| LA
POLÍTICA EXTERIOR SUDAMERICANA
DE LULA EN ACCIÓN
“A grande prioridade da política externa durante
o meu Goberno será a construção de uma
América do Sul politicamente estável, próspera
e unida, com base em ideais democráticos e de justiça
social. Para isso é essencial uma a ação
decidida de revitalizaçao do Mercosul, enfraquecido
pelas crisis de cada um de seus membros e por visoes muitas
vezes estreitas e egoistas do significado da integração”
-1-
O Mercosul, asimcomo a integração America Do
Sul em seu conjunto, é sobretudo um projeto politico.
Mas esse projeto respousa em alcerces econômi-co-comerciais
que precisam ser urgentemente reparados e reforçãdos”.
Transcurridas dos semanas de tan importante acontecimiento
político para Brasil y América del Sur, observamos
que la diplomacia de Itamaraty está en plena acción
bajo la1 diestra mano del experimentado Canciller Embajador
Celso Amorin, que recibió el cargo de su colega el
Embajador Celso Lafer que, en sencilla pero significativa
ceremonia intercambiaron sendos discursos en el Palacio de
Itamaraty.
Para decirlo concretamente entre los “Celsos”
amigos y colegas, nada había cambiado y para Itamaraty
mucho menos en materia de objetivos macro.
Desde el recordado Canciller Lampreia que en Brasilia inauguró
en el año 2000 las Conferencias de Presidentes de países,
de la América del Sur, la política sigue una
trayectoria constante en el intento bolivariano de una sola
Amé-rica del Sur unida. Política que antes chocaba
contra los intereses de los imperios británico y portugues,
holandes, etc. del siglo XVIII y XIX y que hoy cho-can. Seguramente
contra los intereses de EEUU en su política continentalista.
En aquella recordada reunión en Brasilia, Lampreia
sostuvo el concepto geo-político de liderazgo de Brasil
en América del Sur:
“Brasil está dispuesto a desempeñar un
rol compatible con su tamaño y con el tamaño
de su mercado y de su territorio” (29.08.00).
Es por ello que para los estudiosos de la geopolítica
de las Américas no sorprende los anuncios del flamante
Pte. Lula Da Silva, sino que por el contrario son una ratificación
del ideal de un subcontinente “políticamente
estable, próspero y unido con base en las ideas democráticas
y de justicia social”.
En el nuevo tiempo, Lula Da Silva le ha agregado la justicia
social vista la gravedad de la crisis que azota a la mayoría
de los países, Brasil con 54 millo-nes de pobres y
Argentina con 19 millones, al solo título de ejemplo,
por tratarse de los más extensos y poblados.
Emprendimientos conjuntos
Si bien dentro de la América del Sur, la prioridad
la tiene el Mercosur, ello no es óbice para que el
Pte. Da Silva, el mismo día que asumió, mantuviera
prolongadas entrevistas más que protocolares con el
Pte. Hugo Chavez y el dictador Fidel Castro. El Corriere della
Sera dice que tomó un “cafeshino” con Chavez
por la mañana y fumó un toscanito con Castro
por la noche y oportunidad para que estos a su vez como militares
instalados en el poder, con su veta de autori-tarismo retardatario,
coloquiaran por horas, preocupando a Washington y otras Cancillerías
de América y el mundo.
El caso Venezuela
El eje Caracas-Brasilia se aceleró con la llegada
de Lula al poder.
Aún antes de asumir, el Pte. Da Silva envió
a Caracas a uno de sus colaboradores de confianza, el asesor
de Asuntos Internacionales de la Presidencia, Marco Aurelio
García, para reunirse con Hugo Chavez para darle su
apoyo institucional y energético, vista la grave escasez
de combustible planteada por la paralizada PSDVSA.
Brasil es deficitario en petróleo sólo cubre
el 78% de sus necesidades. Un aumento en el precio del barril
incide sobre los precios internos.
El 1º de enero Lula y Chavez analizaron la creación
de “un Grupo de amigos de Venezuela” para mediar
en la crisis, hasta ahora insoluble.
Por la importancia petrolera de Venezuela, EEUU es sujeto
importante, que tambián procura involucrarse en la
búsqueda de una salida a la crisis política
venezolana.
Indudablemente es la OEA, el órgano mediador por excelencia,
pero el Secretario General, Cesar Gaviria ha fracasado; de
ahí que la Constitución de un grupo limitado
de “amigos de Venezuela” es parte de un proyecto
que Itamaraty busca liderar, junto con países sudamericanos
y europeos como España, Por-tugal y la “seleccionada”
Francia.
Lo que parece razonable y vista la crisis internacional en
desarrollo, con los problemas de Irak y Corea del Norte y
los intereses económicos en juego, es que EEUU intenta
compartir la gestión brasileña de encontrar
una salida políti-ca, pero bajo la acción de
la OEA.
Colin Powell, Secretario de Estado, en esta cruzada por Venezuela,
quiere compartir la iniciativa de Itamaraty en el ámbito
continental, pero sin la intervención de las UN o países
como Rusia, China o europeos como Francia, España e
Italia (igual criterio habría sugerido la Cancillería
argentina).
No debiera descartarse tampoco que de la reunión Lula-Bush
hubiera surgido el tratamiento del caso Venezuela en forma
compartida, ya que interesa so-bre manera a ambos Gobiernos
de mayor peso geopolítico en el continente.
En esta mediación, una de las partes –la oposición
venezolana- no ha logrado sus objetivos de base, aunque mantiene
conversaciones oficiosas y secretas.
Dentro de las “ideas democráticas” la solución
es más lejana, mientras la exaltación y el nerviosismo
crece generando una peligrosa ola de violencia polí-tica.
El 2 de febrero puede ser una fecha con implicancias en el
marco de la constitucionalidad de los actos políticos
de Venezuela.
Por ahora, la diplomacia brasileña buscará sistemáticamente
liderar al Grupo de Amigos de Venezuela, aún bajo el
paraguas de la OEA.
El afán de preservar la democracia en América
Latina es un principio rector que no admite discrepancias
ni dudas siquiera en América. No sólo margina
a Fidel Castro, sino que evita otros intentos y frena a Hugo
Chavez, limitando sus gestos autoritaristas.
Aprovechando el encuentro de algunos Ptes, en Quito, con motivo
de la asunción del ex golpista Cnel. Lucio Gutierrez
como Pte. de Ecuador, fue el escena-rio para consolidar el
Grupo de Amigos de Venezuela.
El nuevo organismos lo integran finalmente EEUU, Brasil, Chile,
España,Mexico y Portugal. El Secretario General de
la OEA, César Gaviria, presente en el acto, recomendó
una acción pacífica, democrática, constitucional
y electoral.
La decisión del Pte. Lula es riesgosa al tomar partido
por el Pte. Chavez y además interfiere en las cuestiones
internas de otro país. Más aún, si los
opo-sitores venezolanos triunfan, Brasil queda descolocado.
Ya está dicho que se trata de laconstrucción
de un “proyecto político”. ¿Buscará
su espejo en el simil europeo con Parlamento, Justicia sudamericana,
y en suma, una super estructura tipo Bruselas?.
La revitalización del Mercosur
Los objetivos de la política exterior de Lula Da Silva
quedaron expresados en su mensaje al Congreso Nacional el
01.01.03.
Lula dijo: “cuidaremos también la dimensión
social, cultural y científico tecnológica del
proceso de integración”.
En tanto el Canciller Celso Amorin en declaraciones a Clarín,
jueves 9 de enero de 2003 sugirió que:
“el Mercosur debe ser encarado como un espacio de concertación,
también en materia de política exterior”.
Esto no quiere decir decir que en todos los temas tengamos
que tener la misma posición. Sería lo
ideal, pero no se puede forzar”. Para el Ministro el
propio refuerzo del proceso de integración hará
confluir “naturalmente” el interés externo
de los países.
Respecto del Mercosur, Celso Amorin prefiere evitar usar la
palabra relanzamiento y sí usar el término revitalización,
y agrega:
“Es una prioridad política la integración
con Argentina y los demás socios”.
“Hoy queda más claro que debemos estar integrados
para enfrentar los problemas de los mercados in-ternacionales.
Antes existía una cierta ilusión de que un país,
a partir de políticas estrictamente naciona les, podía
quedar liberado de las crisis y dificultades del vecino. Pero
las crisis nos demostraron que tenemos que estar juntos no
sólo para aprovechar las cosas buenas que existen por
la interdependencia, sino también para protegernos
de las tempestades”.
Consolidación de las instituciones del bloque
Mercosur
El Mercosur, a diferencia de la UE carece de instituciones
permanentes, salvo la Secretaría en Montevideo para
depósito de Documentos, protocolos, etc., no cuenta
con ningún organismo que dé continuidad y seguimiento
a los instrumentos de las políticas que se adopten.
Brasil ha sido uno de los principales opositores de burocracias
supranacionales, de los cuales son tan amigos los latinoamericanos.
Sin embargo, transcurridos más de 10 años, se
verifica que básicamente se necesita a los fines comerciales
un órgano permanente de solución de controversias
respetado que resuelva los múltiples problemas que
a la postre frenan el desarrollo de un mercado común.
El Mercosur hoy no es un mercado común, no es una unión
aduanera ni funciona tampoco como una ZLC. Es un híbrido
difícil de desentrañar y descubrir sus reglas
de juego.
El Mercosur, como dice Félix Peña está
anémico. De ahí que el intento de revitalización
sea válido sobre reglas de legalidad, transparencia
y eficacia.
El Pte. Lula Da Silva en oportunidad de la breve visita del
Pte. E. Duhalde a Brasilia el 14 de enero, sostuvo que:
“Nuestra prioridad es rescatar el Mercosur y eso significa
una relación cada vez más fluida con Argentina.
Duhalde coincidió manifestando que la región
será el proyecto estratégico más importante”.
Estos dichos quedarán ratificados luego del anuncio
oficial del encuentro.
“Los Presidentes (Duhalde y Lula) expresaron su firme
determinación de profundizar la alianza estratégica
entre Brasil y Argentina y de transformarla en el motor de
la integración de la América del Sur”.
La iniciativa más defendida
Amorin, detrás de este enunciado, transmite una vieja
idea de haber profundi-zado la relación bilateral al
máximo antes de crear el Mercosur, por la inclusión
de países menores con expresión económica
reducida, dificulta la toma de decisión.
Por lo que de ahora en más, sería muy frecuente
la relación Argentina-Brasil. Amorin prefiere discutir
los temas con Argentina y luego presentarlos como “ya
dirigidos” a los socios menores del bloque.
El Canciller Amorin pondrá prioridad en tres ejes de
la política externa en los próximos años,
sobre la base del interés nacional y del Gobierno de
Lula:
• negociar la posición más favorable posible
para Brasil (y la región) en el Area del Libre Comercio
de las Américas
• profundizar el Mercosur a niveles de integración
desconocidos
• fortalecer la integración política en
América del Sur
La construcción de Instituciones en el Mercosur
Todo indica que tendrá prioridad la meta de revitalizar
el bloque.
Ello se verá en las propuestas que figurarán
en el temario de la próxima reunión del bloque
en febrero.
Mientras tanto, los políticos le dan prioridad a lo
político y también a lo social:
• Parlamento regional. Se conformará “cuanto
antes” en el Mercosur. Con voto directo del pueblo,
tal como ocurre en la UE. Será de tamaño reducido
• El mencionado Comité de Solución de
Controversias Comerciales
• La Constitución de un Instituto Monetario (propuesta
del Mtro. Lavagna)
• Instituto para el diseño de políticas
sociales comunes que “prevalecerían sobre las
cuestiones comerciales”
• Construcción de un modelo de desarrollo sustentable
volcado al crecimiento, a la justicia social y a la dignidad
humana
• Arancel externo común. Terminar con las distorsiones
y habilitar la instancia judicial para resolver conflictos
• Política de seguridad regional en la lucha
contra del tráfico de drogas, el terrorismo y crimen
organizado (caso Triple Frontera)
Como corolario de muchas buenas intenciones, debemos acotar
la reducción de la pobreza en la región, que
con su alta prioridad encontrará sus límites
en los restringidos presupuestos, que apenas permiten un asistencialismo
pasajero, con posibilidades remotas de crecimiento.
Un poco de historia
No es la primera vez que se habla de relanzamiento del Mercosur.
Los diplomáticos organizan estos eventos con viajes,
luces e imágenes felices, abundantes comidas regionales,
votos de mejor integración, uniones y alianzas estratégicas
regionales, con ausencia total de los que hacen los negocios,
las transacciones, que son las empresas, etc., ausentes en
toda esta burocracia exitista.
El comercio se paraliza en los puestos aduaneros, en los cambios
de política monetaria, en las accidentadas rutas, en
la escasa profundización de la hidrovía, en
las trabas burocráticas, en el aumento de impuestos
y retenciones indebidas a los productores y exportadores,
etc.
El segundo aspecto y referido a Argentina es que con un Gobierno
transitorio hasta el 25 de mayo y sin que aparezca con claridad
el próximo proceso eleccionario, todo compromiso resultará
por demás condicionado a dichas circunstancias.
• -1- Textual del discurso del Pte. de la República
Federativa de Brasil, Luiz Inazio Lula Da Silva en la sesión
de asunción en el Congreso Nacional el 01.01.03
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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