se ha insistido en reducir el gasto fiscal local y a la vez procurar alguna forma de regionalización.
La Constitución Nacional del año '94 facilita dicha solución al problema planteado, que puede significar o no la desaparición de alguna.
El artículo 124 dice:
"Las provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el cumplimiento de sus fines y podrán también celebrar convenios internacionales en tanto no sean compatibles con la política exterior de la Nación; con conocimiento del Congreso Nacional. La ciudad de Buenos Aires tendrá el régimen que se establezca a tal efecto".
Muchas provincias poseen escasa población. Tierra del Fuego tiene 59.000 habitantes: Gobernador, Legislatura, Ministros, 5 Diputados y 3 Senadores en el Congreso Nacional. En tanto, el partido de la Matanza cuenta con más de 2 millones de habitantes y sólo un Intendente y unos cuantos Concejales.
Cada vez que se habló de regionalización, aparecieron los intereses políticos provinciales, partidarios y sectoriales, más allá de los sentimientos localistas de la amada tierra de nacimiento.
El fondo de la cuestión obedece más a razones económicas que políticas.
Cada región podría controlarse con una junta de Gobierno integrada por los Gobernadores de provincias, una junta de administración formada por los Ministros provinciales, un delegado de la Jefatura de Gabinete y dos del PEN y la Comisión Parlamentaria Regional (del proyecto Dromí).
Durante el Gobierno del Pte. Menem, ligado al citado artículo constitucional, se pensó en 6 regiones, a saber: Norte, Centro, Litoral, Andina, Bonaerense, Patagonia, y el Gran Buenos Aires.
Con esta organización regional había una Comisión Parlamentaria Regional, con 5 legisladores elegidos por la Legislatura provincial y otros 5 por el Congreso Nacional.
Una verdadera reforma del Estado debería contemplar algunas de las formas de regionalización.
En tal sentido, el actual Mtro. del Interior, Jorge Matzkin se refirió a que será "una verdadera reforma política: allí la gente podrá percibir la diferencia".
La iniciativa de dos Gobernadores de provincias, Pablo Verani de Río Negro y Jorge Sobish de Neuquen decidieron someter a sus pueblos un plebiscito para lograr la Unión de esas dos provincias. Sobish sugiere la unificación para el 2007.
En Viedma, Río Negro en gesto patriótico y realista. Ambos Gobernadores firmaron un Acta Acuerdo que contempla la unificación de la policía, la fusión de municipios, un poder de policía conjunto sobre los recursos naturales, compartir entes reguladores, unificación de impuestos, criterios con contratos petroleros, etc.
En este último aspecto significaría controlar el 60% de la producción de petróleo del país y el 80% del gas, a los que cabe sumar recursos renovables muy apreciados como la producción frutihortícola y la actividad pesquera.
El manejo de los impuestos es un tema central de los Gobernadores. ¿Recauda la Nación y coparticipa a las provincias, como ahora, o recaudan las provincias haciendo uso de su autonomía, que le otorga la Constitución?.
Sobish declara la "necesidad de dejar de repartir pobreza" con el sistema actual.
En general,. a las provincias políticamente les resulta muy cómodo cobrar pocos impuestos. Para un país desobediente en lo que hace a sus obligaciones fiscales, es ventajoso pedirle a la Nación. Pero esto tiene sus limites de prudencia administrativa.

En síntesis, la necesidad de que la reforma política del Estado contemple la regionalización, es un compromiso impostergable desde lo administrativo y del desarrollo de cada región.
Sin duda exige el renunciamiento de muchos políticos localistas en aras de un mejor bienestar de los pueblos, que en última instancia serán los que decidirán este desafío en busca de una gran oportunidad que ofrece la Constitución Nacional.