Turismo en la Argentina
Buenos Aires, 15 de febrero de 2001

La perifericidad de Argentina respecto de los países centrales, debe ser compensada por una política de Estado, trabajando codo a codo con todos los sectores privados vinculantes.
Argentina se ubica en cuarto lugar en el ranking de América Latina. Las múltiples celebraciones propias del fin del Milenio, el Año Santo y otros eventos como las Olimpíadas de Sydney, produjeron un movimiento histórico mundial que registró una tasa de turismo receptivo, de 7,7% superior al doble de la del año anterior, según el Informe Anual de la Organización Internacional de Turismo.
Los países de América Latina que recibieron más turistas que la Argentina, fueron

País                N°personas              %
México          20 millones              5
Brasil            5,2 millones             1,6
Puerto Rico    3,1 millones             3,3

El número de llegadas internacionales ascendieron a 698 millones de turistas.
Respecto de 1999, el incremento de 50 millones de turistas más.
Los ingresos del turismo internacional se incrementaron en un 4,5% y alcanzaron a U$S 476.000 millones.
Además de los acontecimientos significativos citados, a escala mundial un factor decisivo que lanza a la gente a viajar, a gastar y a conocer más allá, fue la fortaleza de la economía mundial.
En el caso de Argentina, reportó un ingreso de U$S 3.000 millones.
El Secretario de Turismo desde el Foro Económico de Davos, que por primera vez incluyó el sector en la agenda temática, sostuvo que para un desarrollo turístico tan grande, para que puede acceder la Argentina, necesita simultáneamente de la búsqueda de turistas y de inversores en infraestructura, transporte y hotelería.
En la actualidad son más los argentinos que salen que los que entran, con lo cual el balance es negativo.
Razón de más para fijar los objetivos de la política turística y las metas. La labor para desarrollar cualquier política es muy compleja, dada -por un lado- la variedad de subsectores que conforma el sector turístico y la heterogeneidad del sector que genera mayores problemas para las Administraciones Públicas en su función de coordinación de mercados. Las metas del 2001 para Argentina son lograr ingresos por U$S 6.500 millones.