EL LIDERAZGO SUDAMERICANO DE BRASIL
Parte 2

La visión de los geopolíticos brasileños

Resulta muy interesante analizar los escritos, aunque brevemente para esta Newsletter, de los autores geopolíticos brasileños como Golbery do Couto e Silva, Therezinha de Castro y Jose Osvaldo de Meira Penna.

Golbery do Couto e Silva en “Geopolítica del Brasil”, al analizar la posición del territorio brasileño hace referencia al núcleo central al nordeste y finalmente hacia el sur y hacia el este: el Atlántico Sur.

La anteúltima la consideraba una zona de vulnerabilidad máxima y el Atlántico como indispensable a la seguridad y su supervivencia.

Señala entre los grandes dilemas brasileños en 1990, de carácter geopolítico nacional en materia de integración y seguridad, la importancia de las amenazas que prevén en el tiempo y en el espacio “máximo ante el Plata”… y el equipamiento regional con medios que permitan “oponerse al avance hacia el norte de un imperialismo platense subrepticio o virulento”.

Para Couto e Silva “ Brasil en la presente hora, solo tiene una elección, agrandarse o perecer” y para no perecer es necesario aceptar aquel sabio consejo de Washington: “Debéis tener siempre presente que es una locura que una nación espere favores desinteresados de otra, y que pagar más tarde con una parte de su independencia.

Couto e Silva mencionó a la quinta sinfonía de Beethoven, las cuatro notas: “ El Destino llama a la puerta”.

Creemos que el destino de Brasil a raíz de la coyuntura internacional está llamando a su puerta.

Terezinha de Castro 1 compara el cantonalismo geopolítico español en el Cono Sur que termina con su balcanización en cinco países: Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia; en tanto “los portugueses mantuvieron un frente unido en su colonia brasileña”.

Therezinha reconoce la importancia del Cono Sur y expresa que “desde una postura geopolítica el deseo de dominar en estuario del Plata, zona de importancia vital para el Cono Sur, parecería haber gatillado la lucha que se prolongó durante dos siglos en Uruguay y haber acelerado la colonización del sur del Brasil, más allá de los límites de Tordesillas”.

Al tratar el Polo Geopolítico del Plata, menciona que la clave para controlar la Cuenca se encontraba en Paraguay, estableciendo una salida derecha al Atlántico. Así “para combatir el atractivo de los ejes convergentes de Buenos Aires se construyó un conjunto de metas este-oeste (ferrocarriles y carreteras) que competirán con el sistema argentino de comunicación con el interior”, y agrega:

“Con el fin de equilibrar el exclusivo geocentrismo del estuario del Plata se consideró necesario establecer varias salidas brasileñas, eliminando así el aislamiento del interior del Plata …”

Para Brasil exportar es una necesidad nacional por lo tanto la formación de los “corredores de exportación”, son parte de la política de integración de Brasil” y este empeño es mayor en la Cuenca del Plata debido a su importancia dentro del Cono Sur como polo geopolítico más efectivo circundado por todo el Atlántico Sur”.

Jose Osvaldo de Meira Penna 2 considera que Brasil es un producto de la diplomacia al tratar la política exterior y la analiza bajo tres principios

1- “la preservación de la línea de frontera …”

2- “la defensa de la supremacía territorial en América del Sur frente a cualquier tentativa de reconstitución de los antiguos virreinatos hispánico, sobre todo en la región del Plata: esto se denomina “política del equilibrio” y justificó la hostilidad de Brasil hacia Rosas en la Argentina, Solano López en Paraguay y, más recientemente Perón, en sus impetuosos sueños imperiales”

•  “la protección de la estabilidad política interna frente al espíritu de caudillismo que dieron lugar a las políticas de intervención en el siglo diecinueve”

Los dos primeros principios tienen simple importancia histórica, la tercera conserva validez actual.

Según Meira Penna la evolución de la política exterior brasileña, tuvo tres fases históricas sucesivas

•  la expansión hacia el interior, que llega hasta las zonas del Guairá y Colonia del Xacramento

•  la consolidación de las fronteras conquistadas, gestión del baron de Río Branco

•  y el actual dinamismo de la actividad diplomática que “ se convierte en gestiones de cooperación pacífica con los vecinos hispánicos descubiertos de nuevo por Brasil”

“Simultáneamente Brasil toma conciencia de que tiene un destino extra continental que proseguir en especial en África …”

En estos últimos años a partir del gobierno de Lula Da Silva, Brasil ha acentuado sus relaciones con Rusia, China e India, los dueños de grandes extensiones territoriales y gran población.

Roberto Russel 3 sostiene que finalmente a pesar de los recelos existentes en sectores importantes de las fuerzas armadas de ambos países, las exigencias estratégicas de la nueva relación bilateral argentino-brasileña, parece fortalecer el desarrollo de “hipótesis de convergencia” en detrimento de las seculares hipótesis de conflicto que dieron lugar a los conocidos políticos de “paz armada” en América del Sur.

Conviene aclarar a esta altura del análisis que la geopolítica interpretada o difundida en forma simple, como la relación entre la política de poder y la geografía contribuye a la comprensión de las relaciones internacionales, representando un método de estudio de los asuntos extranjeros y estrategias, que se vincula tanto con la planificación de la paz como con los asuntos militares (Philip Nelly–Jack Chile – Geopolítica del Cono Sur y la Antártica).

En los períodos de gobiernos militares que imperaron en las décadas del cuarenta hasta el setenta, la geopolítica derivó en programas de seguridad nacional y doctrinas militares respondiendo a la lucha contra la subversión marxista-comunista, en algunos casos, dictatoriales y otras en nombre del agotamiento de los partidos políticos que no supieron, no quisieron o no pudieron administrar con eficacia el bien común.

La década del '80 en adelante, con el advenimiento de los procesos democráticos y la condena a los regímenes de facto, la geopolítica se reorienta hacia la cooperación y la integración en el marco de un entorno de creciente globalización impulsado por las telecomunicaciones y la digitalización de los medios.

En este último tramo se inscriben la firma de numerosos acuerdos entre Argentina, Brasil y Chile; el Tratado de Paz y Amistad entre Chile y Argentina con mediación vaticana en 1984-5, la creación del Mercosur en 1991, el pacífico pasaje del centenario de la Guerra del Pacífico (en 1879). Todo marca un antes y un después con énfasis en la cooperación, reafirmación de la democracia, la integración y el desarrollo.

En el análisis geopolítico de los autores se plantean como mínimo tres hipótesis

1- la perspectiva de conflictos en el Cono Sur, reavivando tensiones de soberanía y recursos

2- los elementos para la integración desde la voluntad política hasta el comercio intra y exta regional respetando el uso racional y sostenible de los recursos

3- el rol de Brasil con su enorme potencial como integrador económico regional y líder geopolítico orientado al desarrollo.

La política coyuntural

Una de las características actuales de la política externa de Brasil es su empeño en lograr un status de gran potencia, derivado de su extensión, población y riqueza natural y su posición en el Cono Sur.

Actualmente Brasil parece haber adoptado una política regional sudamericana de liderazgo, con rasgos hegemónicos, como estabilizador e integrador en los asuntos del Cono Sur y como potencia militar y económica más fuerte.

Brasil desde Itamaraty aparece como el diseñador primario de las reglas de juego regionales, como garante de la integridad territorial y opositor a todo tipo de conflictos que se susciten con los países del área.

Aprovechando la coyuntura internacional de encontrarse EEUU, el Reino Unido, Europa y la OTAN volcados a la lucha contra el terrorismo transnacionalizado, el conflicto de Irak, la normalización en Afganistán y la política de no proliferación con Corea del Norte e Irán por ahora, Brasil aprovecha el campo fértil para desarrollar una fuerte política de integración de toda América del Sur ( la alianza Mercosur-Comunidad Andina de Naciones) a la vez que pese a sus graves problemas internos, se halla en busca de su recuperación y desarrollo nacional.

En este papel enfatiza los proyectos de conexión, en especial en la Cuenca Amazónica y también en la del Plata siempre y cuando respondan a redes este-oeste que no converjan en el Río de la Plata.

Brasil aparece en la Administración Lula Da Silva como un miembro respetado e íntegro del América del Sur, como colaborador positivo de la integración subregional, protector del Sur de las intrusiones del Norte y agente de la diplomacia regional.

Al mismo tiempo, lleva a cabo una política dual con los Estados Unidos siguiendo políticas y reglas de juego internacionales en materia financiera y a la vez oponiéndose a las políticas comerciales continentalistas, cual es el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que está paralizado por el desacuerdo conjunto de Brasil y Argentina, al no lograrse la eliminación de los subsidios agrícolas.

Brasil tiene claro que sin el impulso del Cono Sur y sobre todo de la América del Sur integrada con alcance mundial, los países de la región seguirán siendo manipulados por influencias externas y divididos internamente por disputas de poder.

La construcción de una América del Sur

El 1º de enero de 2001 el Pte. Lula Da Silva al asumir la presidencia en PlanAlto, pronunció su discurso a la Asamblea Legislativa y allí anunció su proyecto político sudamericano.

“Lograr una América del Sur políticamente estable, próspera y unida por ideales democráticos y de justicia social”.

Este objetivo geopolítico de máxima se funda en la necesidad de un Mercosur necesario y una Argentina clave para una Alianza estratégica con capacidad suficiente para atraer y sellar un acuerdo primario político con la Comunidad Andina de Naciones y su derivación comercial para establecer en principio una Asociación de Libre Comercio Sudamericana.

La Alianza estratégica de Argentina con Brasil se enfatizó con la llegada a la Casa Rosada de Fernando De la Rúa (período H. F. Cardoso) y continuó con Eduardo Duhalde en su mandato interino y hoy, con algunos altibajos, se continúa con Néstor Kirchner, con quien han constituido un acuerdo frontal para demorar el ALCA (1º enero 2005).

Con Venezuela y en especial con el Pte. Chavez por el acuerdo de Recife (25.04.03) además de pronunciarse en contra de la ocupación de Irak, ratificaron el acuerdo con la CAN , si bien Chavez ambiciona constituir el ALBA; o sea, una Asociación de Libre Comercio de los países bolivarianos de las Américas.

El acuerdo del Mercosur con el CAN en el próximo mes de julio, será un éxito de la diplomacia brasileña. Chile será sólo un observador.

Y a nivel sudamericano y solo para no congraciarse con los EEUU, tanto Chavez como Lula mantienen estrechas relaciones con Fidel Castro, al punto que en la reunión del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, tanto Argentina como Brasil se abstuvieron en la votación y Venezuela votó a favor de Cuba, junto con países e Africa u del SE Asiático.

Lula guarda celosamente en su equipo de colaboradores a su más importante ministro político, José Dierceu, íntimo amigo de Fidel Castro, quien estuvo asilado en Cuba durante la dictadura militar de Brasil.

 

La economía del mundo y de Brasil

Economistas de la DKW están alertando sobre una reversión en la tendencia de los principales indicadores de la actividad económica global (Financial Times – 23.02.04 – El Cronista).

En América Latina la economía crece. No así la inversión ya que tardará por la falta de seguridad jurídica.

En general, el problema más grave: el desempleo no está siendo resuelto y, por tanto, empaña las promesas de los gobernantes.

En cuanto a Brasil, el primer año de gobierno del Pte. Lula Da Silva tuvo resultado negativo el PIB (-0,2%), se perdieron casi un millón de empleos cuando había prometido 2,5 millones cada año de su gobierno. El plan Hambre Cero está parado, en tanto que los sueldos han caído un 6%.

El 20% de la población del Gran San Pablo está sin trabajo. En este contexto la popularidad del Pte. bajó en 10 días del 60% a 53% (La Nación (09-04-04). Al inicio de su gobierno, 80%.

En tanto, el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) ha invadido 59 fincas en el último mes y medio. En la ciudad se ha empeñado el Ejército en la lucha contra el narcotráfico.

 

Posición de Brasil ante el FMI

Brasil ha estado y liderado los últimos acuerdos y declaraciones relacionadas con los organismos de crédito y críticas al sistema financiero internacional.

El acuerdo con Argentina ante el FMI 2 en la Carta de Lima, plantean menor ajuste y la falta de inversiones en infraestructura que ha reducido la formación bruta de capital fijo, comprometiendo el crecimiento del PIB a mediano plazo.

Los servicios de la deuda y el pago de la seguridad social absorben un elevado porcentaje de los presupuestos latinoamericanos.

También se firmó una Carta al Consejo de Ministros de Economía de la UE, pidiendo tener voz en re-lación a la designación del Director del FMI (recomiendan al actual Pte. del Banco de España, Rodrigo Rato, al igual que EEUU ).

América del Sur busca un espacio propio en los foros de organismos de crédito, pero sigue siendo una región muy endeudada y la devaluación de los últimos años contribuyó a un rápido aumento de la relación deuda/PIB del 37% en 1997 al 51% en el 2002.

 

Brasil y la política nuclear

Brasil cuenta con las plantas nucleares de generación de electricidad Angra I y Angra II. Actualmente está construyendo en Rosende una planta de uranio enriquecido.

El gobierno, sorpresivamente ha negado autorización para que la Agencia Internacional de Energía Atómica realice las inspecciones, en nombre del secreto tecnológico de lo que allí se hace. La inversión ya supera los U$S 1.000 millones.

La Argentina desde 1991 mantiene con Brasil el sistema común de control de Materiales e Instalaciones Nucleares a cargo de la Agencia de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares.

Por el comentario periodístico, Brasil no ha informado tampoco a sus colegas argentinos.

En un editorial del diario La Nación, se pregunta acerca de “la cercana posibilidad de que Brasil acceda, como se considera probable, a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad”.

Estados Unidos ha mantenido una actitud muy firme frente a Irán, Libia y Corea del Norte para impedir la propagación de armas nucleares.

Será Brasil un nuevo aspirante a ingresar al Club Nuclear. Porqué se aceptó de hecho a Pakistan y la India, y Brasil NO?.

Indudablemente el equilibrio de poder en el Cono Sur y en América se verá fuertemente alterado.

 

Brasil y los Estados Unidos

Mientras EEUU busca asegurar su histórica influencia con Tratados bilaterales con los países latinoamericanos, el Pte. Lula Da Silva intenta generar un polo de influencia en América del Sur y mostrarse como un líder que desafía la hegemonía de los EEUU.

Del ALCA fuerte de EEUU que incluía los subsidios agrícolas se estaría pasando a otro más light negociado desde el Mercosur, que tenga en cuenta las asimetrías y que ponga fin a los subsidios al agro.

Las tensiones con la potencia del Norte son del tipo utilitarias y hasta ahora han resultado inofensivos.

EEUU apoyó a Brasil para que el FMI recibiera un préstamo de U$S 14.000 millones y recibió elogios de la Administración Bush.

La presión de EEUU viene por el lado de la amistad y el apoyo a Chavez. Así lo hizo saber la Embajadora Donna Hrinak en Brasilia.

Las relaciones Bush-Da Silva funcionan bien de “compañero a compañero”.

Sin embargo, más allá de ello, Washington mantiene su vigilia sobre los pasos independentistas de Itamaraty, en busca de un liderazgo sudamericano y el sillón permanente en el Consejo de Seguridad.

Una de las constantes de la política de Estado de Brasil

 

Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi

1 Geopolítica del Cono Sur y la Antártida- Edit. Pleamar – varios autores - 1990

2 ibidem

3 ibidem

2 para fijar criterios comunes en la negociación con organismos de créditos