CHILE EN EL ALCA

Las políticas de Estado son independientes de los Gobiernos de turno.
Chile en 1969 fue uno de los fundadores de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) junto con Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Años después Chile se alejó de la CAN y tampoco se incorporó al Tratado del Mercado Común del Sur en 1991, pese al interés argentino (ex Pte. Menem) para que pasara a ser un socio plenario.
Chile mantuvo una Política de Estado de integrarse con alguno de los grandes países del Primer Mundo.
Por otro lado, con más de 5.000 kms. de costa en el Pacífico, Chile tiene bien claro que integrando la APEC el mercado de sus productos estará ampliamente con posibilidades de colocación con solo sumar los miles de millones de consumidores potenciales de China, India, Indonesia, Japón, Malasia, etc.

Chile en el ALCA

Desde que enunció George W. Bush la iniciativa de las Américas de integrar una zona de Libre Comercio desde Alaska a Tierra del Fuego en 1991, Chile fue el país primariamente interesado en asociarse a dicho “Club” en gestación.
La falta de concreción del “fast track” enunciado en la Primera Cumbre de las Américas en Miami en 1994, fue postergando esta negociación, hasta hace poco más de un mes la Administración Bush logró por pocos votos que el Congreso de EEUU aprobara esta prerrogativa de negociación directa entre Gobiernos, ad referendum de los Parlamentos.
Durante este lapso, no fue impedimento para que los Gobiernos de Chile y EEUU desarrollarán intensas tratativas para vencer los obstáculos de diversa naturaleza (laboral, ambiental, fito zoo sanitaria, propiedad intelectual, compras del Gobierno, servicios y, por supuesto, arancelaria para que una buena cantidad de productos chilenos quedaron protegidos por más de una década y otros muchos entrarán libremente al mercado de EEUU.


La voluntad política de los líderes

Tanto los Ptes. Clinton como los republicanos George Bush siempre expresaron su voluntad política, como el chileno Erwin y últimamente el socialista Ricardo Lagos, líder de la coalición de la Concertación, acordar un TLC.
En el medio hubo varios intentos, tanto de F. H. Cardoso como de De la Rúa para que Chile se integrara como socio pleno al Mercosur.
La condición de Chile -entre otras- siempre fue la misma más allá de exigir con-ductas y políticas macroeconómicas serias y sostenibles: bajar el Arancel Externo Común (AEC) a niveles del comercio internacional en uso en los países del primer mundo (6% menos).
Chile no pudo evitar los efectos contagiosos de los dos sucesivas de- valuaciones de Brasil (1999) y de Argentina (2002) pero la fortaleza de su economía superó la adversidad.
A su vez la prensa económica internacional siempre destacó el hábil manejo de la economía y los resultados positivos por encima de los restantes países sudamericanos.

El memorable acuerdo comercial con EEUU

Este Acuerdo firmado en Washington el día 11 de diciembre de 2002 será histórico.
Tras 11 años de negociaciones muy duras y difíciles con tramos muy ríspidos las últimas semanas, exigieron la presencia de la Canciller Soledad Alvear en Washington, junto al representante comercial de EEUU, Robert Zoellick para cerrar la ronda y firmar entre grandes aplausos y singular alegría.
El Tratado (TLC) establece la eliminación de los aranceles para todos los productos de intercambio en un plazo máximo de 12 años, aunque podría imponerse un cuotificación.
En lo inmediato quedan desgravadas el 87% de las exportaciones chilenas con ingreso libre al mercado norteamericano.
El Pte. Ricardo Lagos consideró que “Chile tendrá un acuerdo de Libre Comer-cio que significará más empleo, más trabajo, más desarrollo, más crecimiento para este país. Creo que es una buena noticia”.
El acuerdo deberá ser refrendado por ambos Congresos.
En el año 2007 se prevé entregar envíos libres de aranceles en un porcentaje mayor del 94,8% y 100% en los próximos 12 años.

El comercio exterior de Chile

La economía chilena genera un PIB de U$S 65.000 millones y depende en un 60% del comercio exterior.
Las exportaciones de Chile sobre un total estimado para el 2002 de U$S 17.400 millones (Argentina exportará aproximadamente 28.000) sólo U$S 2.687 millones se corresponden al comercio con EEUU integradas principalmente por recursos naturales procesados (59,0%), recursos naturales 30,.8% y otros 10,2%.
Las importaciones procedentes de EEUU son poco significativas. Se han reducido fuertemente desde 1998 (U$S 3.163,9 millones) al 2002 a sólo U$S 1.958,4 millones.
Las importaciones se corresponden a bienes de consumo en un 59,8%, bienes intermedios 29,6% y bienes de capital 10,6%.
Estados Unidos es el principal socio comercial y principal inversor en Chile en el área minera, que alcanzaría a los U$S 4.500 millones.
Otras inversiones menores corresponden a la electricidad, gas y agua, que suma otros U$S 2.200 millones.
Curiosamente, el Gobierno socialista de Lagos no rechaza el capital, como lo hace su vecina Argentina, carente de modelo y estrategias. Primero el pueblo, después la fantasía de las ideologías perimidas. Argentina se quedó en el ’60. Chile piensa en el 2012.
Otro particularismo del comercio chileno con EEUU, es que hay 1.200 Pymes que exportan a ese país.
Un dato no menor que expresa la voluntad política de los empresarios chilenos de generar negocios en el exterior.
La declamada inserción argentina en el mundo, con un país en default profun-do, no es más que una expresión de hipócrita ilusión.
Las políticas de Estado se genera en la dirigencia nacional y se ratifican con la alta receptividad e “idem sentire” del pueblo que acompaña a sus líderes en la colosal aventura de hacer un país grande para todos.

Alcances del Acuerdo con EEUU

El Tratado además de reducir aranceles, especifica reglas de origen, de administración aduanera, salvaguardias y barreras técnicas al comercio.
También incluye normativas de inversiones y servicios financieros, comercio electrónico, políticas de competencia, entrada temporal de personas, transparencia y solución de controversias.
Los profesionales chilenos podrán acceder a un cupo migratorio de 1.400 personas por año, con una mayor apertura en los diversos sectores de prestación de servicios.

El acuerdo de Chile con la UE

A mediados de octubre, Chile celebró un TLC con la UE después de similares negociaciones. Este acuerdo entrará en vigor en enero del 2003.
El acuerdo una vez ratificado por el Parlamento Europeo será válido para los 15 países que integran la Unión.
Chile mantiene un intercambio comercial con la UE de unos U$S 7.500 millones superior al de los EEUU.
Las exportaciones a la UE entrarán en un 85% sin aranceles y cuatro años después los productos tendrán arancel 0 en un 96%.
Cabe especificar que el arancel externo de Chile hoy es del 6%, en tanto que el del Mercosur es del 14%, con muchas excepciones.
La visita del Director Gerente del FMI

Procedente de Brasilia y puenteándo a la Argentina en default y conflicto con el FMI, el Director Gerente Horst Köhler, quien elogió la política monetaria que aplica el Banco Central de Chile, a la vez que aseguró que la economía chilena es un ejemplo para el mundo.
Seguramente el Pte. del BCCH, Carlos Massad se habrá sentido halagado cuando Köhler sostuvo que “el Bco. Central de Chile es una sólida institución, las políticas monetarias han sido aplicadas en una forma ejemplar que contribuirán al cre-cimiento, al empleo y a la estabilidad”.
Esta elocuente ponderación no deja de ser un metamensaje para algunas políticas monetarias de países vecinos como Argentina.

La estrategia de Chile

En los objetivos posiblemente son todos coincidentes. Todos quieren crecer, exportar, dar trabajo genuino, etc.
Sin embargo, Chile bajo una conducción férrea y sin claudicaciones, mantiene una política de Estado exportadora, bajo el paraguas de las TLC firmadas con los países potencias EEUU, UE, Corea del Sur.
Los frutos de estos Tratados se verán a partir del 2003 con un mercado ampliado y libre de arancel de 670 millones de consumidores (UE: 400 + EEUU: 270).
Los logros son producto de la estabilidad política y económica, excelente administración gubernamental, férrea disciplina fiscal y política de Estado exportadora.
Las ponderaciones de Hörst Köhler contrastan con el silencio en estos días de los opositores al ALCA como Brasil y Argentina, que procuran armar un frente común con el Mercosur para oponerse a las políticas de EEUU
Sin duda, los Tratados de Libre Comercio firmados por Chile el 24 de octubre con la UE y el 11 de diciembre con EEUU abren un campo de nuevas experiencias –tipo piloto- para los restantes países latinoamericanos, en especial para Brasil.
El acuerdo de asociación política, económica y de cooperación con Europa es un ejemplo auspicioso de los logros que se pueden obtener cuando la política está al servicio de un país por más chico que sea.
Sin duda que la competencia obligará a los empresarios chilenos a agruparse y redoblar los esfuerzos de eficiencia, productividad y competitividad.
Los acuerdos significan una nueva experiencia que tendrán un efecto derrame en Sudamérica.
Estos Acuerdos (3) para Chile significan un crecimiento de un punto del PBI.
Por último, el TLC chileno servirá de modelo para la agenda de libre comercio de la región.

Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi