| SOBREESTIMACIÓN
DE LA POBREZA
Las bases de datos del INDEC, deben ser revisadas cuando
con los datos se hace política de anticipación
de la gestión.
Si éstos se modifican al comienzo de un Gobierno, seguramente
cuando se publiquen, dejarían descolocado al Gobierno
anterior.
El manipuleo de las estadísticas como de las encuestas
políticas a favor de tal o cual grupo o persona no
es nuevo, sobre todo en países con alta corrupción,
impunidad y falta de órganos de control idóneos
responsables e independientes.
Se aprecia que en el Gobierno radical de 1983 que se sobrevaluaron
los datos de pobreza y malas condiciones sociales.
Si después de un tiempo se “mejoran”, resulta
un buen índice para ratificar las promesas de las campañas
políticas.
Las estadísticas se pueden ocultar un tiempo, pero
hoy por hoy los organismos internacionales se instalan en
los países para verificar las cuentas fiscales (donde
casi siempre se miente), con lo que tarde o temprano se conoce
la verdad.
Nosotros pensábamos que el 53% de pobres en la Argentina
es exagerado.
Por suerte, una funcionaria del Banco Mundial, Myrna Alexander,
que lleva 6 años en el país como representante
del organismo, acaba de anunciar que
“la situación argentina es grave en términos
sociales y eso es evidente, pero los datos en el país
muestran una sobreestimación de la pobreza”.
Los fundamentos se basan en que el INDEC tiene en cuenta los
datos de ingreso de las personas y no su consumo.
Un estudiante de una familia acomodada que no tiene ingresos
propios, para las estadísticas oficiales, es una persona
pobre.
Otro argumento es que las estadísticas oficiales basan
su estimación de la pobreza en los precios que tiene
una canasta básica que incluye alimentos para el caso
de la línea de indigencia y suma algunos servicios
para el caso de la pobreza.
Luego se establece en cuantos hogares no se llega a percibir
el ingreso necesario para acceder a esos productos y de allí
surgen las estimaciones, según las cuales la pobreza
afecta al 53% de la población.
Además, el cuadro de gastos, por otra parte, no es
igual para todas las regiones del país. Alexander consideró
que:
“Todas las estadísticas están basadas
en una canasta de alimentos con valores en Buenos Aires y
no hay índices regionales, pero está claro que
no es lo mismo ganar $ 300 en Jujuy que en Buenos Aires”.
En síntesis
Seguir politizando las estadísticas para acusar
al otro y salvar lo propio, no es un buen camino.
Ya saben en el mundo que en Argentina hay mucha corrupción
y mentira.
Ya sabemos que les pasa a los mentirosos…
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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