PROLEGÓMENOS DE LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS
Cuatro, tres, ó dos más uno, ó uno más uno

  La falta de una estrategia de largo plazo de Argentina, unida a la actual crisis económica-financiera, social y política, provoca fuertes vaivenes en la política exterior respecto del Mercosur, frente al ALCA.
  En la teoría todo funciona idealmente bien. Es lógico adquirir poder para negociar mejor desde el actual Mercosur, debilitado y quebrantado por los intereses comerciales cruzados y el pretendido hegemonismo de Brasil.
  Obviamente frente al poder de Brasil sumado al de Argentina, las aspiraciones locales de Uruguay y menos aún de Paraguay son tan frágiles como un barrilete en días de tormenta. No pesan más allá de la solidaridad vecinal a la hora de la puja por los intereses comerciales en tiempos de dificultades de todo tipo.
  En este caso de dos (Brasil-Argentina) más uno (Estados Unidos), una tesis que dibuja el Mtrio. de Economía en un intento para mantener la figura retórica del Mercosur, resulta poco aplicable a partir del compromiso de que nadie puede negociar por fuera del Mercosur.
  La otra variante, empujada por el equipo del Mtro. de Economía es la negociación bilateral con los Estados Unidos (ya existieron conversaciones entre Robert Zoellick de la USTR y el Mtro. Cavallo en la 1ª. semana de abril cuando este último se quejó por la lentitud del ALCA), con gran desagrado del Canciller A. Rodríguez Giavarini, que mostrando el disenso en la defensa de sus competencias, acaba de destacar que "la posición del presidente F. De la Rúa es clara y la Cancillería ejecuta las políticas que él diseña" (no Cavallo).
  Brasil teme que con el arribo de Cavallo (un revolucionario de la política económica argentina) se dispare con un acuerdo bis a bis con EEUU, con lo que quedaría aislado subregionalmente, razón por la cual aprovechando el reciente encuentra entre F. H. Cardoso, su colega Hugo Chávez de Venezuela, acelerarían el ingreso de este país en el próximo mes de junio para así compensar de algún modo, la errática disparada de Argentina y a la vez asegurarse la relación con un socio proveedor mundial de petróleo, en competencia con el mercado argentino (ley de las compensaciones estratégicas, en un interesante "quid pro quo").
  La aproximación de Brasil a Venezuela altera las fuerzas en juego, tanto en el Mercosur como frente al ALCA.
  Es evidente que Brasil en su aspiración de ser un jugador internacional junto con China (su aliado extra americano-mundial) busca adquirir poder negociador frente a la superpotencia de EEUU.
  Por otra parte, conviene recordar que en el escenario del poder mundial se va configurando una alianza entre China, Rusia, la India e Irán cada vez más fuerte a medida que aumentan los actos imperiales de los EEUU.
  Este juego de poderes hace que EEUU conceda algunas ventajas a Brasil (como la de aceptar el límite del 2005 para el ALCA, sin adelantarlo) con tal de que permanezca el área continental del capitalismo del dólar.
  El problema es evitar el aislamiento de Argentina por un lado, y por otro, como crecer rápidamente para salir de la recesión y así el Gobierno presentar algunos avances para las elecciones de octubre de 2001.
  Indudablemente, EEUU presionará a sus socios menores americanos a una rápida firma de acuerdos comerciales globales y/o unilateralmente como Chile y tal vez Uruguay y Argentina. Lo necesita para impulsar el "fast track" y presionar a los congresistas nativos.
  Condoleezza Rice, Consejera para la Seguridad Nacional, sostuvo el 12.04. que "Bush está comprometido en lograr un ALCA que funcione en la fecha más cercana posible". Agrega que la mejor política internacional comienza por tener una buena relación con los vecinos. Bush. Cuando haya llegado a Québec ya se habrá entrevistado con siete presidentes latinoamericanos.
  Es muy probable que el Pte. De la Rúa persista en negociar desde adentro del Mercosur, con el apoyo del Canciller Rodríguez Giavarini y a diferencia del pensamiento reactivante del Mtro. Cavallo, que busca liberarse de las tenazas brasileñas del Mercosur.
  Otros actores protagónicos del ALCA busca avanzar en los prolegómenos al evento de máxima "quebequense" del 20/22 de abril cuando reúna a los 34 presidentes democrático de las Américas.
  El Pte. G. W. Bush visitará la sede de la OEA, se reunirá con César Gaviria, Secretario Gral. y los miembros del Consejo Permanente. Se analizará el trabajo de la OEA en la promoción del comercio, de la democracia, la aplicación de la ley y los derechos humanos en el hemisferio.
  En la III Cumbre de las Américas, además de los documentos tratados en Buenos Aires por los Mtros. de Comercio, la Cumbre reforzará el compromiso democrático continental aprobándose la Carta Democrática Interamericana, sugerida por Perú. Una barrera definitiva para Fidel Castro y sus imitadores.
  La Comunidad Andina de Naciones (CAN) buscará en Québec en lograr un Tratado especial para aquellas economías con menor nivel de desarrollo, e intentar acuerdos equilibrados, comprensivos y congruentes con las reglas de la OMC, que a la vez permitan la coexistencia con acuerdos bilaterales y subregionales vigentes, en la medida que las reglas y obligaciones bajo tales acuerdos no estén cubiertos o excedan los derechos y obligaciones del ALCA.
  Los Ptes. y Mtros. de Relaciones Exteriores y Comercio de los países andinos se reunirán el 18.04. para definir posturas comunes antes de viajar a Canadá. El encuentro fue convocado por Andrés Pastrana en el interés de que EEUU prorrogue la Ley de Preferencia Arancelaria Andina en retribución a la lucha antidrogas.
  Chile, uno de los más interesados en entrar cuanto antes al ALCA, a través de su Pte. Ricardo Lagos, se entrevistaron en la Casa Blanca con el Pte. G. W. Bush logró el pleno respaldo para un acuerdo bilateral de libre comercio. Zoellick, el Jefe de la USTR apuntó que el acuerdo podría estar listo a fines de año.
  Para ello será necesario que el Congreso de EEUU le conceda al Pte. Bush la autorización para negociar sin modificar contenidos por parte del Legislativo. Sólo podrá aprobarlos o rechazarlos.
  Un respaldo de los Ptes. a la política regional de G. W. Bush y un rápido acuerdo con Chile permitiría encontrar más apoyo en el Congreso de EEUU.
  Recuperar el liderazgo continental en la liberación del comercio, es uno de los más caros objetivos de la actual administración republicana. Se trata de un mercado de 800 millones de habitantes.
Por su parte el Pte. Jorge Battle ha insistido en los últimos meses de que para Uruguay, la integración a Norteamérica es fundamental para ampliar el mercado de exportaciones.
  En el Gobierno especulan con los alcances de las declaraciones de Cavallo respecto de ir o no juntos los socios del Mercosur, o cada uno por su lado.
  En este último caso es decisión de Uruguay negociar por su lado si no prospera el uno por cuatro.
  Enrique Iglesias, Pte. del BID, observa con disgusto el debilitamiento del Mercosur como asociación comercial, pues pensaba en una discusión cuatro más uno con Estados Unidos, como un esfuerzo conjunto.
   Iglesias sostiene que la "creación de una zona de libre comercio continental es lo mejor que puede pasar" a América, pero que a su juicio el Mercosur debe negociar en bloque, porque eso forma parte de "las reglas de juego" definidas en su fundación como unión aduanera con política comercial común.
  En la visión del titular o del influyente lobbie empresarial Consejo de las Américas, su titular Thomas Mc Namara, sostiene que "la actual situación argentina ha empeorado en los últimos años por falta de competitividad, sin el ALCA y sin un acuerdo bilateral con EEUU, que la Argentina debe mirar a México. En verdad, como dice Mc Namara con o sin el ALCA, "tendrán que competir".
  Para Mc Namara, Brasil no se opone al ALCA, sino que "quiere tener un bloque político detrás antes de entrar en las negociaciones: Mercosur más los países andinos, o toda América del Sur. Es una cuestión política no económica, pero formar un bloque va a costar años.
  Brasil -según Mc Namara- se beneficiará de un acuerdo de libre comercio.
  Como dice Carla Macario de la CEPAL, "los que no sean competitivos en este mundo global tendrán problemas, con o sin ALCA.
  Si se mantienen los subsidios y las barreras en EEUU se agudizará la crisis industrial y agropecuaria en América Latina.

En síntesis, el comercio internacional debe ser una vía doble mano, si EEUU no ofrece bajar los subsidios, medidas anti dumping y para arancelarias no habrá ALCA y cada país o bloque de países se refugiará en políticas proteccionistas locales, bilaterales o de bloques como el Mercosur, el CAN u otros.