| EL
MERCOSUR Y EL DESAFÍO DE LA GLOBALIZACIÓN
Identidad de Nación o de bloque
La globalización existe de hecho. Para algunos es
a la vez un desafío y una oportunidad y para otros
(quizás los más) una aceleración hacia
la pobreza y la marginación por no hallarse a la altura
de los tiempos de cambios acelerados.
La globalización vino del Norte. De los países
con elevado desarrollo tecnológico, que pusieron todo
su arsenal de herramientas al servicio del crecimiento y consecuentemente
del poder.
Países rectores como los europeos entendieron que frente
al desafío de la nueva situación, se les planteaba
al final del siglo XX, la integración de Estados para
salvarse. Así hoy la Unión Europea después
de alcanzar la unión económica y monetaria aborda
la difícil y emblemática labor de alcanzar una
Unión Política proveyéndose a una Constitución
que ya se define como una Federación de Estados donde
sus políticas de Defensa y de Seguridad dan consistencia
a una Política exterior y común -en discusión-
a los fines de ocupar un rol propio e “independiente”
en la comunidad internacional de naciones.
Estados Unidos de Norteamérica ha hecho otro tanto,
aunque con más libertades políticas y más
regulaciones en materia de libre comercio con sus socios del
NAFTA, México y Canada.
Todo ello en un marco mundial de responsabilidades como superpotencia
mundial única en materia militar de garantizar la seguridad
nuclear, química y biológica en un mundo incierto,
donde el incremento de la paz y la seguridad internacional
juegan un rol cada vez más trascendente y del cual
ninguna Nación o grupo integrado de Naciones está
excluido.
En este sentido, habrá de entenderse que la reconstrucción
de la alianza estratégica juega un rol disuasivo que
nadie debe desconocer y a la cual de una u otra manera se
está contribuyendo.
En este marco de los dos colosos occidentales, Estados Unidos
en busca de una alianza comercial hacia el vecindario del
Sur y Europa que tras los 15 + 10 nuevos Estados, ha decidido
no marginan a los pequeños, pero conflictivos países
de la península balcánica (Croacia, Bosnia,
Herzegovina, Kosovo, Serbia, Montenegro, y Albania) a la vez
que estrechar relaciones en San Petesburgo con la antigua
Rusia de Putin (antes de los zares y de los soviets).
La integración complementa o rechaza la globalización
Partiendo del supuesto de la irreversibilidad de esta globalización,
como tantas otras, desde el Arca de Noé a nuestros
días, pasando por 1492, la revolución industrial
y la presente de las telecomunicaciones y de la informática
y se puede apreciar que las integraciones cuanto más
avanzan en materia política, económica, tecnológica
y social y aún más militar, más están
preparadas para aprovechar de las ventajas del progreso tecnológico.
Todo ello indica que dada la velocidad de cambio imperante
a las naciones latinoamericanas, no le quedan muchos espacios
ni tiempo para acelerar los procesos de integración
entre sí, o adhiriendo a otras organizaciones mayores
preexistentes.
En los años ’60 a ‘90 comienzan en América
Latina todos estos procesos con relativo éxito como:
- Asociación Latino Americana de Integración
(ALADI)
- Comunidad Andina de Naciones (CAN)
- Mercado Común Centro Americano (MCCA)
- Comunidad del Caribe (CARICOM)
- Mercado Común del Sur (Mercosur)
- Grupo de los Tres y numerosos acuerdos bilaterales
En general, en el plano político con los crecientes
procesos de democratización, el respeto por los derechos
humanos y por las minorías han mejorado las oportunidades
y valores de la dignidad del ciudadano común.
En el plano económico, el papel de la iniciativa privada,
de la libertad de los mercados interno y externo han abierto
el camino a la inversión extranjera, contribuyendo
a una mayor cantidad de empresas de bienes y servicios. En
este camino, el avance de las naciones ha sido muy desparejo,
quizás porque las prioridades nacionales no dieron
la debida importancia a las coordinaciones de las variables
macroeconómicas y sociales.
Primó más el individualismo nacional soberano
a la hora de las crisis, que la acción mancomunada
para superarlos.
Finalmente, la globalización y la integración
regional no se revelan opuestos, sino que se complementan
y se entrelazan cada vez más.
Además, por otra parte, ha relativizado hoy lo que
es centro y periferia, dejando atrás la absolutez de
la variable espacio geográfico.
Identidad nacional e integración
Uno de los temas más debatidos en los últimos
tiempos es si las integraciones en bloques de naciones borran
o desnaturalizan las identidades nacionales para pasar a constituir
una identidad de bloque con componentes de las parciales de
los estados miembros.
La identidad nacional es una construcción que lleva
mucho tiempo. El edificio cultural se nutre de la historia,
de la geografía, del suelo donde nacimos, del “Raum”
de Ratzel, de la experiencia colectiva, las organizaciones
políticas, económicas y sociales y de la ocupación
y adaptación al medio. Una mezcla de posibilismo, humanismo
y apego al suelo y a las tradiciones.
Juegan un rol especial el origen étnico, la lengua,
la religión, los mitos fundantes, los valores, los
estilos de vida, las costumbres y todas las instituciones
públicas y privadas, políticas, económicas,
sociales y culturales que le dan continuidad y conforman el
espeso (o fino) y denso (o débil) tejido social.
Para el caso de la integración, el consumo juega un
rol importante, así como el transporte y los medios
de comunicación que nos ligan al mundo.
En los procesos de conquista y colonización de las
naciones europeas, para el caso. España y Portugal,
las rivalidades imperiales de los fundadores se trasladaron
a los nuevos espacios descubiertos en el siglo XVI.
De ahí en más, los públicos españoles
y portugueses también rivalizaron por los espacios
geográficos, el comercio, el contrabando, las expansiones
y contracciones territoriales produciendo prejuicios, desprecios
y anulaciones en las posibilidades de un mejor y mutuo conocimiento
del otro.
Las influencias de las Cartas ibéricas se trasladó
a estas tierras y se prolongó hasta la década
del ’80, cuando llegada desde la democracia se produjo
un fuerte viraje de la política exterior en las naciones
del Cono Sur.
La identidad de bloque
El ensayista y sociólogo catalan Manuel Castells en
esa magnífica obra la “Sociedad de la Información”
afirma que la construcción social de la identidad ocurre
en un contexto de relaciones de poder dentro de la cual varias
identidades posibles compiten por la dominación.
Así clasifica en dicho contexto tres tipos de identidades
1- identidad legitimadora, aquella impuesta por las instituciones
dominantes de la sociedad
2- identidad de resistencia. Se refiere a la posición
adoptada por los actores
sociales que se encuentran en posición de inferioridad
o de dominación
2- Identidad de proyecto, como el que surge de una nueva identidad
suscep-
tible de conformar una nueva posición en la sociedad,
con vistas a trans-
formar la estructura social
Entendemos que la identidad de proyecto no debiera convertirse
en un elemento de identidades de base, tanto las legítimas
como las diferenciadoras que nos individualizan por la lengua,
la historia, la geografía y las respetables diferencias
que conforman lo universal.
En esta materia tan delicada sobre las identidades nacionales
y el respeto, tanto en lo que se refiere a los charrúas
uruguayos, a los guaraníes paraguayos, a los gauchos
argentinos como a los luso brasileños de Giliberto
Freire, compondrían un proyecto de identidad de bloque,
por supuesto, a nuestro criterio, donde debieran estar incluidos
por lo menos, Chile, Bolivia y Perú por su historia
independentista común, en una cuestión de tiempo
que en modo alguno no debe ser impuesta, sino surgir desde
abajo y desde arriba al mismo tiempo.
Valga el ejemplo de Japón que después de la
“ocupación” norteamericana no ha perdido
su identidad.
En el caso europeo, la imposición-aceptación
de la divisa euro haciendo, no ha sido más que un producto
de la integración para la defensa común y financiera
de membresía.
La construcción de una identidad de bloque no reside
sólo en producir bienes con la marca regional Mercosur.
Va mucho más allá. Tampoco es una simple resolución
política de los gobernantes de turno. Es un proceso
educativo donde la historia y recíprocos conocimientos
de nosotros mismos y de los otros miembros, sus pueblos y
sus costumbres pueden poner estos peldaños en el edificio
integrado del Mercosur.
Desde luego que las reuniones de gobernantes y el funcionamiento
de sus instituciones contribuirá a tales propósitos.
Ciudadanos del Mercosur
Por ahora el Documento de Identidad en Argentina aparece
en un texto doble: República Argentina – Mercosur
y luego agrega agencia de emisión y número de
documento.
Es bueno, pero ello no basta. Falta mucho más para
llegar al nivel de los ciudadanos de Europa si es que realmente
deseamos imitarlos.
En la XIV Reunión del Consejo de Mercado Común
de junio’98 en Ushuaia, los miembros plenos más
Chile y Bolivia dispusieron acelerar el proceso de armonización
de las legislaciones internas y la adopción de los
instrumentos jurídicos que conduzcan a la equiparación
de las garantías, derechos y obligaciones de todos
los ciudadanos de las naciones precitadas.
La cuestión de la nacionalidad múltiple es una
cuestión que para algunos países no se resuelve
con una Convención, sino con modificaciones constitucionales,
como es el caso de Chile, Brasil, Paraguay y Bolivia.
Crear la simbólica nacionalidad del Mercosur será
producto del desarrollo del proceso de integración
que podría expresar la existencia de una identidad
política y geográfica a la vez. Ello requerirá
de instituciones permanentes que den estructura y validez.
Las instituciones del Mercosur
La creación del Mercosur se inscribió en los
cambios acelerados provocados por la globalización,
la integración de los mercados, la proximidad geográfica,
los procesos históricos compartidos, la complementariedad
económica, la necesidad de acrecentar poder de negociación
frente a duros competidores regionales, crecientes necesidades
de cooperación en todos los campos y de solidaridad
entre pueblos hermanos y fraternos.
A diferencia de la Comunidad Económica Europea y ahora
de la Unión Europea, el Mercosur se ha caracterizado
por no tener la burocracia de Bruselas, ni la documentación
reguladora muy vasta y detallada de sus instituciones.
Todas las instituciones del Mercosur son temporarias. No hay
funcionarios permanentes. Todo cambia cuando cambien los gobiernos,
por lo cual la continuidad anda a los saltos.
Sin embargo, algunas instituciones como la de solución
de controversias es fundamental. Lamentablemente, no está
funcionando en forma permanente, lo cual aumenta la acumulación
de conflictos y el desaliento de los que creen. A su vez el
sector privado comercial se ve perjudicado.
Este mecanismo se deriva del vigente Protocolo de Olivos,
así como el desarrollo de mecanismos nacionales que
faciliten acceso.
La Cumbre de Asunción 12 años después
Los socios plenos más los dos asociados de siempre
y la sorprendente visita extracurricular de Hugo Chavez que
desea anexar su país al Mercosur se reunieron el 18
de junio con el propósito de fortalecer y ampliar el
emprendimiento regional en la XXIV Cumbre de Presidentes.
En su seno existen dos visiones de los países grandes
y los chicos.
Los primeros en las medidas de afianzamiento político,
incluyendo la creación de un Parlamento del Mercosur
y la ampliación del emprendimiento a otros países
sudamericanos. Para Kirchner “el Mercosur es el hecho
más relevante del siglo XX en la política exterior
de los países miembros”, abogó por una
mayor integración regional y la consolidación
de un basamento político económico del bloque.
Un Mercosur que sea solidario y crezca “con equidad
social y justicia”, dijo el mandatario argentino.
KIrchner exhortó a perfeccionar el arancel externo
común, sosteniendo que para acercarnos a un mercado
común necesitamos mayor coordinación macroeconómica.
Lo más relevante de la Cumbre se verificó en
los acuerdos adoptados:
1- Ratificar el compromiso de sus países a favor de
la plena vigencia de los derechos humanos
2- Acordar la elaboración de una agenda del Mercosur
“social”, a fin de combatir los altos niveles
de pobreza y “evitar el deterioro de la gobernabilidad
democrática”
3- Reiterar el pleno apoyo del Mercosur al sistema multilateral
4- En el plano internacional, su adhesión a las Naciones
Unidas y la solución pacífica de la controversias
5- Compromiso de combatir el terrorismo, en el marco del derecho
internacional y del respeto por los derechos humanos
6- Continuar la lucha contra el tráfico ilícito
de drogas
7- Brasil propuso el objetivo 2006 consistente en
a. Programa político, social y cultural
b. Una unión aduanera
c. Un programa de bases para un mercado común
d. Un programa para la nueva integración
e. Creación de un Parlamento y un Instituto monetario
El anfitrión Pte. Lula Da Silva se explayó en
preferenciar la variable social, valorizando el rol del Foro
Consultivo Económico y Social. Apreció que con
la “recuperación de la credibilidad externa e
interna, la economía brasileña y la estabilización
de la Argentina, están dadas las condiciones para que
se reanude el crecimiento en toda la región.
Las negociaciones paralelas
Está surgiendo un cierto amor “carnal”
entre los gobiernos de Kirchner y Lula Da Silva, similar a
la que Menem tenía con Bush y después con Clinton.
En un encuentro anterior los Ptes. Citados firmaron un documento
de 31 puntos para negociar conjuntamente el ALCA
- crear un Parlamento
- un instituto monetario
- extender la enseñanza del portugues y el español
- organizar un partido de futbol entre los seleccionados del
Mercosur y el europeo
Nota: al Mercosur le falta bandera con colores propios
Los objetivos expuestos son: para Lula Da Silva, convertir
a Brasil en una potencia sudamericana.
En tanto Kirchner ha declarado reiteradamente que quiere abandonar
el alineamiento automático con EEUU y convertir a Brasil
en su aliado número uno.
Estos Presidentes de reciente mandato aún no están
totalmente inmersos en su gestión. Los lanzamientos
emblemáticos de revitalizar el Mercosur son necesarios.
El énfasis político dado permitirá reflotar
las negociaciones. Se ignora el eco que encontraran en los
organismos de crédito internacional y los foros, donde
se discuten las posibilidades reales de los cuatro países
de alcanzar acuerdos que trasciendan el marco de la rutina
y de los protocolos.
En Washington son muy optimistas respecto a esta línea
de nivel revitalizador del Mercosur.
Brasil con el 68% de las exportaciones del Mercosur, digita
sin consultar sus políticas
- Las relaciones comerciales entre Brasil y Argentina no son
todo lo armoniosas que se pueda pensar. Ambos tienen disputas
abundantes en la Comisión de la OMC.
- Si USA le ofrece acuerdos de libre comercio algunos de los
países, se podría entender y caería el
Mercosur
- Valga el ejemplo de Chile que merced a sus acuerdos y baja
AEC logró reducir la pobreza de un 39% al 20% en el
2000 entre 1991 y 1998
Si Argentina y Brasil quieren jugar un partido juntos tendrán
que mejorar las finanzas de sus clubes y preparar bien a los
jugadores para disputar en primera división.
En conclusión:
La hoja de ruta de Asunción
Además de retórica, discursos prometedores
y reunión diplomáticas, el Mercosur requiere
acción y sobre todo lograr una cuota de credibilidad.
Es como la falsa moneda, todos la usan, pero ninguna se la
queda.
Hasta ahora parece más un Mercosur de efectos especiales
que de contenidos concretos.
Nos preocupa el gasto de tener que elegir diputados Mercosur
y cuanto van a hacer y donde se van a instalar y que trabajo
duro tendrán.
Este órgano y otros deberán proporcionar resultados.
Las reglas de proceso serán para todos iguales (o cada
uno hace lo que quiere como ha ocurrido hasta ahora). En definitiva,
como dice Félix Peña: Argentina y Brasil tienen
en sus manos traducir su voluntad política en reglas
exigibles y custodiadas por expertos. Ello significa poner
coto a la discrecionalidad habida, crear un espacio económico
creíble para las inversiones, el trabajo, el empleo
y el bienestar.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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