EL INTERÉS DE LA PLANETARIA OTAN POR AMÉRICA LATINA Y LA ARGENTINA

Durante la celebración del 50° aniversario de la OTAN que tuvo lugar en Washington DC, hace dos años, llamó la atención la extensión del área de operaciones de la OTAN, del escenario nor atlántico a toda la superficie del planeta.
Esta resolución del alto órgano de Seguridad regional se ve corroborada, hoy, por las declaraciones del Secretario Gral. de la Organización, George Robertson, del accionar que deberá hacer en este milenio frente a los nuevos desafíos, el mayor de los cuales es asegurar la paz en todo el mundo. Evidentemente el empleo de medios militares de la OTAN, supone tener aliados y conformar alianzas para la aplicación del medio militar. En tal caso, el Consejo de Seguridad quien por aplicación de la Carta es el responsable de mantenimiento de la paz y seguridad internacional, resultaría ser en la práctica un órgano político que deposita la ejecución de la acción en las tropas de la OTAN como en el caso del conflicto de los Balcanes (en particular, Kosovo, Serbia).
En la práctica ocurre con las grandes potencias que ante el peligro inminente primero, actúan y luego el Consejo de Seguridad aprueba después de grandes rodeos y lobbies con el resto de los 10 países que tiene sus bancas temporarias en el seno del Consejo. Argentina estuvo los dos últimos años 1998-99 en el seno del Consejo y jugó un rol destacado de apoyo a dichas políticas de la OTAN por parte de la Administración Menem. Esa labor a lo largo de varios años, sumada al apoyo político en el marco de la estrecha relación con EEUU, llevó a Argentina que calificara como aliada extra NATO, con fuerte desagrado de la coali-ción política de la Alianza, hoy en el poder, de los Gobiernos de Chile y particularmente de Brasil.
Vistos estos antecedentes, sorprende que el Mtro. de Defensa transmita el elogio-tristeza de Robertson sobre el retiro de soldados argentinos de la ex sobre el retiro de soldados argentinos de la ex Yugoeslavia, que "le produjo cierta tristeza presenciar cómo los efectivos de la Argentina procedían a la retirada", destacando que "el trabajo realizado por éstos ha sido excelente". Lo interesante de los dichos de R. López Murphy en el seno del Gabinete Nacional (según la crónica de La Nación - 29.01.01) es la reproducción de tres significativas referencias del Secretario Robertson
1 "La OTAN colabora con distintos países de América Latina, si bien la Nación que más se ha aproximado a nosotros y ha contribuido más significativamente en operaciones internacionales de mantenimiento de la paz ha sido la Argentina". En este sentido, tanto Boutros Galli como Kofi Annan siempre reconocieron, ponderaron y homenajearon el accionar de las FFAA argentinas en misiones de paz. Esta es la primera vez que lo hace la OTAN.
2 "Para asegurar la paz en todo el mundo y realizarla con éxito esa tarea se deberán aunar esfuerzos y estrechar lazos entre las naciones y organizaciones de seguridad y defensa". A principios del año pasado, Robertson fijó una directiva que definía el plan de acción de la OTAN y las nuevas amenazas.
3 Estos objetivos se conforman y hacen un todo al concluir que para lograrlo "le gustaría potenciar de cara al futuro la colaboración entre la OTAN y la América Latina". América Latina no tiene órganos de Seguridad ni tampoco el Mercosur (ni siquiera una Secreta-ría representativa que reclama el Dip. M. Stubrin).
En tanto, EEUU no ha reactivado el TIAR y sí impulsado Tlatelolco y el TNP. Entre la OTAN y América Latina no hay ningún acuerdo. Con el actual Gobierno argentino, más allá del empalidecimiento de la alianza extra NATO, calificada como una gentil iniciativa del Gobierno de Clinton, no hay clima para acuerdos. Desde el punto de vista técnico militar es importante que las FFAA estén entrenadas en las misiones de paz, tanto preventivas como coercitivas. Una hipótesis real que deberá plantearse el continente americano, EEUU, Mercosur, Brasil y países limítrofes de Colombia es que actitud adoptarán frente al proceso de fragmentación del Estado de Colombia. Consecuentemente, se observa el modus operandi de la narcoguerra de las FARC, que cuenta con reconocimiento internacional como fuerza beligerante; la expansión del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que funciona como narcoguerrilla y cuenta con desembozado apoyo de F. Castro y su Gobierno; y la aspiración de las Fuerzas de Autodefensas Colombianas, que responden a las Fuerzas Armadas y empresarios, que se han entregado al secuestro y la matanza de guerrilleros. Este parcelamiento de la República hasta qué punto puede ser tolerado por la OEA, hasta hoy amante de la democracia para el caso del Perú "fujimorista" en extensión, y sin definición en el caso Colombia. Y por último, en defensa de los DDHH y en función de altos fines humanitarios y de paz, hasta qué punto puede permitirse que millones de personas caigan en manos de los guerrilleros y sean obligadas a huir de su tierra natal, o en su defecto enrolarse en el ejército irregular combatiente. El éxodo de colombianos a toda América aumenta día a día y crea problemas en los países vecinos. Se estima que la cantidad de refugiados puede llegar a más de un millón de personas que se vuelquen a Ecuador, si los batallones antinarcóticos de Pastrana inician el ataque. El nuevo Canciller C. Lafer comentó que uno de los más serios problemas de su gestión es el caso colombiano, por los 1.600 kms. de frontera común. Por otra parte, EEUU ha intensificado y ampliado las operaciones antinarcótico desde la base de Manta ubicado sobre la costa en el extremo de Ecuador y desde Aruba y Curaçao.
A todo esto, el Pte. Cte. Chavez mantiene relaciones estrechas con las FARC, el ELN y muy recientemente celebró acuerdos con F. Castro, después de sendas visitas de reciprocidad, amistad y apoyo comercial mutuo. Es por todo ello que llaman la atención los comentarios del Mtro. de la Defensa argentina traídos al seno del Gabinete Nacional, del Secret. Gral. Robertson de la OTAN al calificar a los soldados argentinos en misiones de paz y potenciar de cara al futuro, la colaboración de la OTAN y América Latina.
Sería muy interesante el comentario del Canciller y del Mtro. de Economía respecto de las misiones de paz, después de haber retirado el Hospital de Campaña de Kosovo, pese a la excelente misión humani-taria que realizaba. Teniendo en cuenta las políticas aislacionistas, no intervencionistas y neutralistas del radicalismo irigo-yenista y el antiimperialismo y antiglobalismo de la Alianza, la colaboración de la OTAN con América Latina tendría que ser fuertemente rechazada, más aún después del Foro Social Mundial antiglobalista apoyado por el Gobierno de Río Grande Do Sul y por todas las fuerzas políticas, económicas y sociales antinorteamericanas del mundo, a la que sumó una representación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Nos llama la atención que los dichos del británico Robertson sean lanzados en momentos que el nuevo Secret. de Estado, Collin Powell, que se instala en Washington, trae antecedentes "aislacionistas" que pueden colisionar con la ampliación del radio de acción planetario de la OTAN desde fines de 1998.

En síntesis, los comentarios del Secretario Gral. de la OTAN sobre las misiones de paz de las FFAA argentinas, y sus deseos de estrechar lazos entre las naciones y organizaciones de Seguridad y defensa entre la OTAN y América Latina, merecen un análisis muy profundo frente a las amenazas del presente milenio y el caso particular del desmembramiento de Colombia, que obligará a un replanteo de la política de seguridad regional.