G. W. Bush y los cambios en la política exterior
Buenos Aires, 17 de enero de 2001 N° 861 Año 18 Tomo 102

Las políticas de Estado de los EEUU siempre priorizaron los centros de poder mundial, principalmente la ex URSS (hoy Rusia), la Unión Europea, Japón y China Continental.
América Latina entra en una categoría inferior y solamente aparece con promesas de desarrollo de escaso cumplimiento, co-mo fue la Alianza para el Progreso (J. F. Kennedy), la Iniciativa de las Américas (G. Bush) y finalmente el programa elaborado el 9/10 de diciembre de 1994 en la Cumbre de las Américas, firmado por 34 Ptes. de la democracia, donde se contemplan variados aspectos que van de lo político a lo social, pero con especial énfasis en la creación de un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Precisamente este es uno de los temas centrales de la política exterior de EEUU que cobra impulso nuevamente con la lle-gada de un republicano al poder, después de las sucesivas promesas de B. Clinton de avanzar con el llamado "fast track" del que tanto se esperanzó Chile para entrar en el NAFTA, pese a las reiteradas promesas de Washington.
El futuro titular de la Oficina de Repre-sentación Comercial, Robert Zoellick, prin-cipal asesor sobre América Latina, tiene instrucciones de llevar adelante "una buena y activa política comercial en nuestro pro-pio hemisferio", según G.W. Bush.
Los republicanos están más interesados en el poder mundial y los negocios de toda índole, que en promover las democracias, sin perjuicio de llevar esa política al mundo latino.
De los pocos elementos de política exte-rior de la gran potencia, se puede apreciar que: Anticipa problemas diplomáticos con Moscú y Pekín por sus planes para desple-gar el sistema de defensa anti misiles que con variantes proviene de la época del Pte. Reagan ("Guerra de las Galaxias").
EEUU es un país amante de la paz (ar-mada) pero militarista y más ahora como única superpotencia sobreviviente global: económica, financiera, política y militar.
Por ende, bajo el intento de seguir cre-ciendo en el campo tecnológico y económi-co, sus propósitos de dominación mundial se acrecentarán en formas más abiertas, menos diplomáticas y más pragmáticas, teniendo como antecedente que el Secreta-rio de Estado William Powell es un general exitoso de la "guerra" del Golfo Pérsico contra Irak.
El objetivo de llevar la democracia a Rusia, limpiarla de la corrupción endémica y propiciar reformas en la economía de li-bre mercado y legal como lo hizo la admi-nistración Clinton, se abandonaría.

Según el Dpto. General Contable los EEUU gestaron cerca de U$S 2.300 millo-nes desde 1992 para promover la democra-
cia, el imperio de la ley y las reformas de mercado en Rusia.
G. W. Bush ha sido bastante taxativo en ese sentido: "Es difícil para América del Norte forzar a Rusia".
Bush desecha la ayuda directa, excepto para desmantelar las armas nucleares. Es responsabilidad de V. Putin, hacer las re-formas internas que son muchas y tomarán tiempo, ya que se requiere un cambio de mentalidad y de cultura de mafias, como imperan hoy día.
Bush ha reiterado su pensamiento con bastante detalle, a pocos días de asumir la presidencia:"Yo creo que no queremos prestar dinero o incentivar que se preste dinero a un sistema en el cual las intencio-nes del capitalismo nunca se concretan. El propósito del capital era alentar la empresa privada, el crecimiento y los mercados".
El abandono de las políticas de finan-ciamiento para la promoción de la demo-cracia en países que no la practican (¿o in-terrumpen?) constituye todo un cambio, particularmente si se aplica en algunas tam-baleantes democracias como las de Pa-raguay, Ecuador y algún país centroameri-cano o caribeño, como ocurrió con la inter-vención en Haití.
Definitivamente, todo indica que en la política exterior, G. W. Bush no permitirá que se involucren fuerzas militares de su país en lo que llamó "la construcción de una nueva nación" porque los distraería de su misión principal.
Una lectura más profunda de esta frase


nos lleva a la conclusión que Bush reducirá o retirará las tropas estadounidenses de Bosnia o Kosovo, dejando la tarea de cierre final "sine die" a la Unión Europea con su "Otancita" en formación.
Los países europeos integrantes de la OTAN han sido muy críticos respecto de las políticas autoritarias, masivas y decidi-doras del Pentágono.
Se desprende también respecto de las FFAA estadounidenses, que Bush incre-mentará su poderío militar, su profesionali-dad y mejorará sus salarios.
G. W. Bush, al igual que Clinton propi-cia la entrada de China en la OMC, que significará la reducción de tarifas aduane-ras, abolición de restricción a las importa-ciones y someterse al dictamen de la OMC en caso de conflictos comerciales.

En síntesis, el advenimiento de la Adminis-tración Bush implicará cambios en la polí-tica exterior: despliegue de un escudo am-timisil, retiro de tropas en Kosovo y Bosnia en el concepto de no implicar tropas en la construcción de una Nación, apoyo al des-mantelamiento nuclear de Rusia y no al financiamiento de políticas en asuntos in-ternos de ese país (anticorrupción, merca-dos, etc.) y decidido apoyo a políticas anti-misilísticas de China.
Por lo tanto, deberán preverse roces con la UE, Rusia y China y en tanto con Améri-ca Latina se espera un fuerte impulso a la política comercial de EEUU, estabilidad política y financiera de los países de la región.
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