| CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL O BARBARIE ISLÁMICA FUNDAMENTALISTA
En este nuevo siglo los vocablos terrorismo y seguridad se anteponen a lo social y aún a lo económico-financiero.
La política ha cambiado de sayo. Está vigente. Utiliza otros medios: la violencia impiadosa de los terroristas y las formas frontales para neutralizarla con el creciente sistema de seguridad.
Un catedrático de la Comunicación audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona, Román Gubern, escribió un interesante artículo sobre “la guerra en red de Al-Qaeda”, que sostiene que
“En definitiva, en el tablero mundial aparecen ahora enfrentadas dos estrategias opuestas: LA DE LA FRONTALIDAD Y LA DE CAPILARIDAD EN RED.
Los que llevan adelante la estrategia de la frontalidad, en este caso liderado por la superpotencia de los Estados Unidos, desde el 11-S han logrado escasa adhesión mundial en acciones concretas, aunque global y obviamente casi todas las naciones y los pueblos están en contra del terrorismo.
En todo esto siempre ha habido declaraciones y solidaridades emocionales, pero también mucha hipocresía, tal vez porque no les tocó el turno o pactaron con el Diablo por debajo de la mesa.
La frontalidad del mundo occidental, principalmente, está quebrada desde la guerra de Irak. La fractura casi sismológica se extendió desde el Consejo de Seguridad de la ONU hasta la Nación más pequeña, desde aquella frase imperativa:” Están con nosotros o con ellos”.
La resolución 1441 de la ONU, condenatoria del terrorismo transnacionalizado, fue una expresión de que la globalización había llegado a la política.
En el medio de la trágica división del Occidente, hubo una fuerte división en la mellada unidad europea, a la que se sumó la ruptura del Pacto de Estabilidad económica y las disputas de poder para sellar la Constitución europea como culminación de un proceso único de Unión Federada de Naciones, que poco a poco ceden jirones de soberanía, como la justicia superior, la administración supranacional y la moneda que rompe los vínculos con la heterogeneidad del pasado.
Para los contables del Estado de la unidad de Caja, todo se debe medir en Europa con la misma vara el Euro. Con ello se consolida la unidad por un lado y por otro, se crea un contravalor para competir con el dólar globalizador.
En las grandes cuentas del mundo financiero, el dólar y el idioma ingles son el patrón, como el metro de París fue la unidad lineal de medida.
La unidad de medida es la unidad de los nuevos tiempos. Si el hombre domina el espacio extraterrestre, la medida será los millones de años luz, que nos separan de nuestros vecinos espaciales, la Luna, Marte y el décimo pequeño planeta SEDNA.
Gubern, nos recuerda que la estructura de la guerra en red, no es nada nuevo.
En el Asia las famosas tríadas chinas desempeñaron su papel en la guerra de los boxers contra la dominación colonial de Occidente.
Para hacerlo mas comprensible aún, las células cancerosas que crecen en el tejido orgánico, se van infiltrando sórdidamente en el cuerpo social, al punto que el agente miedo se apodera de las instituciones, los países, la gente y poco a poco los convierte de carceleros en encarcelados en sus propios cinturones de seguridad, leyes especiales, rejas y mojones de cemento protectores.
La estructura en red que tanto nos menciona Manuel Castells 1 , usando de la tecnología moderna es la misma que utiliza el terrorismo transnacionalizado islamita fundamentalista, para atacar las estructuras frontales que usan las fuerzas occidentales del pasado armamentista.
El terrorismo usa los últimos avances de la tecnología como la vibración del celular para detonar los explosivos colocados de los trenes madrileños.
En esta guerra del siglo XXI no hay frentes como en el pasado, alemanes vs. franceses; japoneses vs. norteamericanos, etc.
La guerra tiene una gran capilaridad se infiltra en las poblaciones, las asusta, las amedrenta y finalmente las paraliza.
El desgaste no es sólo económico en término de gasto militar-policial en seguridad, sino psicológico. Después de estos ataques la gente viaja menos, tanto en aviones como en trenes. Tiene miedo.
En esta guerra silenciosa no hay grandes batallas, ni nadie puede cantar grandes victorias. Todo es gris y bastante incierto.
Por las guerras y los desastres naturales y antrópicos, las compa-ñías de seguros empiezan a tambalearse. El cálculo actuarial por más proyectivas que sean las computadoras, falla por la base: la siniestra capacidad destructiva del hombre por un lado y por otro, las reacciones del planeta maltratado y mal usado por la crueldad lucrativa de la mano del hombre (p.e. la quimera de Kyoto) dibujan un escenario pesimista.
La globalización de la pobreza (aún en las Naciones ricas) deterioró el ambiente y genera violencia por doquier (piedras, palos, fusiles, bombas dinamita y, tal vez si sigue esta locura, con miniarmas ABQ). Recordemos la venta ilegal de material atómico del científico amigo del Pte. de Pakistán, Pervez Musharraf.
La guerra en red tiene altísima movilidad, tiene múltiples conexiones en todo el mundo (como tuvo en su momento la Unión Soviética cuando financiaba la guerrilla en América Latina y en el Africa, con la ayuda del servicial dictador Fidel Castro).
Guerra asimétrica
La habilidad del terrorismo moderno ha sido la utilización de los últimos adelantos de la tecnología para expandirse en el mundo, atemorizar a la población y globalizar el terror 2 .
Así el terrorismo usando de la “media” transmite su mensaje en forma masiva, dando cuenta de su existencia invisible a una audiencia intimidada cada vez que aparece el barbado Ben Laden, además de entretener a los servicios de inteligencia, el mensaje está dirigido a la gente.
En el M-11, el blanco elegido eran los trabajadores de 11 Naciones que se dirigían a su quehacer metropolitano que iban en los trenes. En el S-11 usó aviones contra edificios; en el 11 - M trenes que iban a explotar
dentro de la Terminal de Atocha en una primera incursión. Y minutos después, con el arribo de los otros dos, atacar a los socorristas (en el 11-S los bomberos que subieron a las Torres quedaron aplastados).
O sea que la planificación de estas muestras de barbarie civilizatoria, es realizada por expertos con gran iniciativa y sorpresiva oportunidad (tres días antes de las elecciones generales en España, que dieron un vuelco en el electorado).
¿Quién derrotó a Aznar?. Rodriguez Zapatero, la transparencia, haber integrado la coalición liderada por Bush, la desunión europea, la ruptura con la ONU, etc. Un tema complejo que la historia tendrá que desentrañar.
Las potencias occidentales están intentando defenderse contra este enemigo oculto que trabaja sin tiempo.
Ya sea EEUU, ya sea la OTAN o el intento de una Fuerza Europea de Intervención Rápida (que no le pida permiso al Pentágono para actuar) se maneja con medios ortodoxos del pasado para guerras convencionales: misiles, portaaviones, submarinos nucleares, cabezas múltiples nucleares y ejércitos con soldados porta tecnología de última generación desde el chaleco protector hasta la antenita de su equipo de comunicación satelital.
El arsenal de Occidente, liderado por las potencias fabrica nuevos armamentos cada vez más sofisticados, más caros y más inalcanzables para las naciones medias y menores.
La nueva arma de las comunicaciones globales del tipo CNN, también es motivo de debate, Juan Luis Cebrian, sostiene que
“La sociedad mediática es al mismo tiempo, aliada principal y víctima preferencial del terrorismo moderno, ya que lo que este busca es someter a la opinión pública a la dictadura del miedo y la desconfianza”.
Después del 11-M todas las naciones de Occidente reactivaron sus sistemas de seguridad, tanto en Europa como en Estados Unidos, principalmente.
La Asamblea del Consejo de Europa es una resolución de 1979!! Estableció que “los medios de comunicación cuando dan cuenta de las acciones terroristas, deben aceptar un cierto autocontrol al establecer un justo equilibrio entre el derecho público a la información y el deber de evitar ayudar a los terroristas”.
Y más aún, los líderes del PP y del PSOE español se pusieron a trabajar juntos para reforzar el plan antiterrorista de Aznar, de seguridad en todo el país.
Occidente con sus poderosos medios de comunicación social le brinda excelentes oportunidades a los terroristas para hacerles publicidad gratIs, global y de banda cada vez más ancha.
El escritor Humberto Eco llegó a afirmar que el terrorismo es un fenómeno de la época de los medios de comunicación de masas.” Si no hubiera medios masivos no se producirían estos hechos destinados a las noticias”.
La respuesta de Occidente: más democracia
Para que el sacrificio de las muertes de Atocha y Santa Eugenia, de los inmigrantes, trabajadores, estudiantes, niños, mujeres y ancianos que han perdido la vida en manos del terrorismo impiadoso y criminal no caiga en el vacío, la respuesta posible es más democracia.
Más democracia en Occidente o más democracia en los países musulmanes que tienen por único estatuto el Corán y profesan formas de gobierno dictatorial y teocráticas.
Es posible que en Occidente más democracia signifique más transparencia, más verdad por dolorosa que sea, más participación ciudadana y más sensibilidad por la protección del Estado al ciudadano común en todos los órdenes y a la vez menos impunidad para los terroristas y todos aquellos que los ayudan, protegen o amparan, sean personas, organizaciones y aún países.
Como dice en un aleccionador artículo el politicólogo Natalio Botana
“La impunidad es una de las carencias más graves de nuestra democracia”. En relación con los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel, el terrorismo ha rasgado también el velo de una tremenda privación de justicia”. Termina diciendo que “por ahora ha quedado en claro que el daño infligido a tantas víctimas no ha sido reparado” .
Más democracia sería que las Naciones Unidas, la OEA y otras organizaciones supra, debieran ser garantes de la construcción (Irak), la reparación (Haití), o el mejoramiento (Bolivia) con el apoyo de los grandes países de Occidente.
Pensadores como el politicólogo de la Universidad de Bolonia, Gianfranco Pasquino sostienen que las inmensas sumas de fondos aplicados a la ocupación militar de Irak, deben ser aplicados para reforzar la inteligencia, las investigaciones, las indagaciones, las acciones, éstas sí? preventivas, centra las potencias activistas y recomienda que
“Los occidentales y Naciones Unidas tendrán que pedir a los gobernantes de esos regímenes que den comienzo a una apertura democrática sin la cual se les aplicarán sanciones de distinto tipo, empezando por el apoyo a los eventuales grupos que sean laicos y democráticos” .
El tema que subyace es si el mundo musulmán, unos 1.800 millones que profesan la religión del Islam como civilización, está dispuesta a cambiar sus hábitos culturales, empezando por la clase dirigente de gobernantes extremadamente ricos como el Reino de Arabia Saudita, con regímenes autoritarios, monarquías hereditarias, sistemas teocráticos, dogmáticos, según usos y costumbres de cada pueblo, o sectas religiosas: shiitas, zunitas, kurdos, pashtun, mohavitas, etc.
Este terrorismo según ha trascendido está sostenido no sólo por una potente ideología religiosa y un odio insoslayable hacia los Estados Unidos y a todo Occidente, sino que con recursos de países petroleros árabes en formas más o menos encubierta, como sostiene el economista de Harvard, Paul Krugman.
Éxitos y fracasos del terrorismo y contraterrorismo
El contraterrorismo liderado por EEUU después del 11-S/2001, no ha logrado grandes victorias.
Ha declarado a través de resoluciones de las Naciones Unidas, su abierta lucha en términos declarativos.
Al no existir la frontalidad de los contendientes, la guerra que le ha declarado Bush y sus aliados, presentan una doble faz, una eminentemente político-diplomatica para lograr adhesiones (cada vez menos) y otra con abrumadores medios militares que ofrecen la vulnerabilidad propia del combate en localidades urbanas donde la bomba suicida o el disparo letal, no se sabe de donde viene, siendo el destinatario la población o algún dignatario de renombre mundial.
El terrorismo de Bin Laden desató dos invasiones (Afganistán e Irak) dividió a las Naciones Unidas (Consejo de Seguridad), a la Unión Europea , a los occidentales, realizó numerosos atentados en todos los continentes prácticamente sin que se detuvieran de inmediato a los autores materiales y mucho menos a los planificadores y autores intelectuales.
Acredita dos resonantes masacres las Torres Gemelas, Atocha y Santa Eugenia, con uso de materiales comunes, aviones, trenes, explosivos y explotación de la tecnología moderna a su alcance.
Las posibilidades de refugio de los Estados protectores son enormes y las intervenciones contra ellos son por ahora condenables.
El impacto inmediato en Europa ha sido el giro de la política en España 72 horas después de la masacre del 11-S con el triunfo de los socialistas, el cambio de la política exterior, su aproximación a Francia y Alemania, la contribución a la unidad europea y por mal que le pese a EEUU el retiro al 30 de marzo de los 1.200 soldados españoles instalados en Irak.
En Europa el eje Aznar-Blair-Berlusconi se ha debilitado y sigue en vigor el apoyo polaco y holandés por ahora.
El flamante candidato del partido demócrata de los EEUU, John Kerry no pierde el tiempo en este conflicto profundo que atraviesa la sociedad planetaria por un lado, dice
á “Pido al Jefe de Gobierno Zapatero (respecto del retiro de tropas) que reconsidere su decisión y que envíe un mensaje de que los terroristas no pueden ganar con sus actos de terror”.
Y por otro, dirigido a Bush y al pueblo norteamericano
á Estamos empantanados en Irak y el gobierno de Bush mantiene tercamente su política errada, que ha espantado a posibles aliados”.
En el aniversario de la ocupación de Irak, Kerry dijo que los norteamericanos fueron engañados “ con los de las armas de destrucción masiva” (debemos pensar que tanto Blair como Aznar hicieron lo mismo), y agrega:
“Hoy sabemos que la misión en Irak no está concluida, que las hostilidades no terminaron y que nuestros hombres y mujeres uniformados luchan prácticamente solos contra el enemigo”.
Por ahora Bin Laden ganó en el 11-S. Las Brigadas de Abu Hafs al- Masri relacionadas con Al-Qaeda en un mensaje publicado en el diario árabe Al Hayat de Londres, además de reiterar la autoría del 11- M anuncian que han ordenado a sus activistas que no cometan más atentados “en la tierra de Al-Andalus” (España).
Mientras se expande el miedo y el terror que siembra el terrorismo transnacionalizado se debilitan las instituciones, los principales países de Occidente y los Estados Unidos.
Conclusiones
ò Por ahora entre las estrategias de frontalidad y el terrorismo que actúa en una red de redes ocultas, sorpresiva y cruel, gana ésta última.
ò La coalición EEUU. Gran Bretaña y España entró en etapa crítica.
ò La tecnología de los bandos es neutra, pero es explotada para quebrar vidas masivamente, toda vez que el hombre decide vengarse de una agresión.
ò El 11-S y el 11-M tienen grandes similitudes de planeamiento, ejecución y efectos sobre la población.
ò El terrorismo transnacionalizado de Bin Laden sigue dividiendo a Occidente, profundizando las brechas y creando inestabilidad política y económica.
ò Los costos de la lucha antiterrorista son cuantiosas y es difícil medir la rentabilidad en términos de seguridad al ciudadano común.
ò La democracia frente al terror aún no ha satisfecho las necesidades básicas del ciudadano occidental.
ò La sociedad mediática es tanto un aliado como una víctima del terrorismo.
ò La globalización de la solidaridad en todas sus expresiones, ayer 11-S, como hoy 11-M no remeda la profundidad del conflicto, pero obliga a los gobiernos y a los Estados a rever las estrategias y por sobre todo, donde está y quien es el enemigo profundo.
ò Con la violencia desatada y en ciernes –armas de destrucción masivas pequeñas- está cambiando el mundo y la historia de los pueblos.
ò El cambio de vida obliga a” vivir con el riesgo” tanto para los desastres como para la acción terrorista indiscriminada inhumana e injusta.
ò Las armas para destrucción del terrorismo ya han sido inventadas, pero no son aplicadas.
ò La democracia es una parte de lasolución, pero no es todo.
ò En víspera de un conflicto civilizacional deberá extremarse las medidas para evitar una catástrofe de magnitudes incalculables que haría desaparecer ciudades internas.
ò La violencia no tiene la última palabra. Necesitamos una victoria de la paz sobre la guerra.
Director Propietario:
Lic. Julio Juan Bardi
1 “La sociedad de la Información”
2 Coyuntura Política Nº 896 – 19.09.01
La Nación 18.03.04, pág. 19
Clarín 16.03.04, pág. 29
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