DESPACIO CON EL ALCA = BRASIL
Buenos Aires, 15 de febrero de 2001

La experiencia y conocimientos profesionales del nuevo Canciller de Brasil, Celso Lafer, permiten visualizar una franca y acentuada política de acercamiento a Argentina y una reconsideración espacial político estratégica del Mercosur.
Con toda claridad, en nota escrita para la prensa en diario Clarín del 1° de febrero de 2001, Celso Lafer establece los objetivos y metas de la relación con Argentina

- avances concretos en el Mercosur, sobre todo en las áreas de acceso a mercados
- defensa comercial
- solución de controversias
- compras gubernamentales
- coordinación macroeconómica
- la lucha de los intereses de Brasil y de la Argentina en su lucha contra el proteccionismo agrícola
- acceso a mercados y defensa comercial en el ámbito del ALCA y de las negociaciones con la Unión Europea
- continuidad de la integración física y energética en el Mercosur y en toda la región sudamericana
- acciones y compromisos para asegurar la estabilidad democrática y la seguridad en América del Sur, y cierra conceptualmente con esta síntesis.

Constituir una asociación estratégica de gran alcance que trascienda nuestra región, fortalezca nuestra inserción en el mundo y corresponda al interés nacional de los dos países


La Alianza estratégica
El Pte. Cardoso ha dado instrucciones precisas a su Canciller como prioridad número uno de la política externa, "proseguir en el afianzamiento de la integración en el Merco-sur, que debe ser paralela al refuerzo de la Alianza estratégica con la Argentina.
El Canciller C. Lafer en su discurso de presentación en la asunción del cargo en Brasilia, hizo hincapié en resaltar

"LA ALIANZA ESTRATÉGICA CON LA ARGENTINA COMO UNA DE LAS LÍNEAS MAESTRAS DE LA POLÍTICA EXTERIOR DEL PRESIDENTE CARDOSO, FACTOR DECISIVO PARA LA EVOLUCIÓN DEL MERCOSUR Y UNO DE LOS DATOS CLAVE DE LA ECUACIÓN SUDAMERICANA"

Lafer, sintetiza la relación Argentina como "acto político de reconocimiento de una realidad valiosa", constituyendo "una declaración de principios y un compromiso".
La andanada de valoraciones sobre Argentina, con tal de atraer su interés nacional al de Brasil, es impresionante.
Por ejemplo, para Lafer "NADA ES MÁS IMPORTANTE PARA BRASIL QUE UNA ARGENTINA FUERTE. Sin embargo, a medida que devalúa el Bco. Central de Brasil, cada vez hay menos negocios de intercambio para Argentina.
El Mtro. Malán reconoció tardíamente (28.10.00) que Brasil tuvo su cuota de responsabilidad en la crisis argentina, cuando devaluó el real en enero de 1999.
Otra de las promesas de Lafer es que
" ... Los argentinos pueden esperar de mi parte, la proposición de una agenda concreta de profundización de las relaciones bilaterales y del Mercosur".
El Mercosur está paralizado. No negocia con nadie en el exterior y no se institucionaliza por plena oposición de Brasilia. Ni siquiera tiene una Secretaría que represente a los cuatro países.
Las controversias hasta ahora se arreglan políticamente por un rato, La foto, la sonrisa y los privados otra vez a trajinar para no perder mercado.
Brasil impuso varias sanciones a Argentina en defensa de sus mercado; devaluó sin aviso en enero'99 y sin compensaciones de ninguna especie.
El movimiento complica a Argentina, ya que encarece sus exportaciones a este país y el hecho de que se abaraten más los productos brasileños, reaviva conflictos como el de los pollos y zapatos.
Brasil alienta la devaluación del Real. Brasil se opone a los transgénicos como el maíz, pero produce soja transgénica en el Matto Grosso.
Por este camino no se logrará una Argentina fuerte, sino todo lo contrario.
En 11 años de Mercosur no se han compatibilizado las políticas macroeconómicas y se pretende hasta llegar a la macroeconomía.
Lafer es un crítico de la apertura irrestricta de los mercados, o más precisamente del mercado brasileño y pretende igual comportamiento del resto de sus socios y de acuerdo a sus aspiraciones e interés nacional; o sea, proteger los industriales de San Pablo, donde el Pte. de la Asociación de Industrias de San Pablo, es primo del Canciller y tiene plena coincidencias, en defensa de intereses sectoriales.
Lafer instó no sólo a fortalecer el Mercosur, sino que pregona LA LEALTAD como el bien más preciado de la relación con los demás socios del bloque-
"La lealtad es vital" -según Lafer- durante los próximos años" para negociar la creación del Área de Libre Comercio.
Sin embargo, si Lafer lee los periódicos del pasado reciente, verá que Brasil se largó a negociar acuerdos con México y con Venezuela por cuerda separada del Mercosur y allí la lealtad brilló por su ausencia.
Lafer viene en primera visita a Argentina, donde tiene muchos y buenos amigos. Tanto la Cancillería de Itamaraty como la Embajada aquí, y los periódicos, han trazado toda una expectativa destinada a comprometer a la Argentina a jugarse por el Mercosur y muy en particular por Brasil, muy precisamente en momentos que prácticamente el NAFTA, posiblemente instado por Canadá (que mantiene un conflicto comercial por negocios de aviación) le han prohibido la importación de carne brasileña hasta nuevo aviso, a raíz de que Brasil importó 4.391 reproductores desde Alemania y Francia y fueron alimentados con harinas animales.
Brasil no respondió a tiempo una consulta de la Agencia del Inspección Alimentaria Canadiense. Brasil importó animales vivos en 1998 y 1999 desde esos dos países, verdaderos focos de las "vacas locas". Los brasileños consideran la medida como una represión comercial.
Se trata de un requerimiento de rigor técnico científico. De ahí a una solidaridad explícita de hecho, "hay mucho trecho y no se resuelve en una reunión de amigos cuando media la salud de los habitantes del NAFTA" (cerca de 400 millones de personas)
. Obviamente, estamos en presencia del intento de formación de un frente según se deduce de lo publicado, donde Brasil trata de armarlo con Argentina

A- EEUU vs. Brasil
choque por las patentes, el ALCA, Plan Colombia y la carne vacuna, entre otras. El Mtro. de Agricultura, Pratini de Moraes está por la línea rupturista
B- EEUU vs. Brasil en la escalada total
C- NAFTA vs. Mercosur
A nuestro entender, el conflicto no debiera escalar más allá del caso, dado que la rela-ción Argentina - EEUU que tan brillantemente el Gobierno Argentino -con su Canciller y Mtro. de Economía a la cabeza- establecieran con las nuevas autoridades de la Casa Blanca y las Secretarías de Estado, Tesoro, Agricultura, Comercio y Defensa.
Respecto del Mercosur, repetimos lo que dijo Diego Ramiro Guelar, ex Embajador en la Unión Europea, Brasil y EEUU (La Nación, 24.01.01).
"Un Mercosur pequeño, perforado por los conflictos entre lobbies sectoriales, sin instituciones permanentes, ni una épica moral, ni objetivos macroeconómicos y políticos, se disolverá sin pena ni gloria y pasará a engrosar la larga lista de nuestros fracasos históricos".
Esto es el Mercosur hoy y sirve para negociar muy poco frente a los colosos del Norte. Se han perdido once valiosos años.
Entre los países no hay lealtades. Sólo hay intereses. Brasil y los amigos: cuando está de por medio el interés nacional, son de palo.
Brasil -en el fondo- se advierte que no planea sumarse al ALCA, hasta tanto no se resuelvan discrepancias bilaterales, que amenazan reproducirse en la multilateralidad (Subse-cretario de Asuntos de Integración Económica y de Comercio Exterior, José Alfredo Graca Lima (La Prensa 31.01.01.)

En síntesis, después de la visita muy organizada de "o señor do Mercosur, Canciller Celso Lafer, se concluye:
"Si el Mercosur constituyen una Unión Aduanera abierta al mundo, no hay ningún problema con el ALCA. Contrario sensu, si se sigue al pie de la letra los requerimientos de los industriales paulistas, el enfrentamiento ALCA-Mercosur, o mejor dicho; Brasil-EEUU es un hecho que tenderá a profundizarse antes del 20 de abril del cte. y el 2005 será simple un punto de referencia, más de los tantos fracasos en organizar mercados comerciales en el continente.


La integración regional del Mercosur es de características políticas más que comerciales. La integración económica está jalonada de choques de intereses que dilatan todo acuerdo.
La mayor parte de los políticos son proteccionistas; en consecuencia, al no entender el funcionamiento de los mercados libres, no facilitan el crecimiento y una cultura del riesgo.
Un Mercosur sólido, fuerte y un franco crecimiento de todos sus socios es lo mejor; sin embargo, sus asincronías y sus trabas recíprocas al intercambio, muestran ante los grandes competidores en bloque débil, que avanza a impulso de un voluntarismo político, más retórico que real.
Sin la presencia del ALCA, la presión norteamericana de la Administración Bus y la iniciativa de Chile de avanzar, a la que sin duda adhiriera Uruguay, han provocado un fuerte desafío al Mercosur para adquirir una capacidad negociadora en términos de volumen de mercado y capacidad negociadora.
Las palabras, reforzar, profundizar, ensanchar el Mercosur han perdido valor de tanto repetirlas, y sobre todo, sin materializarlos.
Argentina y Brasil tienen distintos enfoques respecto del futuro del Mercosur y sobre todo del ALCA, por más que se repita la existencia de una alianza estratégica, ésta carece de las etapas y los instrumentos necesarios de políticas, de seguridad regional, de política exterior común y de economía integrada.