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La Declaración del ALCA viaja a Québec
El documento de Buenos Aires tiene tantos paréntesis
que no sólo no es publicable, sino que todo indica
que esta negociación seguirá para largo, en
función de la marcha de la economía mundial,
la de los EEUU, del Mercosur y en particular de Brasil, que
aspira a ser un "global traider", como país
continente que se precia para moverse en el plano de los grandes.
Las presiones de Robert Zoellick, representante comercial
de EEUU sobre Brasil, no fueron suficientes para adelantar
el acuerdo al 2003, con lo cual Argentina quedó liberada
del incómodo rol de facilitador-amortiguador de los
intereses de EEUU y de Brasil
Del resultado de las negociaciones quedó firme:
1- el acuerdo de libre comercio debe
quedar concluido a más tardar en enero del 2005 y antes
de diciembre aproba-do por los Congresos y entrar en vigencia
(Brasil pretendía extender esto último al 2006;
EEUU, Canadá y Chile al 2003)
2- El Mercosur deberá cerrar sus propios
acuerdos pendientes (compras gubernamentales, servicios, etc.)
y continuar bajando el AEC si pretende insertarse en algún
momento para entrar en el juego de la economía mundial
de los grandes bloques.
De otro modo, sus aspiraciones serán alcanzadas por
los acuerdos de la OMC
De las actuales deliberaciones, se concluye que:
1- la negociación es muy compleja dada
la heterogeneidad de países e intereses en juego
2- el peso de EEUU es muy grande, que suma Canadá
y México para hacer valer prioritariamente la reducción
de aranceles, servicios y compras públicas, propiedad
intelectual y a la vez retrasar lo más posible la eliminación
de subsidios, y barreras para arancelarias y legislación
nacional anti dumping
3- para los restantes países con mayoritaria
producción primaria, los intereses son
inversos. Las ineficiencias que existen en las economías
de los países
latinoamericanos necesitan que por un período se establezca
protección para todo lo que viene de afuera
4- las negociaciones bilaterales con otros países
como Chile y muy probable-
mente Uruguay van a avanzar mucho más rápido
como adelanta Zoellick
5- en el caso del Mercosur, la cuestión
va a quedar limitada a Brasil y Argentina.
De aquí al 2005, habrá cambios en los Gobiernos.
Difícilmente esté De la Rúa y Cardoso.
Habrá otros gobernantes, otros problemas económicos-financieros
y políticos, dado la vertiginosidad de los cambios;
de modo que resulta muy difícil hacer un pronóstico
a tres años vista
La última jugada de estos días es la del superministro
Cavallo de llegar a un acuerdo bilateral con EEUU, junto con
Brasil
Las instrucciones de De la Rúa "son que la Argentina
no negociará sola" (D. Cavallo)
5 La diplomacia brasileña tiene objetivos claros y
persistente continuidad
La de Argentina es oscilante, según el prisma político-ideológico
del Gobierno de turno
Técnicamente conviene ubicar al Gobierno de la coalición
de la Alianza y más cerca de China y de Rusia, que
de los EEUU. Las manifestaciones de los sindicalistas, los
antiimperialistas, los antiglobalización y los grupos
de choque de izquierda no fueron criticados por los daños
a la propiedad privada
6 se comienza a vislumbrar una nueva bipolaridad bajo el liderazgo
de China,
algo que los halcones del Pentágono están buscando
para alimentar el parque industrial militar de los EEUU, que
oscila en su política exterior entre lo políti-co-comercial
y lo político-militar
En síntesis, la negociación del ALCA ha
quedado con fecha fija: 31 de diciembre de 2005, en plena
aplicación. De allá hacia nuestro presente,
las agendas de los Cancilleres deberán diseñar
el resto si las condiciones generales del mundo y del continente
americano no cam-bian sustancialmente en los próximos
años.
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