MINI FONDOS Y EL AJUSTE POLITICO

Ha tomado estado público el costo de la política en cada provincia y cundió la alarma. La prematura provincialización de los estados dependientes del Gobierno Nacional, dio lugar a la creación de hiper estructuras políticas, como el caso de Tierra del Fuego, con pobla-ciones que no pasan de una intendencia pequeña de la Pcia. de Buenos Aires, o como el caso de Formosa, que tiene los legisladores mejor pagos de la República en la provincia más pobre de Argentina.
Otro tanto ocurre con la representación en el Congreso; algo que la gente no conoce.
La Ley Bignone, hasta ahora no cambiada, prevé 5 legisladores para las provincias con poca población, cuando bastaría con uno solo, a igualdad de padrón electoral. De la Argentina inflacionaria económica, desde 1926 se continúa con una inflacionaria política. No hay límites para el poder político.
La ley de Parkinson se cumple al pie de la letra. Una gran pirámide de políticos que gastan cada vez más. Le impusieron y redujeron los salarios a los trabajadores públicos un 12%, pero no se auto limitaron sus propias dietas. Así un legislador de Formosa percibe un salario de bolsillo mensual de $ 14.000, pero causa un gasto global de $ 53.833 por mes.
En tanto, un empleado común de esa área gana $ 323; o sea, que un asalariado promedio tendría que trabajar 13 años para igualar el gasto de cada legislador formoseño.
Los sueldos más altos se pagan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ($ 442) y le siguen Tierra del Fuego con $ 419 y Santa Cruz con $ 399. Pequeñas provincias tiene dos Cámaras: Diputados y Senadores. También las tiene Buenos Aires.
En esta provincia, con una sola se ahorran $ 90 millones. Estos exagerados sueldos dan lugar al clientelismo, otro mal que asola a la política argentina. Es lamentable que los auditores externos aconsejan bajar el gasto en estos rubros y no partan de la política doméstica.
El FMI y el BM lo han dicho a la hora de revisar el gasto fiscal. El gasto de un legislador del Chaco alcanza a $ 100.000 mensuales. Una respuesta a estas super estructuras la constituye el art. 124 de la Constitución Nacional, que permite la regionalización, tendencia que si se opera en el Mercosur, también deben llevar a cabo dentro del propio país.

En síntesis, el ajuste político debe llegar a los políticos y estructuras provinciales. De otro modo, la gente se aleja de la política y de los políticos. El descreimiento político y la anomia económica social que persiste, presentando rasgo de violencia potencial.