Argentina y los mercados emergentes

Los titulares de los diarios financieros con preocupantes.
Casi todos los países de tercera línea, emergentes, tienen serios pro-blemas en el mercado financiero.
Es cierto que los brokers del NYSE son muy especulativos, pero debe-mos reconocer que tienen buen olfato cuando las finanzas de muchos países no andan bien.
Con el telón de fondo de la desaceleración de la economía norteamericana, todos los mercados de los emergentes están excitados y muy sensibles a los cambios.
La crisis de Turquía aún no resuelta disparó corridas hacia plazas más seguras.
Los países como Argentina con una alta deuda exterior (U$S 128.000.000.000) y déficit presupuestario, tienen una gran dependencia de los capitales extranjeros para financiarse, siendo que su presupuesto queda seriamente afectado cuando estos capitales se niegan a ingresar al país por temor al no pago de los servicios de la deuda (amortización e intereses).
Para demostrar ser confiables y recibir capitales, es urgente la reducción del déficit fiscal (propuesta de López Murphy), solo insinuada por Caballo, pero no concretada aun, en un plan serio y responsable que demanda el mercado internacional.
Es necesario que los gobernantes y los legisladores decidan reducir el gasto de la política. Un buen ejemplo en magnitud y rapidez generará un sustantivo cambio de expectativas en la gente.

En síntesis, hay serias dudas en la cima del poder respecto de la inserción de la Argentina en el mundo, que deben ser urgentemente disipadas. La clase política debe tomar decisiones para reducir el gasto de la política. Los mercados sensibles al Poder y a la Caja reflejarán inmediatamente las me-didas adoptadas.