| EL LIDERAZGO SUDAMERICANO DE BRASIL
Con gran clarividencia Brasil tiene definido su diagnóstico frente a los desafíos que se le plantean tanto a nivel interno, subcontinental como mundial.
Para comenzar, tiene enormes problemas internos propios de un país en desarrollo de gran extensión y creciente demografía.
Sincronizar los campos mediáticos financieros, económicos, políticos de las diferentes regiones de su territorio no es un tema menor para la conducción de las políticas públicas.
Por otra parte, la multiplicidad de redes políticas, empresariales, económicas, financieras y hasta culturales-religiosos hace que cada vez más nos acerquemos a un mundo sin orillas, donde lo interno se confunde con lo externo de cada país.
La innovación tecnológica y el acelerado proceso de globalización aceleró el acortamiento de la variable espacio y relativizó la medida del tiempo al poner en conexión mediática en tiempo real, cualquier hecho de cualquier naturaleza que fuere de interés para la humanidad.
La concepción Brasil /mundo introduce un vasto campo de interacciones que van de la vecindad sudamericana hasta las relaciones asimétricas con los centros de poder mundiales y otra multiplicidad de redes de construcción reciente como las empresas transnacionales, las organizaciones no gubernamentales, los medios masivos de comunicación (que irradian y condicionan a la opinión pública con sus parcialidades informáticas e ideológicas para conformar una opinión pública) las organizaciones partidarias internacionales (internacional socialista, democracia cristiana, etc.) los sindicatos, las encuestadoras internacionales (Gallup International) las evaluadoras de riesgo de países y empresas, conforman un block nada despreciable de acciones combinadas que obligan a gobiernos, Estados y ciudadanos a vivir en un estado de alta dinamicidad y a la vez de incertidumbre.
El carácter predominante estatal que configuró la Paz de Wetsfalia (1648) está siendo relativizado por un nuevo sistema internacional como el de la ONU y nuevas agencias de control como el FMI y de sanción internacional, Corte de Justicia para juzgar las violaciones a los derechos humanos y organizaciones del comercio que intentan regular las relaciones entre los países.
Esta situación ha llevado a los Estados pos modernos después de la etapa bifrontal de la Guerra Fría a un pasaje de la diplomacia global que obliga a estar atento a cualquier manifestación de conflicto en cualquier lugar del planeta a partir de las disposiciones del Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas. Aspecto éste último que ha llevado a la autoridad brasileña a enviar un importante contingente militar tras la aparición súbita de la caída del gobierno de Aristide en el empobrecido Haití.
Brasil en su concepción geopolítica ha hecho un culto de profundizar permanentemente su identidad internacional en función de lo que Renouvin y Durosella califican como “fuerzas profundas” que en el caso brasileño, Celso Lafer, ex Canciller de Brasil los identifica así:
“el elemento geográfico de América del Sur
La escala continental
La unidad lingüística
La menor proximidad a los focos de tensión en el escenario internacional …”.
Rasgos todos que los diferencian “en su visión e Intereses como actor del sistema internacional, de los que caracterizan a los demás países”.
Esta política de Brasil ha sido posible por la continuidad y la persistencia de una política de Estado llevada a cabo por la Cancillería, que a lo largo de la historia ha mantenido con autoridad y memoria los altos intereses de la República Federal de Brasil.
Lafer sostiene con erudición que
“la conciencia de la memoria de una tradición diplomática, la existencia de antecedentes, en el lenguaje burocrático, confiere a la política externa brasileña la coherencia que deriva de la amalgama de las líneas de continuidad con las de la innovación, en una obra abierta orientada hacia la construcción del futuro por medio de la afirmación de la identidad internacional del país” 1 .
Cómo es hoy 2
|
Brasil |
Argentina |
Chile |
| Superficie- km² |
8.511.965 |
2.766.889 |
756.945 |
| Población –millar |
172.559 |
37.488 |
15.402 |
| Densidad – hab/km² |
20,4 |
13,7 |
20,6 |
| Crec.anual - % |
1,3 |
1,3 |
1,4 |
| Fecundidad (ISF) |
2,27 |
2,62 |
2,44 |
| Mortalidad infantil – ‰ |
42,1 |
21,8 |
12,8 |
| Esperanza de Vida – año |
67,2 |
72,9 |
74,9 |
| Población urbana - % |
80,7 |
89,6 |
85,4 |
| Desarrollo Humano- IDH |
0,757 |
0,844 |
0,831 |
| Analfabetismo |
|
|
|
| Hombres - % |
14,6 |
3,1 |
3,9 |
| Mujeres - % |
14,2 |
3,1 |
4,2 |
| Escolarización |
|
|
|
| 12 a 17 años - % |
74.3k |
79.1k |
86.6k |
| Escolarización |
|
|
|
| 3er. grado - % |
13.6f |
46.9f |
33.8f |
| Acceso a Internet –‰hab. |
46,36 |
80,03 |
200,20 |
| Libros publicados- títulos |
21.574 |
9.850 |
2.469 |
| N° de médicos – ‰ hab. |
1,27 |
2,68 |
1,08 |
| Ejército – mill. h. |
189 |
41,4 |
51 |
| Marina - mill. h. |
48,6 |
16,2 |
24 |
| Aviación |
50 |
12,5 |
12,5 |
| PIB total – millón $ |
1.299.353 |
458.344 |
143.242 |
| Crec. anual1990-2000-% |
2,7 |
4,2 |
6,4 |
| Crec. anual 2001 |
1,5 |
-3,7 |
2,8 |
| Deuda ext. total–mill $ |
226.820 |
142.300 |
37.060 |
| Serv.deuda/export.- % |
92,8 |
68,3 |
22,9 |
| Indice de inflación - % |
6,8 |
-1,1 |
3,6 |
| Gastos públicos en |
|
|
|
| - Educación - %PIB |
4,6 |
3,7 |
3,7 |
| - Defensa - % PIB |
2,8 |
1,7 |
3,4 |
| Energía |
|
|
|
| - Indice cobertura - % |
74,4 |
129,7 |
30,3 |
| Importaciones –mill. $ |
68.120 |
23.753 |
17.246 |
| Exportaciones –mill. $ |
60.849 |
28.459 |
18.107 |
Geopolítica interna de Brasil
La enorme extensión de su territorio permite colocar una mirada o visión geopolítica de su interior.
Población
Con sus 172,5 millones de habitantes, Brasil es el país más poblado de América del Sur, cuya cantidad difiere en 5,7 millones a la suma de todos los países sudamericanos:
Población
| Argentina |
37.488.000 |
| Bolivia |
8.516.000 |
| Colombia |
42.803.000 |
| Chile |
15.402.000 |
| Ecuador |
12.880.000 |
| Guyana |
763.000 |
| Guyana francesa |
170.000 |
| Paraguay |
5.686.000 |
| Perú |
26.093.000 |
| Surinam |
419.000 |
| Uruguay |
3.361.000 |
| Venezuela |
24.632.000 |
| Total |
178.213.000 |
Su composición después de sucesivas oleadas de inmigrantes le ha dado un tipo singular de mestizos biológicos, 40%, que han sumergido al fondo autóctono indio. Del mismo modo, en lo cultural a lo que se suman los sincretismos de carácter religioso, donde se mezclan los cultos africanos con los de la fe cristiana (católicos, bautistas, evangelistas, etc.). La riqueza de su territorio con todo tipo de recursos naturales y ese caudaloso río Amazonas a modo de fuerte torrente sanguíneo arterial que inunda su corazón territorial, se contradice con extensas zonas de pobreza humana.
Brasil nació como República en 1822, la esclavitud recién se abolió en 1888, pero aún continúa disfrazada en muchas haciendas del inte-rior.
Hasta 1930 la economía era principalmente primaria, minera y agro-exportadora de azúcar de caña, maderas, oro y diamantes.
La crisis del '30 provocó un viraje decisivo obligado por la caída del café, a revisar su inserción en la división internacional del trabajo, por lo que se decide por la industrialización, fabricando inicialmente bienes de consumo para pasar a la industria pesada, la siderurgia y últimamente la fabricación de aviones de pasajeros de cabotaje (cuarto productor del mundo) y armamento pesado.
En un contexto de fuerte progresión demográfica, hoy algo contenida, el éxodo rural ha generado una fuerte concentración urbana, agravando la cuestión social y generando un fuerte contraste entre una clase de alto nivel de vida y una masa crítica de pobres que bordea los centros industriales y burócratas.
El sudeste de Brasil es el núcleo central de la economía, reúne más del 45% de la población y 65% del PIB.
El triángulo formado por Río de Janeiro, Belo Horizonte y Sao Pablo es una zona industrial que no se da en el resto del país.
El centro industrial y la periferia pobre y desarraigada (caso del Nordeste y en general la Amazonia) constituyen uno de los problemas más serios de integración interna de Brasil.
En el interior la oligarquía terrateniente está presente y domina junto con la industrial, una sociedad poco igualitaria que la actual gestión presidencial del petista Luiz Inacio Lula Da Silva ha prometido equilibrar.
El traslado de la capital de Río de Janeiro a Brasilia simbolizó la voluntad geopolítica de ocupar el interior y a la vez estar más cerca del vecindario sudamericano.
El aprovechamiento de la Amazonia y el rol asignado a esa masa boscosa después de 1992 de cuidado y conservación del equilibrio ecológico del planeta trasuntado en la Agenda XXI de la Cumbre de la Tierra de Río (1992) ponen a Brasil en una fuerte encrucijada.
La necesidad de alimentar a la creciente población amazónica está llevando al choque del gobierno con las ONG ecologistas, a raíz de la fuerte deforestación que se lleva a cabo en busca de tierras cultivables para frijoles y aún plantas productoras de drogas (coca, marihuana, etc.)
En la Amazonia la diversidad biológica está en peligro con los desmontes y la eliminación del “colchón esponjoso” que actuaba a modo de esponja, con lo cual las torrenciales lluvias tropicales se convierten en verdaderos aluviones hidrometeorológicos que ponen en peligro las poblaciones ribereñas.
El Brasil político
En los años 1930-1990 el proceso de modernización de Brasil tuvo ganancias espectaculares en el plano del desarrollo económico, en tanto fue precario en lo social y disociado de los procesos de institucionalización políticos 3
“La falta de un cuerpo social con mínima homogeneidad de condiciones de vida, de educación y de acceso a los servicios básicos que precede a la formación de un mercado político marcado por el pluralismo y la política”.
“La existencia de recursos escasos a ser repartidos por una sociedad jerarquizada y desigual induce al populismo, o al autoritarismo, en el primer caso reforzando políticas redistributivas a las poblaciones aún no integradas o carenciadas, en detrimento del sistema formal representativo y, en el segundo, reforzando la hegemonía de un sector empresarial productivo en alianza con sectores tradicionales”.
Por supuesto que el precio de los riesgos políticos en ambos casos pueden ser extremadamente altos.
“La redistribución de arriba para abajo crea lealtades simbólicas más agresivas de tipo fascista”. 4
Las reformas autoritarias no siempre son modernizantes y eficaces. Sólo un régimen democrático equidistante del populismo y del autoritarismo podrá hacer frente hasta el desafío aún pendiente en la sociedad brasileña, pese a las promesas electorales y al inicio de la gestión del Pte. Lula Da Silva.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
1 Lafer, Celso, “La identidad internacional de Brasil” – El Fondo de Cultura Económica, 2001
2 El Estado del Mundo, Anuario Económico y Geopolítico Mundial – Edición 2003
3 Asfacia Camargo, “El modelo de transición brasileña” Argentina Brasil – 1990 – Editorial Tesis
4 ibidem 3 |