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EL COSTO DEL SISTEMA POLITICO
En la Argentina hay 9.242 cargos electivos. Según
un cálculo de Rosendo Fraga, el costo total de la estructura
política estaría alrededor de unos U$S 20.000
millones anuales.
Hay muchas provincias que por su excesiva estructura política
tan costosa son inviables económica y financieramente.
La recaudación en algunas provincias sólo cubre
un 5% del gasto total.
Las antiguas Gobernaciones convertidas en provincias fueron
una solución política para "ciudadanizar"
a los habitantes, pero no precisamente una solución
financiera. Ya muchas de ellas, pese al tiempo transcurrido
no crecieron lo suficiente para dejar de ser una carga del
Estado Nacional; o sea, de los castigados contribuyentes.
Un reciente estudio publicado en La Nación del 26.11.00
nos señala la pesada carga que llevamos los argentinos
de contar con un aparato político sobredimensionado
para un Estado-Nación y 24 jurisdicciones provinciales,
que cuentan escaso PBI y poca población.
Las comparaciones con algunos Estados federales de Europa
(Austria) o de EEUU, Kansas y provincias argentinas como Formosa,
Misiones, Río Negro, son sorprendentes y revelan el
poco cuidado del bolsillo de la gente y de la herencia que
se le está dejando a las generaciones futuras
Pcias. Poblac. Legisla- Ppto. Leg. PBI
dores Mill.
Formosa 504.000 30 14,2 1.788
R. Negro 618.000 43 5,5 4.294
Misiones 995.000 40 6,7 4.058
Kansas 2.654.000 165 3,0 58.828
Obero Es-
te Reich 1.377.000 56 1,6 24.313
A primera vista observamos lo costoso de la Legislatura
de las tres provincias argentinas y en segundo lugar que sin
riqueza es paupérrima frente a la extranjera.
Ello nos lleva a deducir algo sustantivo, que se permite la
Constitución reformada: la unión de provincias,
art. 13 y/o reunificación en regiones, art. 124 de
la Constitución Nacional reformada en 1994.
En síntesis, el costo del sistema político
argentino es muy elevado en relación a otros países
extranjeros. A la hora de reducir el déficit fiscal
deberá emprenderse el duro camino de la reducción
de estos cotos de la dirigencia política que el pueblo
fehacientemente no puede sostener.
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