|
EL MERCOSUR POLÍTICO ECONÓMICO
Argentina y Brasil y sus respectivas economías están
atravesando un período de recesión creciente
y de graves problemas de financiamiento interno y externo,
en especial Argentina que ya está con un corte total
de crédito y con serias posibilida-des de cesación
de pago ( "altamente vulnerable").
Después de más de 10 años del Tratado
de Asunción se ha retrocedido por el juego de intereses
opuestos y un marco externo desfavorable.
Los acuerdos de salvaguardia de uno a costa del otro, de poco
servirán. La UIA lo calificó el acuerdo de "inservible".
Visto lo cual, primero deberían armonizar las variables
socioeconómicas (luego volver a avanzar en el comercio
intrazona).
Poco o nada se avanzó en el comercio extrazona, reduciendo
paulatinamente el AEC y predisponiendo a los empresarios a
ser más competitivos sin la ayuda del Gobierno.
Es muy difícil hacer negocios entre miembros con tipos
de cambio tan diferentes (fijo y flotante) y más aún
cuando sus economías están en caída.
Cuanto más cerrado es el bloque al comercio internacional,
menores resultan sus posibilidades de mejorar su balanzas
comerciales y más vulnerables se vuelven al ataque
especulativo externo.
Los intentos del Mtro. Cavallo de conciliar intereses comerciales
no prosperaron. Para Cardoso el choque fue solo un "grano
de sal".
Como siempre, después de la litis de los Ministros,
los Presidentes salen urgente a apagar el incendio.
Las declaraciones aparecen como chispazos de paz en medio
de una verdadera guerra comercial del tipo sálvese
quien pueda.
Para estas situaciones lo más conveniente es que el
Mercosur comercialmente opere más como un área
de libre comercio acercándose al ALCA, que como mer-cado
común tipo europeo.
En estos tiempos de amenazas a la seguridad territorial, lo
más conveniente es avanzar en materia de seguridad
cooperativa, intercambio de inteligencia y, sobre todo, a
crear una zona de seguridad y defensa libre de amenazas químicas,
bacteriológicas, nucleares y de terrorismo transnacional.
Debería aprovecharse con carácter urgente cumplimentar
las resoluciones antiterroristas de Naciones Unidas, Consejo
de Seguridad, OEA y TIAR, creando un espacio seguro para inversiones
extranjeras libre de todo tipo de amenazas.
Las condiciones para negociar con EEUU en esta materia, son
sumamente favorables y debieran aprovecharse a cambio de obtener
ventajas para el financiamiento de proyectos e inclusive facilitar
la solución a los graves problemas de deuda externa.
|