| EL FORTALECIMIENTO DE LA OEA
Los orígenes
De los 5 siglos de existencia cristiana del continente americano, recién en 1826 con:
- el Congreso de Panamá para los países hispano americanos, y en 1823
- la Doctrina Monroe , para los Estados Unidos;
- así como en 1810, fecha del utis possidetis iuris de parte de Bolívar para regular las relaciones de los pueblos hispano americanos;
- y en 1787, fecha de la Constitución de Independencia de las antiguas colonias británicas, puede pensarse en una América que intenta unirse por adentro.
La intra América no tiene realidad en sí.
Los propios americanos buscan en el siglo XVIII líneas de emancipación: Comuneros del Paraguay, 1721-1731; Comuneros de Nueva Granada, 1779-1782 y la rebelión de Tupac-Amarú en Perú, 1780-1781.
Los americanos como Miranda (venezolano) entregaron a Pitt en 1790 “un proyecto de Constitución para las colonias hispanoamericanas. Pablo de Olavide en unión de los jesuitas Salas, (chileno) y Pozo (peruano) fundó en 1795 una Asociación secreta para trabajar por la Organización de Hispanoamérica con el nombre de “Junta de las ciudades y Provincias de la América Meridional ”.
O. Higgins en su manifiesto de 1818, hablaba de la gran Confederación del Continente Americano
Bernardo Monteagudo en Perú, 1825 después de Ayacucho escribió su ensayo sobre la necesidad de una Federación de Estados hispanoamericanos y plan de su organización.
El panamericanismo y la Doctrina Monroe tienen orígenes distintos.
La prensa estadounidense introduce el vocablo “panamericanismo” en los años 1889 y 1890, sus modelos provienen del pan eslavismo (1846) y aún del pan helenismo (1860).
La Doctrina Monroe data de 1823.
El panamericanismo a partir de la II Conferencia Internacional Americana (México 1902) es la adaptación de la política exterior de los Estados Unidos (cuya base es la doctrina Monroe ) a las necesidades del momento.
Debido a la falta de poder de EEUU en esa época no pasaba más de una declaración nominal respecto de los territorios hispano americanos.
El “manifest destiny y el big stick, el dólar diplomacy” toman fuerza con Taft-Knox, decae con Wilson y renace con Coolidge-Hoover.
Hoover empieza con una década “good Will policy”, que continúa F. Roosevelt con su “good neighbour policy”, que más tarde llega con la “good partnership policy” de Eisenhower y la Alianza para el Progreso de John F. Kennedy.
En la primera, ésta se manifiesta con un interés por el destino de los otros. Y en la segunda, es el recíproco convencimiento sobre la existencia de una solidaridad de destinos, según Mariano Aguilar Navarro (el Panamericanismo y la Carta del Atlántico).
Jorge Castaneda sostiene que el “Pan Americanism has been negative for Latin America, especially it has represented the great obstacle to the creation of that authentic international community wich rest on real and natural factors, that is, there Latin American Community”.
Monroe será la base del pan Americanismo y Bolívar es la del hispanoamericanismo.
La doctrina de Bolívar es americanista como idea y como sentimiento; no era unilateral con la de Monroe ; tenía un carácter defensivo –proclamando el principio de no intervención- pero surge con un carácter menos exclusivista y más democrático y desaparece; por tanto, el sentido tutelar de la de Monroe , destacando asimismo su pacifismo (Carlos Badia Malagrida - El factor geográfico en la política sudamericana).
Finalmente, bolivarismo y monroísmo son casos distintos, según Gómez Robledo, la oposición histórico dialéctica surge porque la Doctrina Monroe es “la expresión del desinterés y el aislamiento más completo en presencia de la idea confederativa bolivariana”.
José Vasconcellos en Bolivarismo y monroísmo, Ed. Ercilla, llamó bolivarismo “al ideal hispano americano de crear una federación con todos los pueblos de cultura española” y monroísmo “al ideal anglosajón de incorporar veinte naciones hispánicas al Imperio nórdico mediante la política del pan americanismo”.
Hispanoamericanismo y panamericanismo es lo mismo que bolivarismo y monroísmo, en torno al rudo conflicto se agotan y desgarran las naciones del nuevo mundo”.
Y fue el propio Vasconcellos quien lanzó el slogan retador, como lo llama Meouchi en su tesis doctoral: “Hispano América para los hispanoamericanos, como la contrapartida de monroísta “América para los americanos”.
El panamericanismo tiene su expresión en la 1ra. Conferencia Internacional Americana en 1889 y subsiguientes hasta la IX de 1948 en Bogotá, donde comienza la concepción interamericana, que tiende a mejorar la vertebración de la realidad americana.
La OEA y su Carta fue aprobada en IX Conferencia Internacional Americana en Bogotá en 1948.
La OEA está precedida por la Unión Panamericana , que se institucionaliza en 1928 en la VI Conferencia Internacional Americana en La Habana, donde acudieron todos los estados americanos.
La Unión Panamericana con sede en Washington tiene un Consejo Directivo, que no tenía ninguna función política, ni el Consejo ni la Unión Panamericana.
Cuadro de situación y críticas a la OEA
América Latina particularmente exhibe un área en ebullición política, con democracias de baja calidad, cuasi ilegítimas, con golpes de Estado a cargo de turbas dirigidas por políticos arribistas sedientos de poder, por partidos e instituciones políticas deterioradas y poco representativas, con economías que no alcanzan para elevar el nivel socioeconómico de los pueblos, salvo algunas excepciones, con desigualdad creciente, violenta y con burocracias resistentes a la pérdida de privilegios.
Las recientes caídas de los gobiernos de Bolivia y Ecuador, las convulsiones en El Salvador, el envalentonamiento de Chavez contra Estados Unidos y a su vez la baja prioridad que tiene América del Sur en el plan estratégico de los Estados Unidos, atraído por las cuestiones eurásicas, hace que habilite movimientos divergentes que atentan contra la unidad política continental y afecten directamente los intentos de un mejor rol de la OEA.
La OEA desde hace bastante tiempo se halla en una crisis financiera y más grave aún, de tipo político, por falta de interés primario de los EEUU, que casi siempre ha colocado un Secretario General títere, y por otro lado, el desconsuelo de muchos países miembros que ven en la OEA una organización inoperante, sin peso político.
La OEA ha carecido de poder de anticipación frente a las crisis. Su juicio de valor tardío ha tenido escasas repercusiones.
Por otra parte, la heterogeneidad y asimetría de sus miembros frente a la presencia de la superpotencia, le ha restado méritos por más esfuerzo que realice, ya que la opinión no es la del Secr. Gral., sino la de todos sus miembros. Los retos que enfrentará el recién designado Insulza, no son menores.
El “humo blanco” del edificio de 17 Street y Constitution Ave, sede de la OEA, después de 6 meses de acefalía de la Secretaría General , es un promisorio dato para iniciar el rescate de la nave de la OEA, en pleno naufragio.
El obligado giro copernicano de la Casa Blanca
La Casa Blanca respaldó inicialmente al ex Pte. del Salvador, Francisco Flores para reemplazar al costarricense Miguel A. Rodriguez, a quien también apoyó en su momento, pero que debió reiniciar por un grave escándalo de corrupción en su país.
Después desplazó a Flores para volcar toda su capacidad de lobbie en favor de Luis Derbez, Canciller de México como rival de Insulza, apoyado por Argentina, Brasil, Venezuela y Uruguay, entre otros países sudamericanos y gran parte de los países caribeños.
Luego de 5 empates en 17 votos entre Insulza y Derbez (11.04.05) la votación de la Asamblea pasó al 2 de mayo último.
En el interregno, la candidatura de Insulza sumó dos nuevos apoyos: el de Paraguay y Haití, a expensas de Derbez.
Si EEUU continuaba con su apoyo a Derbez corría el riesgo de votar en la OEA, por primera vez a un candidato perdedor.
Entre las dos sesiones de la Asamblea, debido al empate, se buscaron terceras candidaturas “de consenso” provenientes de países que habían votado a Derbez como Perú, Guatemala y Canadá, con anuencia al parecer de EEUU.
A todo esto, a raíz de mantenerse firme la candidatura de Insulza, Derbez anunció que retiraba la suya tras una prolongada reunión con la Secretaria de Estado, Condolezza Rice, que se encontraba en la III Cumbre de la Comunidad de Democracia que sesionó en Santiago de Chile.
Condolezza Rice anunció ese mismo día el apoyo a Insulza como candidato de consenso, después de obtener “garantías” de Insulza (según trascendió) que haría alguna mención sobre el venezolano Chavez.
Las declaraciones tardías del Secretario de Estado para el Hemisferio, Roger Noriega, confirmaron el vuelco, afirmando:
“Estados Unidos es el único país que podía producir ese resultado positivo a favor de la unidad en las Américas y que la elección “unificada” con 31 votos para Insulza (uno en blanco y dos abstenciones), “fue el resultado del liderazgo de Estados Unidos”.
Sin duda fue Condolezza Rice, la que determinó bajar la candidatura del Canciller de México, Luis Derbez, hasta ese entonces el candidato de la Casa Blanca.
Las críticas de la elección
Toda elección genera críticas por parte de la oposición, ONG, la prensa, los perdedores, etc.
En este caso el Wall Street Journal señaló que la victoria de Insulza “subraya la declinación” del poder de EEUU sobre la OEA.
En tanto el New York Times recordó que Insulza fue el candidato opuesto a los deseos de Washington.
Ciertamente fue la primera vez en 57 años de historia de la OEA que Estados Unidos fracasa en imponer un Secretario General para el organismo.
Las voces desde los demócratas en el Congreso no tardaron en llegar. Para el partido Demócrata, el gobierno republicano “ha hecho pedazos” las relaciones de Estados Unidos con América Latina con “los errores críticos” y “torpes” cometidos a lo largo de cuatro años.
La Directora del Centro de Estudios Brooklings Institutions, Carol Graham, sostuvo que:
“Dudo que francamente mejore el panorama para América Latina. Bush nunca ha dado mucha importancia al hemisferio y se concentrará en la seguridad social, en Irak y en el corto plazo, en la designación de John Bolton como su representante en las Naciones Unidas”.
Fidel Castro calificó a Insulza de “bobito” por haber señalado que la OEA debe promover la democracia en todos los países del continente, incluida Cuba. Advirtió a Insulza que “no se equivoque” en las críticas a su régimen y calificó a la OEA de “institución corrupta, putrefacta y maloliente”.
Cuba está suspendida en la OEA desde 1962, después que eliminara el pluralismo político en la Isla.
Insulza declaró que “no impulsaré ninguna política al respecto mientras no exista consenso”, para promover el regreso de Cuba a la OEA.
“Cualquier cambio deberá provenir de una opinión muy mayoritaria, muy consensuada, de los países miembros de la OEA”.
El Secretario Roger Noriega manifestó que los miembros de la OEA están de acuerdo en tres principios:
“conseguir la unidad”
“avanzar en los valores de democracia y derechos humanos en América incluido en Cuba, y
“reforzar las instituciones democráticas”
Ricardo Lagos aclaró que la elección no es un triunfo de un país, es el triunfo de una idea, de una esperanza de hacer de la OEA un instrumento al servicio del desarrollo de todos nuestros pueblos.
El mensaje de Insulza al asumir la Secretaría General en el XXX período extraordinario de la Asamblea General
Después de la intensa campaña electoral librada por Chile y sus aliados sudamericanos, el discurso de Insulza no debía reflejar más que los argumentos y objetivos del Secretariado por 4 años, con el apoyo sudamericano y la anuencia de los Estados Unidos, forzado por las circunstancias de haberse ocupado poco.
En su mensaje indicó las líneas generales de su futura actuación:
- Fortalecer su relevancia política y su capacidad de acción
- Constituir un espacio de expresión y movilización de los intereses de todos sus Estados miembros y de las sociedades que éstos representan
- Debe existir una clara coherencia sobre la base de los principios que compartimos: la consolidación de una cultura democrática, el reforzamiento de la gobernabilidad, la promoción y protección de los derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. El desarrollo integral y la seguridad multidimensional
- Renovar el compromiso de fortalecimiento de la OEA y con su vocación de integración hemisférica
- Abordar con sentido realista, la coyuntura y las necesidades regionales, así como también las demandas ciudadanas
- Abordar con realismo el déficit presupuestario crónico que afecta la organización
- Sin apoyo político de todos sus miembros es difícil pensar en una revitalización, en iniciar una nueva etapa, en tener la capacidad de priorizar y focalizar el trabajo de la organización
- Forjar los consensos que permitan superar la equivocada percepción de irrelevancia que perjudica el esfuerzo hemisférico
- La OEA tiene un papel clave que jugar en el establecimiento de reglas que conduzcan a un mundo global hacia formas más justas y maduras de integración, proyectando una participación rica en diversidad
- El sistema interamericano, con un acerbo importante de instrumentos que deben ser aprovechados para reforzar la gobernabilidad y promover el desarrollo social, con pleno respeto de la dignidad humana
- Fortalecer a la OEA como espacio de concreción de valores democráticos y de cautela de los diversos intereses del hemisferio.
- Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y los gobiernos tienen la obligación de generar las condiciones de gobernabilidad y ejercer un mandato de manera también democrática
- Es indispensable garantizar el pleno respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos, el Estado de Derecho, las libertades públicas, el respeto de las minorías y las instituciones del sistema democrático. Sólo así se podrá promover el desarrollo social, político, económico y cultural que nuestras naciones merecen
- Es imperativo que los compromisos asumidos en la Carta Democrática Interamericana se cumplan integralmente
La OEA debe tener una capacidad de conducción que la habilite para:
- Anticipar las crisis que surjan, en las múltiples dimensiones y causas
- Actuar cuando éstas ya se han desencadenado y acompañar los procesos de rehabilitación institucional y recuperación democrática
Si no abordamos en forma sustantiva este tema, seguirá latente el riesgo de inestabilidad y persistirán las debilidades estructurales que nos hacen vulnerables al populismo, al autoritarismo y a la indiferencia ciudadana
Concluye así:
“debemos contribuir eficazmente a construir un futuro con más democracia, crecimiento, integración social, libertad y diversidad cultural, mediante el diálogo y la cooperación”.
CONCLUSIONES
La pérdida de la democracia en América Latina se debe a la fragilidad de las instituciones, de los partidos políticos, a la ineficaz gobernabilidad de las autoridades y la creciente desigualdad social (la mayor del mundo).
La economía en el 2004 registró el crecimiento más alto de los últimos 25 años. Sin embargo, no alcanza para compensar el crecimiento vegetativo (PBI per capita), reducir la desigualdad social y convocar a una mayor inversión en el mercado de capitales y en la infraestructura para alcanzar un desarrollo sostenido.
En el Encuentro de Sevilla (27.04.05) se concluyó que a la región le falta fortalecer el Estado de Derecho, “crear una cultura de la legalidad y mejorar el funcionamiento de las instituciones políticas”.
Las tendencias en América Latina se orientan en tres direcciones
Centro América más la República Dominicana con el CAFTA, establecen una alianza con EEUU
Los países del Pacífico (Colombia, Chile, Perú, Ecuador) responden a la invitación de iniciar su entrada al ALCA o perfeccionar la Alianza
En tanto, Venezuela, Argentina y Brasil han desbaratado el proyecto del ALCA por aplicación de ideologías de centro izquierda, anticapitalista y antinorteamericanas
Por su parte Estados Unidos intenta retomar los asuntos latinoamericanos con mayor vigor.
La gira de la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice evidencia un mayor interés al visitar selectivamente Brasilia, Santiago, Bogotá y El Salvador, decretando al Brasil como “líder regional”, que hoy a su vez impulsa” la comunidad sudamericana” y se proyecta para ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad, mal que le pese a ciertos sectores argentinos.
Bajo este cuadro de situación tendrá que liderar en la OEA, el Secretario General Insulza, según los propósitos descriptos precedentemente. |