| EL
APOYO DE EEUU A COLOMBIA
El Consenso de Guayaquil celebrado el 27.07.02 en Ecuador,
referido a acuerdos de infraestructura, telecomunicaciones,
energía y seguridad apoyó al Gobierno de Colombia
en la defensa de la democracia y en la lucha contra el terrorismo.
El Pte. Pastrana no ha solicitado a sus vecinos ningún
tipo de cooperación; consecuentemente, en la Conferencias
de los Ptes. de América del Sur, no hubo ningún
planteo tendiente a crear grupos militares para incorporarse
a la lucha en el territorio colombiano.
Se aprecia que la situación va a cambiar cuando dentro
de pocos días (7 de agosto) asuma el Pte. electo, Alvaro
Uribe, que cuenta con respaldo suficiente del electorado y
amplio apoyo estadounidense.
Efectivamente, la Embajadora de EEUU, A. Patterson ante el
Gobierno de Colombia acaba de anunciar una serie de apoyos
acorde con las decisiones de su Gobierno y del Congreso de
brindar ayuda militar en forma efectiva por medio del incremento
sustancial del presupuesto de seguridad nacional, capacitando
fuerzas especiales colombianas en EEUU y otorgamiento de un
crédito de U$S 6 millones a esos efectos.
Recomienda
• el “aumento de tamaño y profesionalismo”
de las Fuerzas Armadas y de Seguridad
• necesidad de “nuevos recursos para renovar sus
equipos de cara al conflicto”
• a la sociedad colombiana “asumir el costo de
la protección”
• “la creación de una brigada antinarcóticos
para hacer frente a las organizaciones de traficantes de estupefacientes,
la delincuencia, la guerrilla y que tendrá por escenario
de operaciones el centro del país”
• apoyo a la fuerza pública y a la fiscalía
• “pedido al Congreso de EEUU de más de
25 millones de dólares para mejora la coordinación
de la información” para el año 2003
• “crédito de U$S 5 millones para los municipios,
donde no tiene presencia la fuerza pública para garantizar
la presencia del Ejército y de la Policía en
todo el territorio colombiano”
• “necesidad de una justicia más eficiente
y efectiva, para lo cual se deberá hacer reformas al
régimen penal”
Por último, el Sub Comité de asignaciones del
Senado de los EEUU tomó la decisión de aprobar
para el Estado colombiano un paquete de recursos estimado
en U$S 440 millones para la lucha contra el narcotráfico
y los grupos paramilitares en territorio colombiano. Tal como
está distribuido, el dinero podrá ser utilizado
en la creación de un bloque de búsqueda que
conduzca a la captura de la cúpula de las autodefensas
y contribuya a desmantelar esta organización, así
como en la guerra contra otros grupos alzados en armas que
operan en el país.
La entrega de U$S 88 millones para dotar y entrenar a la Brigada
18 del Ejército, con sede en el departamento de Arauca,
con el fin de que sus hombres puedan garantizar la protección
del oleoducto Caño-Limón-Coveñas, el
cual ha sido blanco de más de 800 atentados guerrilleros
desde 1996, cuando fue inaugurado.
De aprobarse la entrega de estos nuevos recursos en la plenaria
del Senado estadounidense, en el 2003 el país podrá
recibir estos fondos, que serán incluidos dentro del
Plan Colombia, denominado ahora Iniciativa Regional Andina
(IRA).
La propuesta incluye además la asignación de
U$S 10 millones adicionales para la atención a los
desplazados por la violencia, y otros dineros que serán
destinados a los programas de prevención del sida.
Señalan los analistas que lo más relevante de
la aprobación de este paquete de medidas es que con
él se abre paso a la posibilidad de que Colombia extienda
a la lucha contra el terrorismo, la ayuda norteamericana utilizada
hasta el momento sólo en las tareas antinarcóticos,
tal como lo pretendió el Pte. George W. Bush al gobierno
del electo Pte. Alvaro Uribe Vélez durante su reciente
encuen-tro en la Casa Blanca.
En síntesis, la alianza preestablecida
entre Alvaro Uribe-George W. Bush para ampliar el esfuerzo
bélico contra los narcoterroristas comienza a tener
visos de concreción, a través de la ampliación
de créditos militares y la politización de la
lucha con los terroristas, secuestradores y organizaciones
narco guerrilleras de todos los signos (FARC, AUC y ELN) a
nivel local e internacional.
El proceso de reforzamiento y preparación de las FFAA
y SS tomará cierto tiempo. La formación de cuadros
intermedios llevará más tiempo.
Las esperanzas de Uribe, antiterroristas y antiguerrilleros
para garantizar la paz y seguridad interior será una
dura prueba para el Gobierno y el pueblo no comprometido.
El nuevo Plan se denominará Iniciativa Regional Andina,
mostrando su proyección regional.
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