| SUBSIDIOS
AGRÍCOLAS Y TRANSGÉNICOS FRENTE AL HAMBRE DEL
MUNDO
Nuestro planeta Tierra sufre una destrucción lenta
y gradual.
Los hombres tienen una gran capacidad de adaptación
y se van acostumbrando a lo que ocurre en su entorno.
Si la destrucción avanza, se llegará a un punto
de no retorno ambiental por deterioro del aire, agua y tierra.
Nuestro hábitat seriamente, se hace cada vez más
inhabitable.
Después de la lectura de los informes del IPCC (Grupo
intergubernamental sobre el Cambio Climático Global)
se verifica que el clima está alterado y que la contaminación
avanza modificando la naturaleza y la vida humana, vegetal
y animal.
Los grandes contaminadores son las potencias industriales.
El desarrollo “limpio” en los países pobres,
es posible por razones de competitividad, si se realizan a
bajo costo energético.
Ello implica mayor contaminación por parte de dos tercios
del mundo, o sea, los llamados países emergentes y
subdesarrollados.
Las tecnologías sucias son responsables de la contaminación
del planeta.
Pero la última responsabilidad reside en la criatura
humana.
Plantas, animales y peces van camino de la desaparición,
en tanto aumenta la población.
El planeta sostiene en forma desequilibrada a poco más
de 600 millones de habitantes, siendo uno de los factores
causantes a raíz de los problemas que genera el círculo
vicioso de la pobreza que afecta a gran parte de la población
mundial.
Para sobrevivir el hombre necesita básicamente alimentos
y agua. Ambos son bienes escasos.
El agua dulce accesible es sólo del 1% del total mundial
y su distribución es irregular; el otro 1% es accesible
con dificultad. El resto, agua salada.
Los niveles de consumo para los 6.000 millones de habitantes
aparecen como excesivos para los ecosistemas, dado que ya
no generan elementos para su recomposición.
Las proyecciones de población, en particular en los
países subdesarrollados y en desarrollo, anuncian unos
9.000 millones.
Si no se cambian las condiciones de vida los alimentos a más
de estar mal distribuidos, resultarán cada vez más
escasos.
La revolución tecnológica de los cereales viene
a recomponer esta difícil situación a través
de los transgénicos.
La revolución científica y tecnológica
de los alimentos
Ayer como hoy pensadores responsables y estrategas que escrutan
las posibilidades, capacidades y potencialidad del campo argentino,
como motor básico del desarrollo argentino y llegan
a conclusiones convergentes.
En la década del ’80 el petróleo controlado
por la OPEC puso en jaque a las potencias mundiales, provocando
una estampida económica con graves consecuencias sociales
que se verificaron en todo el mundo.
Se planteó entonces en los países industrializados
frente a esta acometida de los que manejan el “poder
del petróleo”, oponerle otros poderes.
Así es como el Pte. de la Reserva Federal de EEUU dijo
en el Senado de su país que “si los árabes
tienen el monopolio del petróleo, nosotros disponemos
del monopolio de los cereales”.
“Esto lo advierten también los países
del tercer mundo, en los cuales, según informaciones
reservadas, sus gobernantes están sorprendiéndose
de que el poder agrícola todavía no haya sido
empelado por los Estados Unidos”, editorial del antiguo
diario La Prensa del 23 de enero de 1980.
Agrega el editorialista:
“No deja de ser aleccionador que los partidarios de
la industrialización a ultranza, que ha reclutado tantos
seguidores en los países subdesarrollados y también
en el nuestro, descubran ahora la grave e insoslayable independencia
en que los países socialistas europeos que lo intentaron
se encuentren ahora, por haber abandonado su condición
de productores y exportadores de cereales que antes ostentaban.
El editorial enfatiza que:
Lo que es innegable es que el “poder agrícola”
ha ingresado en las relaciones políticas internacionales
… si se consideran las necesidades crecientes de un
mundo cada vez más hambriento, como lo ha señalado
constantemente la FAO.
José María Bello (corresponsal de La Prensa
en París) nos recuerda como Argentina fue perdiendo
los mercados europeos en Yugoslavia, Egipto y principalmente
el Reino Unido, al punto que “los países industrializados
procuran su autoabastecimiento y ya no suspiran por el sabroso
producto (carnes) de nuestros campos.
Hoy como ayer, continúa la ausencia del “foot
power” argentino, sólo se explota internamente
para recortarle sus ganancias y desarrollo en la crisis profunda
acaecida en los años 2001, 2002 y 2003 financiando
con una elevada quita (retenciones) que dice ser destinada
a los sectores muy pobres.
En el Seminario “La Revolución de los Alimentos
y la Inserción Internacional de Alimentos”, organizado
por la Secretaría de Planeamiento Estratégico
el 25 de marzo de 1998, dice su titular, el Dr. Jorge Castro
en el preámbulo de la publicación, que:
“La potencia de la Argentina como productora de alimentos
es algo que no afecta solamente a un sector, sino que es un
instrumento de la Nación para insertarse en lo más
avanzado de la época y para desarrollar una tecnología
que se encuentra en la frontera del conocimiento …”.
El Ing. Agrónomo Enrique Gobee, un estudioso y productor
del campo argentino, ex Pte. del INTA, analiza mercados (China,
Sudeste Asiático, América Latina, con la denominada
“Agricultura de Puertos”, etc.) enfatiza en que
la transformación radica en la necesidad de “ubicarse
en la frontera del conocimiento”.
“Para ello, se requieren urgentes esfuerzos en investigación
y en inversión, a fin de manipular todo el material
genético”.
“En tanto, se vislumbra un mercado real, concreto e
importante, esta transformación se está produciendo”.
“Los países que compiten hoy con Argentina son
todos países desarrollados, lo cual obliga a una permanente
vigilia en materia de educación, investigación,
capacitación, inversión y sustentabilidad de
la cadena productiva que terminen en la colocación
de productos del campo con el mayor valor agregado (agro industria)”.
En Argentina, el 95% de la producción de alimentos
se realiza a cielo descubierto, lo cual crea una dependencia
importante de las condiciones climáticas imperantes
en cada temporada; los precios fluctúan y están
estrechamente ligados a los mercados externos.
Por ahora el riesgo agrícola va en aumento (véase
la situación en la Pcia. de Buenos Aires y Santa Fe
con la inundaciones).
El hambre, el rendimiento del suelo y las semillas
La FAO estima que en el mundo hay unos 900 millones de personas
que sufren hambre. Unos 15 millones de niños mueren
desnutridos.
En el año 2010 la población llegaría
a la suma de 7.200 millones. Más del 50% de dicha población
vivirá en las ciudades.
Las tierras cultivables tienden a estabilizarse a medida que
aumenta la población, ya por avance de la urbanización,
como por la comentada desertificación y contaminación
del suelo.
Este diagnóstico conduce al fito mejoramiento del campo
para asegurar el crecimiento de la producción mediante
la ayuda de tecnologías adecuadas y estrategias basadas
en el conocimiento originado en la investigación científico-tecnológica.
El fito mejoramiento tiene un rol fundamental en la seguridad
del alimento mundial, en la protección del medio ambiente,
la biodiversidad, la sustentabilidad y la conservación
del planeta.
Decía el Ing. Agrónomo Alberto Goñi,
Pte. de la Asociación de Semillerías Argentinas,
en 1998:
“El próximo saltó de la competitividad,
sin ninguna duda, estará relacionado con la biotecnología,
herramienta que provocará profundos cambios en la estructura
de producción de alimentos y fibras, tanto a nivel
nacional como mundial y es probable que modifique el mapa
agropecuario, generando nuevos vencedores y perdedores”.
Se estima que para el 2025 la demanda mundial de alimentos
medidos en Kal/año será de 10,6 billones; en
tanto que la oferta podría ser de 11,28 billones merced
a la ganancia por agroquímicos, fertilizantes, riego
(29,5 billones), mejoramiento tradicional (2,2 billones) y
biotecnología (2,13, apreciación del año
1998).
Valor estratégico del campo
Durante la década de los años ’90, se
observó una notable desintervención del Estado
a través de la desregulación y privatizaciones
de muchas actividades, que permitieron en primer lugar, libertad
de decisión y mejor selección de decisiones
en el terreno del sector privado.
Ello generó un fuerte flujo de inversiones a los que
se sumó la libre contratación y fijación
del nivel de precios de muchos servicios, que rápidamente
condujeron a un mejoramiento sustantivo en los servicios básicos
de los más diversos sectores.
Las retenciones a los productos agropecuarios desaparecieron,
y todo vestigio de Estado Comerciante.
Bajo este entorno favorable el sector agropecuario tuvo un
fuerte impulso en el proceso de expansión, reorientación,
tecnificación y de los granos en particular.
En tal solo diez años se duplicó la producción
justamente coincidiendo con la creación del Mercosur
(1991, Tratado de Asunción).
La tierra cultivable sólo crece en lugares muy marginales.
Ya no se puede “limpiar” los bosques. Por el contrario,
con la erosión y la contaminación decrecen los
suelos.
La optimización del campo argentino viene por el lado
de la biotecnología por el uso de la siembra directa,
sin arado y sin labranzas.
El valor estratégico del campo a medida que transcurre
el proceso de globalización tecnológica, cobra
mayor importancia frente a la presión de la humanidad
para satisfacer sus demandas básicas.
En este sentido, la Argentina situada entre los grandes proveedores
del mundo, empieza a jugar un rol importante como proveedor
de alimentos.
En particular, en medio de la disputa preexistente contra
aquellos países que distorsionan los mercados con las
políticas de subsidios a la agricultura, vendiendo
a precio vil sus cosechas y perjudicando a los países
productores de materias primas como Argentina.
La modificación genética de las plantas
La superficie dedicada a cultivos con plantas modificadas
genéticamente ha crecido velozmente, con un salto del
12% en el año 2002, llegando a 58,7 millones de Hectáreas,
según datos de Internacional Service for the Acquisition
of Agri-biotech Applications, siendo los mayores productores
Estados Unidos, la Argentina y China. Brasil no permite a
nivel internacional su uso, aunque algunos Estados los han
autorizado.
La actitud de la Unión Europea es bien distinta y conocida
con su PAC y más recientemente con la aplicación
cerrada respecto al ingreso de los transgénicos y a
su vez la utilización de semillas genéticamente
modificadas.
Europa con tal de evitar la fuerte competencia de EEUU y de
Argentina, obliga a rotular los productos transgénicos
con el fin de indicar que son perjudiciales para la salud.
El aceite de soja transgénico no tiene ninguna diferencia
con el obtenido de soja no modificada.
Brasil a partir del 2004 por medio de un decreto ha dispuesto
también etiquetar los productos de soja en estado primario,
o manufacturado,
excepto en Rio Grande Do Sul.
Nuestro socio comercial pondría límites a nuestro
país, cuya producción de soja es de origen transgénico,
restricción que afectará nuestra balanza comercial.
Francia -gran opositora a los transgénicos- se ha topado
con que la Academia de Ciencias de ese país opinó
sobre los productos modificados genéticamente y elevó
sus consideraciones al poder público.
Dice un editorial de La Nación del 10 de mayo de 2003,
que
“La prestigiosa corporación llamó la atención
sobre la conveniencia de una razonada y cuidadosa introducción
de cultivos transgénicos basada en investigaciones
caso por caso, como también respecto al incremento
de los estudios sobre esos cultivos en proporción con
la importancia de la agricultura y la industria”.
Esta declaración académica provocó reacciones
violenta de diversas organizaciones que atacan los transgénicos,
a tal punto que el presidente de la Academia, Etienne Emile
Beaule solicitó al gobierno “la defensa del honor
de los científicos, atacados en su misión de
proveer a la sociedad información independiente”.
Sin la tecnología las hambrunas serán
terribles
Pilar Carbonero Zalduegui es la 1er. mujer que ingresa en
la Academia de Ingeniería de España, especialista
en ingeniería genética molecular.
Carbonero es pionera de la biotecnología en plantas
en España y sostiene que los cereales han sido las
últimas plantas que han aprendido a modificar.
En sus declaraciones a El País del cte. año,
sostiene que en los cultivos transgénicos se ha instaurado
una metodología de siembra para evitar que aparezcan
las resistencias.
Nunca como ahora los desarrollos tecnológicos han estado
sumamente controlados.
Antes el agricultor hacía lo mismo con los cruzamientos,
pero no predeterminaba los resultados.
Agrega: “La genómica implica un cambio tremendo
en la forma de trabajar”. Y taxativamente señala:
“ Sin la biotecnología las hambrunas van a ser
terribles”.
Las organizaciones nacionales agrícolas predijeron
que China necesitará 160 billones de kilos de maíz
en el 2005. Para satisfacer esa demanda ya no será
solución el uso de fertilizantes químicos por
saturación de los suelos, sino el uso de la genética.
Su utilización representó el 40% del crecimiento
productivo de 1.350 kilos x Ha en 1952 a 5.203 kilos en 1996.
La Reforma de la Política Agraria Común
de la UE
Después de una maratónica sesión de
16 horas el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE dio
un paso importante para reducir los subsidios agrícolas
que protegen a los productores de la Unión.
El Comisario de Agricultura y Pesca de la UE, Franz Fischler
aclaró que la reforma alteró de modo sustancial
el sistema agrícola europeo. La UE otorga unos U$S
50.000 millones anuales de ayuda al sector agrícola.
Con la reforma se reemplaza por el sistema de pago único
según el tamaño del campo. De este modo se evitó
la sobre producción de ciertos bienes que gozaban de
una subvención y terminaban afectando a los precios
de los mismos en los mercados agrícolas.
En adelante (2004-2007) el pago estará en relación
con las políticas de cuidado del medio ambiente, seguridad
alimentaria, salud y bienestar de los rodeos y procesos de
producción.
La nueva PAC entrará en vigor en el 2004 y cada país
tendrá tiempo para adecuar su sector agrícola
hasta el 2007.
Muchos productores franceses, portugueses, italianos, españoles
e irlandeses afirmaron que es una virtual sentencia para ellos.
Para Fischer los productores europeos serán más
competitivos, la política más orientada hacia
el comercio … los consumidores y contribuyentes recibirán
más por su dinero.
Esta medida la adopta la UE en vísperas de la próxima
Cumbre de la OMC que tendrá lugar en Cancún
en setiembre 2003, como fórmula de bajar la presión
de los países en desarrollo, grandes productores agropecuarios
como EEUU y todo el Grupo Cairns que aboga por la iluminación
de los subsidios.
La Reforma de la PAC se debe a tres motivos:
1- los países que más aportan al presupuesto
comunitario como Alemania, necesitan equilibrar el presupuesto
y reducir el gasto agrícola
2- la UE se ampliará a 25 países a partir del
2004, muchos de los cuales tienen áreas agrícolas
muy fuertes
3- reducir los márgenes de conflictividad con EEUU
y el Grupo Cairns
El desenganche con la producción significa que se terminó
la era de las montañas de manteca, cereales caros y
escasos.
Por otra parte, la Comisaria europea del Medio Ambiente, Margot
Wallstrom informó (2 de julio 2003) que la UE volverá
a emitir licencias de comercialización de alimentos
transgénicos “antes de fin de año”.
Wallstrom es una firma defensora de los transgénicos
aprobados por reglamentos sobre autorización y etiquetado
de estos productos.
En este caso la presión viene de EEUU, razón
por la cual está en contra de la moratoria europea.
Por ahora, la UE mantiene el embargo.
El Comisario de Sanidad y Protección al Consumidor,
David Byrne, subrayó que el reglamento aprobado en
Europa es “el sistema de autorización previa
de transgénicos más riguroso del mundo”,
y que las normas citada garanticen al consumidor la libertad
de elegir informando”. “Este es un ejemplo de
cómo funciona la democracia europea”.
La autorización para importar consta de tres fases.
Las licencias tendrán validez por 10 años.
La Comisión de Medio Ambiente tiene congelados 20 demandas
de autorización. El embargo ha sido impulsado por Francia,
Italia, Bélgica y Austria y respaldado por las organizaciones
ecologistas.
Dentro de la UE lo han censurado Reino Unido, España
o la Comisión Europea (El País, 3 de julio de
2003).
Esta política europea conspira con toda la política
agraria de transgénicos de Argentina y sus exportaciones.
A la primer valla de los subsidios se agrega ahora la de los
transgénicos. Por suerte, EEUU está en la misma
línea que Argentina.
Críticas a la Reforma Agrícola de la
PAC
Un diplomático del Grupo Cairns se declaró
“desconfiado” del Consejo y del desenganche parcial.
Dicho Grupo integrado por Argentina ha presionando para que
la UE reforme la PAC.
En Argentina las organizaciones rurales preocupadas por la
eliminación de los subsidios no dieron importancia
a la medida, ya que recién en el 2007 se pondrá
en ejecución.
De todas maneras, la subsidiación a la multifuncionalidad
del campo europeo continuará en función de las
superficies de las tierras (no de la producción).
Los subsidios agrícolas de EEUU
Uno de los temas espinosos en la negociación del ALCA
son los subsidios agrícolas. Además de los U$S
50.000 millones de la UE anuales, EEUU aprobó un subsidio
de U$S 170.000 millones para sus productores agrícolas
durante los próximos diez años.
Estas políticas conspiran contra los países
productores de café, granos, trigo, carne, vinos, tomates,
cebollas y frutos en general.
Ello se refleja en el informe del SELA que indica que las
exportaciones agrícolas y agro alimentarias de América
Latina bajaron de |9% a 7,4% en diez años (1990-2000).
Esta situación lleva a las soluciones parciales y totales
desde la subsidiación propia, eliminación o
reducción de pago de tasas, programas de fomento hasta
la eliminación de los subsidios en Europa, EEUU, Japón,
Corea del Sur, etc.
Sin fórmulas de este tipo no habrá soluciones
para elevar los bajos niveles de desarrollo humano, bienestar
y calidad de vida. La pobreza seguirá y la brecha terminará
en violencia.
= En síntesis, la destrucción del planeta avanza.
Los suelos cultivables se reducen. Por ahora los alimentos
alcanzan. (aunque la distribución ha fracasado). En
el futuro, serían insuficientes. Sólo la revolución
tecnológica de los alimentos podrá salvar a
la humanidad de la hambruna.Los transgénicos son la
respuesta científica tecnológica.
El “foot power” coloca a Argentina en un lugar
de privilegio. Sólo necesita ubicarse en la frontera
del conocimiento y mantenerse, cuidando la sustentabilidad
de la agricultura.
El campo tiene un valor estratégico, al igual que la
ZEE en la plataforma marítima.
Europa ha sido y será un serio obstáculo para
el desarrollo argentino con la política de la PAC y
la oposición a los transgénicos.
La presión de EEUU para la reducción de los
subsidios, ayuda, pero es juez y parte. En cambio su política
pro transgénico coincide con la de nuestro país.
Argentina dentro del Grupo Cairns (no el Mercosur) podrá
hallar respuesta a su lucha contra los subsidios agrícolas.
Las perspectivas serán favorables a mediano plazo.
En cuanto a los transgénicos, Argentina cuenta con
el respaldo de EEUU y el argumento moral de alimentos para
remediar el hambre del mundo.
Resulta paradójico que el Estado y el Gobierno luchan
por la eliminación de los subsidios extranjeros, pero
a la vez le aplican retenciones a los agricultores argentinos.
En la Cumbre de Cancún se verá si Europa reformará
la PAC. Si no hay una reforma genuina, EEUU la condenará
postergándola.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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