| LA
PAZ Y SUS INSTRUMENTOS
Las dos últimas guerras mundiales (1914-19 y 1939-45)
del siglo XX, dejaron suficientes lecciones como para que
la posteridad contara con nuevos instrumentos de paz.
Los vencedores de la IIGM a su término se abocaron
a la tarea de darle a los pueblos del mundo un estatuto: la
Carta de las Naciones Unidas, colocada esencialmente bajo
el paradigma de “unir las fuerzas para el mantenimiento
de la paz y seguridad internacional”, para “preservar
a las generaciones futuras del flagelo de la guerra”.
Los 53 Gobiernos por medio de sus representantes reunidos
en San Francisco (EEUU) en 1945, convinieron en ese acto establecer
una organización internacional que se denominará:
“LAS NACIONES UNIDAS”.
En esa Carta conviene recordar los PROPÓSITOS (en forma
abreviada)
= Mantener la paz y la seguridad internacional, y con tal
fin:
- tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar
amenazas a la paz y para suprimir actos de agresión
u otros quebrantamientos de la paz;
- y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con
los principios de la justicia y del derecho internacional,
el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales
susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz”
Otros propósitos están referidos a “fomento
entre las naciones y relaciones de amistad” …
“ realizar la cooperación internacional en la
solución de problemas internacionales de carácter
económico, social, cultural o humanitario y en el desarrollo
y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las
libertades fundamentales de todos, sin hacer distinciones
por motivos de raza, sexo, idioma o religión y servir
de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar
estos propósitos comunes”.
Los políticos y los gobiernos que suscribieron estaban
plenos de buenas intenciones, después de haber sufrido
en carne propia la tragedia de la guerra.
Para mantener dichos propósitos dieron lugar a la creación
del órgano más poderoso de las Naciones Unidas:
EL CONSEJO DE SEGURIDAD, su organización está
basada en el principio de igualdad, de todos sus miembros,
donde cinco países (las potencias triunfantes en la
IIGM) dentro de los quince miembros que lo componen, reúnen
dos condiciones: son miembros permanentes (China, Francia,
Rusia –antes la URSS-), el Reino Unido de Gran Bretaña
e Irlanda del Norte y los Estados Unidos de Norteamérica
y tienen poder de veto de las resoluciones en trámite.
La principal responsabilidad del órgano es “mantener
la paz y la seguridad internacional y los poderes otorgados
son para ocuparse de
= arreglo pacífico de controversias (Cap VI)
= Acción en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos
de la paz o actos de agresión (Cap. VII) Caso Kuwait,
etc.
= Acuerdos regionales, y
= Régimen Internacional de administración fiduciaria
Este órgano de poder de las Naciones Unidas en muchas
oportunidades, en el ejercicio de sus funciones y con el advenimiento
de la expansión territorial e ideológica marxista-comunista
de la Unión de Repúblicas Soviéticas,
no pudo plasmar los ideales de paz, amistad, convivencia y
tolerancia entre las Naciones, bajo las presiones de un mundo
bipolar.
El Consejo de Seguridad toma decisiones en forma de resoluciones,
que los miembros de las Naciones Unidas están obligadas
a cumplir.
En todos los casos, las resoluciones representan la acción
como estrategia preferida.
De ese modo ninguna Nación se ve involucrada, a riesgo
de restar legitimidad a la sanción.
El Consejo de Seguridad toda vez que se presenta una controversia
o un conflicto, se vale de que las partes lleguen a un acuerdo
pacífico.
Para ello la UN aplica los mecanismos de
previsión
recomendación
investigación
mediación, y la última instancia de la imposición
de sanciones como el embargo o el uso de la fuerza.
Operaciones y Resoluciones
Históricamente en el período 1948-2000 el
Consejo dispuso la realización de 53 operaciones para
el mantenimiento de la paz de Naciones Unidas.
Durante la Guerra Fría el Consejo sufrió los
efectos del veto de las partes, facilitando el afloramiento
de muchos conflictos periféricos cuyas secuelas aún
permanecen como muestras de la debilidad del sistema.
Con la caída del Muro de Berlín y la disolución
de la URSS, las operaciones de paz se incrementaron merced
al Programa de Paz presentado por el Secretario General de
Naciones Unidas, Dr. Boutros Boutros Ghali.
Para Ghali, el fin de la bipolaridad marco un momento de interacción
global sin precedentes, necesario para crear un sistema internacional
que supere las dificultades estructurales.
Las Naciones Unidas es una organización de Estados
soberanos. Si bien el período de las soberanías
absolutas ha pasado. Las comunicaciones, el comercio, los
desastres, las amenazas al medio ambiente trascienden las
fronteras interestatales. Por ende, las so-luciones deben
ser internacionales.
En el caso de la Unión Europea los Estados han delegado
voluntariamente aspectos de su soberanía (la moneda)
a organismos supranacionales como el Bco. Central Europeo,
o entidades multilaterales externas.
Por otra parte, la soberanía y la cohesión de
los Estados se ha visto debilitada por los conflictos étnicos,
religiosos, sociales, culturales, lingüísticos,
etc. Hoy día hay más conflictos internos que
entre Estados.
Otro aspecto es que la globalización de los medios
y otros instrumentos ha reducido la vida local tradicional
y aún la comunal e individual.
Toda esta nueva situación ha creado una abrumadora
sensación de inseguridad, incentivada por el terrorismo
transnacionalizado, las guerrillas urbanas, las luchas particulares
entre clanes, o simplemente por luchas locales por el poder.
Los nacionalismos nacen por doquier, el proteccionismos frente
a la pobreza se fosiliza y los fundamentalismos de todo origen
buscan nuevos espacios sembrando terror y muerte.
En muchos casos los derechos humanos resultan pisoteados y
olvidados para mejor oportunidad.
Si bien se ha creado una comprensión más realista
de las fuentes del desarrollo, aumenta el número el
número de pobres en el mundo, con lo cual crece el
disconformismo y la discordia social que nos aleja del paradigma
del desarrollo sustentable.
Por otra parte, los conflictos o las catástrofes cobran
distintas dimensiones según quien las comunica, según
el poder de los medios de comunicación que dispone
y aún en función de los intereses particulares
en juego.
Aparece así una contradicción y una brecha entre
la realidad (el conocimiento de los hechos) y la comunicación
que se transmite.
Las soluciones vs. el mutilateralismo
Los nacionalismos estrechos conducen más al conflicto
que a las soluciones.
Las Naciones Unidas a través de sus sistemas constituyen
a través de sus múltiples y diversos órganos,
el instrumento necesario para que los Estados miembros encuentren
la paz, la seguridad y la prosperidad necesarias. Para salir
de esta dura encrucijada, a la que hoy está sometida
buena parte de la humanidad, dice Boutros B. Ghali que la
Carta de las Naciones Unidas “posee una legitimidad
y una universalidad únicas”.
Con lo cual le confieren una autoridad moral especial muy
por encima de los intereses particulares, como para llevar
a cabo la acción internacional.
En el siglo XX mueren más de 100 millones de personas
por causa de las guerras, enfrentamientos y hambrunas provocadas
por el hombre y los desastres naturales y antrópicos.
Las misiones de paz han aumentado. En el período 1990-94
los gastos ocasionados pasaron de U$S 495 millones a U$S 3.000
millones.
El Consejo de Seguridad a través del Comité
de Sanciones aplicó medidas a través de Resoluciones
en los países que se indican:
Los Comités de sanciones actuaron en los casos Irak
y Kuwait (Res. 661); Yamahiriya Arabe Libia (1992, Res. 748)
Somalia (1992, Res. 751); Angola (1993, Res. 864); Rwanda
(1994, Res. 918); Liberia (1995, Res. 985); Sierra Leona (1997,
Res. 1132); Eritrea y Etiopía (2000, Res. 1298); Liberia
(2001, Res. 1343).
Las Naciones Unidas en el siglo XXI
El Comité Nobel proclamó, en al año
de su Centenario, que “la única vía negociable
hacia la paz y la cooperación mundiales pasa por las
Naciones Unidas”.
El Premio Nobel de la Paz 2001 fue entregado al Secretario
General, Kofi Annan.
En su conferencia, tras recibir el premio, Annan destacó
que el papel de las Naciones Unidas estará signado
por los objetivos de
= eliminar la pobreza
= prevenir los conflictos, y
= promover la democracia
Con los sucesos del 11 de septiembre en EEUU, el orden internacional
se modificó sustancialmente.
La nueva situación hizo necesario definir un nuevo
enfoque estratégico para garantizar la paz, la seguridad
y la libertad frente a la violencia.
Las Naciones Unidas no permanecieron ajenas a la agresión
a los EEUU que sufrió el ataque más devastador
de su historia, no sólo condenaron los hechos todas
las naciones del mundo, sino que también el Consejo
de Seguridad dictó por unanimidad la Resolución
1173/2001 poniendo en marcha la lucha contra el terrorismo
transnacionalizado.
La agresión al territorio norteamericano puso en marcha
la operación contra el régimen taliban de Afganistán,
que después de combates aislados y su parcial ocupación
por tropas de Naciones Unidas, próximamente frente
al incremento de la guerrilla local, harán su aparición
las fuerzas militares de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte.
Los riesgos de atacar a Irak sin legitimidad
La isla Terceira de las Azores fue testigo de la resolución
de EEUU, Reino Unido y España de atacar a Irak.
La Resolución 1441 del Consejo de Seguridad dejó
en claro que “el mundo entero estaba de acuerdo en la
necesidad de desarmar a Irak tras doce violaciones consecutivas
en las disposiciones del Consejo de Seguridad”.
Las diferencias de “timing” y los intereses contrapuestos
de las potencias con veto arruinaron el proyectos de alcanzar
la unanimidad para aplicar el art. 42 del Capítulo
VII de la Carta de Naciones Unidas.
La “tecnoguerra” desatada por la coalición
de EEUU y Gran Bretaña, derribó el régimen
de Saddam Hussein en un par de meses, como era obvio esperar.
Fue la parte fácil de la guerra.
Con la mayoría de los jerarcas del régimen capturados
o muertos, la huida de Saddam y la reacción del partido
Baas, ha convertido a Irak no sólo en un país
desvastado y caótico, sino que se ha entablado una
guerra entre la guerrilla cada vez más organizada y
las tropas de ocupación cada vez más atrincherados
e insuficientes para controlar el país y dar un mínimo
de seguridad.
En Irak las grandes operaciones militares concluyeron hace
tres meses y medio, pero el objetivo proclamado de la paz,
la democracia y el bienestar de los iraquíes, aparece
como una quimera difícil de lograr.
El New York Times cree que la misión iraquí
está en peligro y pide más recursos y si es
necesario, más tropas.
El Times cree que la Administración Bush no tiene más
remedio que repensar su enfoque sobre la guerra de Irak …
y a despreciar equivocadamente la necesidad de una mayor ayuda
internacional a través de la ONU.
Madeleine Albright en el Foreing Affairs, en el artículo
“Una guerra equivocada”, dice: “Es tarde,
pero no demasiado tarde para que el gobierno corrija el rumbo”.
The Washington Post refuerza los mensajes enfatizando que
“la misión no saldrá bien si no está
garantizada la seguridad en toda Irak”.
El “Post” reclama también más internacionalización
del conflicto.
El atentado a la ONU en Irak
La voladura de la sede de la ONU en Bagdad agrega una nueva
cuota de desorden e inseguridad.
La muerte del representante de la ONU en Bagdad, Sergio Viera
de Mello se el dolor mundial por la pérdida de un extraordinario
y exitoso defensor de la paz y los derechos humanos, a la
vez que complica aún más al gobierno de EEUU.
Conclusiones
La escalada de conflictos obliga a una mayor intervención
de las Naciones Unidas.
La internacionalización de los conflictos en Afganistán,
en Irak, en Medio Oriente, en Liberia y en el Congo, etc.,
determinan la obligación de dar un rol destacado y
decisivo a las Naciones Unidas.
Ganar la paz es la consigna.
Para ello se necesita el mandato de las naciones. Sin su apoyo
la ONU se debilita y la ley de la selva se acelera.
En Irak la ONU aparece como condenada a jugar un rol secundario.
La ONU no tiene autoridad de hecho, sino de derecho.
Refundar o reestructurar la ONU para hacerla más dinámica
y eficaz en un imperativo.
Después de 50 años de actuación, ante
un mundo diferente requiere una actualización.
Una intervención efectiva en Irak será una contribución
a la estabilización, normalización y pacificación
de ese país.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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