| IRAK: INTERNACIONALIZAR LA CRISIS
Estados Unidos ha sido superado, tanto en la democratización como en la reconstrucción de Irak.
Ha quedado atascado como un cañón en el desierto, sin aliado y militarmente imposibilitado de eliminar, tanto la resistencia iraquí, como los ataques de Al-Qaeda en el mismo Irak.
El gobierno de Bush y el partido republicano están divididos, la popularidad del presidente, con un apoyo del 40% y una oposición demócrata preocupada por una herencia de un déficit presupuestario sin precedentes y una incursión al mundo musulmán diseñada por un grupo neoconservador con rasgos fundamentalistas, es el escenario actual.
El gobierno de Bush está en víspera de hacer una doble transferencia, de irresponsabilidad civil, por un lado; entregar el mando apresuradamente a un poder civil iraquí, transitorio e inestable en un país en guerra, de sectas religiosas (kurdos, shiítas y sunitas, más los restos del partido Bahas sin Saddam); y por otro, buscar el retorno del caso a las Naciones Unidas; o sea, del Consejo de Seguridad para que cubra los errores de la superpotencia y los blancos occidentales, salven la ropa para no entrar en un conflicto al estilo huntingtoniano de guerra civilizacional.
Que hace falta una nueva estrategia, no cabe duda. Cuál de tantas propuestas de operadores y centros de “think tanks” de Estados Unidos y el mundo.
Normalmente, la ceguera del poder impide ver el bosque.
Salvar al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld es difícil. Sólo la captura de Ben Laden puede enmendar sus últimos errores, sobre todo el insalvable de convertir en demócratas a los musulmanes, dirigidos por imanes y jefes de tribus (50), dejando de lado los juegos inhumanos, violatorios en la prisión de Abu Ghraib en Bagdad.
La foto de la joven recluta que sostenía con una correa de perro a un iraquí desnudo, haría caer cualquier intento de respetar la dignidad del hombre.
Si capturan a Ben Laden, subiría considerablemente la popularidad de George Bush y con ello mejoraría su performance de ser reelecto.
Todo es posible, tanto como que el 70% de la población de EEUU cree que Saddan Hussein es el responsable del ataque a las Torres Gemelas.
Lo que cambiará es la conducción de los asuntos iraquíes en el gobierno de Bush.
La decisión está tomada: el Secretario de Estado Powell llevará a partir del 30 de junio, los asuntos cívico militares en Irak. Rumsfeld le deja un ejército de 135.000 soldados.
Sin duda cambiará la misión de las tropas de la coalición, que permanecerían un año. Claro que su poder es tal que no serán vencidas, pero tampoco serán vencedoras. Esta es una guerra no clásica, no tradicional. Quién será el vencedor final de esta contienda, es difícil saberlo.
Sobre ello se puede conjeturar mucho. Por empezar, no habrá retirada. Sí relevo por sobre pasaje. De la coalición a las Naciones Unidas, pero con ciertas limitaciones.
Convertir a Kofi Annan en Mariscal de Campo iraquí no será fácil, pero tiene que haber una doble solución:
proteger a los funcionarios de las Naciones Unidas
pacificar el país, ya sea imponiendo la paz en parte y manteniendo la paz donde sea posible cooperando con el gobierno previsional iraquí
El ensayo de armar el puzzle iraquí
Es bien complicado. Tres sectas religiosas: kurdos, shiitas y sunitas y 50 tribus bajo un mismo techo “democrático”, aparece como un emprendimiento harto difícil.
Saddam Hussein lo impuso por medio de un gobierno tan tiránico como el del Mariscal Tito de Yugoslavia, después de la guerra iraní.
Los esfuerzos de construir un gobierno previsible son de altísima complejidad. La tarea encomendada al enviado de la ONU, el argelino Lajdar Brahimi se vio entorpecida por el asesinato político de Ezzedine Salin. Era el líder clave para encabezar el gobierno provisorio.
Lograr el consenso entre representantes políticos, religiosos y sociales iraquíes no es tarea simple. Hay mucha historia y bastante desconocida, como para tejer algunas alianzas durables.
Llamar a elecciones en enero de 2005 es una aventura de final incierto, al punto que algunos prefieren adelantarlos para desprenderse frontalmente de responsabilidades complejas.
La vieja confrontación entre sunitas y shiitas (mayoría, ubicada en el sur) y los kurdos arraigados en el Norte, hará muy difícil la conducción y la gobernabilidad del Estado.
El proceso político que deberá llevar a cabo el gobierno provisional estará sembrado de escollos casi insalvables, de ahí el rol pacificador que deberá llevar a cabo la ONU con el apoyo de las tropas a sus órdenes de muchos más países, (que las actuales de la coalición) que sirvan como moderadoras del proceso.
La resolución del Consejo de Seguridad
Después de la guerra asimétrica y del trabajo sucio de la guerra de guerrillas, el dividido Consejo de Seguridad volverá a reunirse para definir el obrar frente al caos en que se encuentra Irak y la pérdida de la iniciativa norteamericana.
Por supuesto que Kofi Annan pretende un país más pacificado y que la seguridad le permita que a los cascos azules los respeten de un bando y de los otros.
Después de la muerte del representante brasileño de la UN, el personal de la UN pide garantías (que por ahora no están dadas ni tampoco aparecen como probables el 1º de julio cuando deban hacerse cargo.
El representante suplente de EEUU ante la ONU, James Cunnigham dijo “debemos ampliar la fuerza internacional para apoyar el retorno del personal de la ONU a Irak.
La ONU tiene varias tareas:
supervisar el proceso de transición política
cooperar ayudando en las elecciones para su transparencia, legalidad y legitimidad
colaborar en la nueva Constitución de Irak
asesorar en todos los aspectos vinculados a la salida política
crear un marco básico de acuerdos entre los propios iraquíes
y sobre todo, crear un cuerpo electoral neutral imparcial, equidistante y respetado por todos
Respecto del envío de tropas, Francia y Alemania se han mostrado reticentes, mientras tanto los españoles regresan a su patria.
La ONU es el único órgano internacional que es respetado, en particular el Consejo de Seguridad que puede legalmente disponer el uso de la fuerza, imponiendo la paz, aplicar sanciones y/o embargos.
Las estrategias
En el Wall Street Journal, Leslie H. Gelb, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores escribe que “a medida que se aproxima la transparencia de soberanía política a los iraquíes, apesta a improvisación e ilegitimidad”, y sigue “para dejar Irak con la cabeza alta y nuestro poder intacto necesitamos una nueva estrategia. La actual del presidente Bush
fines maximalistas, con medios limitados, arroja la responsabilidad política a la ONU; carecer de un plan realista de salida no nos permite ni vencer, ni irnos ”.
Gelb recomienda abandonar los sueños de transformar a Irak en un país de la democracia y el libre mercado y de que delimite una nueva estrategia realista y factible, que se base en organizar una federación de tres autonomías (kurdos, shiítas y sunitas) sin que ningún grupo domine a otro.
Para ello habría que celebrar elecciones separadas en las tres zonas del país, formar gobiernos locales y que nos envíen sus representantes a Bagdad, abriendo un período provisional de dos años; mientras EEUU protegería los derechos de las minorías en cada zona, compartiendo ese cargo con las de ONU; una conferencia regional por último, obligaría a los países vecinos a no aprovecharse de esta situación.
John Negroponte, representante de Estados Unidos en la ONU, se instalará en una macroembajada en Bagdad (un hombre de Colin Powell) ya que estuvo compenetrado del tema desde el inicio de las medidas previas a la ocupación por la coalición.
La propuesta de Pensilvannia del Pte. G. Bush
El 25 de mayo Bush delineó los planes para devolver la soberanía a Irak, en el Instituto de Guerra del Ejército en Carlisle. El Pte. fijó cinco medidas:
- Entregar el poder a un gobierno iraquí soberano
- El establecimiento de la seguridad
- Continuar la reconstrucción de la infraestructura
- Alentar a más apoyo internacional
- Dar los pasos para que se convoque a comicios que "den nuevos líderes legitimados por el pueblo iraquí"
El discurso de 31 minutos fue el primero de seis alocuciones presidenciales sobre Irak que tendrán lugar en las próximas semanas antes del 30 de junio, informó la Casa Blanca.
En un intento por limpiar su imagen, la Casa Blanca anunció que la prisión de Abu Ghraib, cerca de Bagdad, será destruida. Las fotos y cintas de vídeo que mostraron a soldados estadounidenses sometiendo a prisioneros iraquíes a vejaciones han perjudicado los esfuerzos de Estados Unidos en Irak.
"Esa prisión se convirtió en el símbolo de una conducta vergonzosa realizada por un puñado de soldados estadounidenses que deshonraron nuestro país y despreciaron nuestros valores", afirmó Bush.
"La tarea de Estados Unidos en Irak no es sólo la de derrotar al enemigo, sino la de fortalecer a un amigo, a un gobierno libre y representativo que sirve a su pueblo y lucha por él. Mientras más rápido se alcance esta meta, más rápido podremos completar nuestro trabajo", aseguró Bush.
En la Academia de la Fuerza Aérea el 02.06.04 -continuó el mandatario- definió nuevos objetivos, actividades y metas.
“La guerra contra el terrorismo es un combate entre la libertad y la tiranía similar al que caracterizó la IIGM y a la GF”.
“Igual que los acontecimientos en Europa, determinaron el resultado de la GF; los acontecimientos en el Medio Oriente establecerán en el curso de nuestra lucha actual”.
“Si esa región se abandona a terroristas y dictadores , será una fuente constante de violencia y alarma, que exportará a asesinos de un poder destructor cada vez mayor para atacar a EEUU y otros países aliados”.
“Si la región logra democracia, prosperidad y esperanza, el movimiento terrorista perderá a sus víctimas y acabará el odio enconado que impulsa a los terroristas”.
“Llevar la libertad y la democracia, socavará el estancamiento y la desesperación que alimenta la ideología y sus aliados terroristas”.
Bush recuerda el ataque por sorpresa a Pearl Harbor y la de las Torres Gemelas; por lo tanto, dice: “no aceptaremos otra cosa que la victoria sobre el enemigo”.
Un escritor de nota, historiador de la Universidad de Yale, Paul Kennedy cita referenciando a Clauseurtz (Kart von, 1780-1831), que advirtió tantas veces que “la guerra es un infierno ” que “rara vez termina donde se planificó que concluyera. “Eso es algo en lo que nunca pensaron los estrategas neoconservadores”.
Kennedy sostiene que “de la degeneración moral en la guerra es algo que los más altos líderes militares no anticiparon, a pesar de que les preocupaba la posibilidad de que la situación pos-batalla no fuera agradable”.
También observa P. Kennedy que “recién se vuelcan a las Naciones Unidas para pedir ayuda” … “necesitamos de forma desesperada un Consejo de Seguridad fuerte y respetado para salir del atolladero”.
La recomendación final del historiador es taxativa:
“Cuando se empieza una guerra, nunca hay que pensar que se podrán controlar su degeneración y sus consecuencias”.
La internacionalización de la crisis de Irak
Gayle Smith, del Centro Americano para el Progreso, ligado al partido demócrata, sostiene que “la Administración (de Bush) no tiene idea de lo que va a pasar después del 30 de junio. En las últimas comparecencias ha quedado muy claro que siguen sin tener un plan … El hecho que no haya habido otro plan más que quitar a Saddam del poder ha sido irresponsable y, como se ha podido comprobar muy peligroso”.
Coincidiendo con la opinión de John Kerry. G. Smith propone una auténtica internacionalización de la crisis.
Esta propuesta es bastante obvia y sin duda se instalará en el seno del Consejo de Seguridad y la tendrá que conducir Kofi Annan con instrucciones más precisas del Consejo de Seguridad.
Sin duda Francia y Alemania, querrán ir una suerte de reconocimiento de sus antiguas oposiciones a la ocupación, tras no haberse comprobado la existencia de armas de destrucción masiva de origen químico, biológico y mucho menos nuclear.
Rusia y China más allá de apoyar la internacionalización de la crisis, buscarán mantener sus antiguas concesiones petrolíferas, como una cuota de poder. En particular, la Yukon Co rusa tratará de mantener los pozos petrolíferos más ricos del mundo, con una producción de 10 millones de barriles diarios, cuando se rehabiliten los pozos, hoy afectados por los atentados y la guerra.
Robert Kagan y William Kristol escriben en el Weekly Standard que el plan de trabajar con la ONU podría haber funcionado hace un par de meses, pero ahora no se ajusta a los nuevos desafíos.
Efectivamente, en los últimos meses la intensificación de las guerrillas urbanas ha cambiado totalmente la situación, al punto que el pueblo iraquí, no los reconoce como libertadores, sino como invasores que deben abandonar de inmediato el país.
Robert Kagan y W. Kristol proponen adelantar las elecciones para el otoño boreal, obtener el compromiso europeo de ayuda para que las elecciones, se lleven a cabo, que EEUU eleve la dotación de tropas y que elimine la resistencia armada. Completan diciendo que … “si el gobierno (EEUU) no actúa ya y con audacia, el fracaso puede ser inevitable”.
Michael O'Hanlon de la Broolkings Institution opinó que “el punto más importante es que Estados Unidos debe apoyar sus ambigüedades a las Naciones Unidas”, ya que “perdió una buena oportunidad; por eso necesitamos creer que a las Naciones Unidas le irá mejor” (de una audiencia ante el Senado de EEUU).
El diario de Washington Post en su editorial del 17.05.04 dijo que la única salida de la crisis iraquí es la opción democrática. Elecciones es el mejor final del juego de Estados Unidos” … Una salida por una derrota, sería catastrófica para los intereses de EEUU en el mundo y una victoria histórica del extremismo islámico”.
La profundidad del caos iraquí
Conviene repasar los sucesos más trágicos de esta contienda hace un año.
- 19 de mayo de 2003 , gran manifestación antinorteamericana ante la asunción del Paul Bremen como administrador de la posguerra
- 1 de julio de 2003 , un atentado destruyó la mezquita sunnita en Fallujah.
- 7 de agosto de 2003 , explosión de un coche bomba en la sede de la ONU en Bagdad mata a 24 personas entre ellas al Jefe de la Misión, el brasileño Sergio Viera de Mello.
- 11 de mayo de 2004 , ataque con explosivos a trenes que llegaban a la estación madrileña Atocha (192 muertos). Primer golpe en Europa.
- Extensión de la violencia en todo Irak, particularmente en las ciudades santas de los shiitas en Najar y Karbala, centros de violentos combates.
Finalmente, torturas cometidas por los soldados norteamericanos en la cárcel de Abu Ghraib y la investigación a cargo del Pentágono sobre la muerte de 32 detenidos; entre ellos, el General iraqui Abed Hamed Mouhousd muerto “por asfixia”, complican aún más al gobierno y provocan una mayor reacción en el pueblo.
Conclusiones EEUU ha sido superado, tanto en la prometida democratización como en la reconstrucción del país.
A la resistencia iraquí, se sumaron los ataques terroristas de Al- Qaeda.
El ensayo de armar un puzzle iraquí aparece harto difícil para las UN después del 30 de junio.
Las resoluciones respecto de Irak, el fin de la ocupación, el proceso de recuperación soberano y la gobernabilidad, prometen un duro trabajo de las Naciones Unidas, respaldado por EEUU y los viejos y nuevos aliados que obtenga para una nueva estrategia del área del Oriente Medio.
La guerra siempre es un infierno.
Los que la planifican y disponen saben como empieza, pero casi nunca como termina.
La política electoralista adelanta o retarda el fin de la guerra. La explotación del éxito ayuda, la retirada se traslada a la política interna.
La degradación moral al oponente se convierte en un arma para reposicionar al adversario y regresarlo ante su debilidad a la guerra de guerrillas.
El apoyo del gobierno interino iraquí tendrá que ser acompañado de un fuerte respaldo militar de las Naciones Unidas y de las fuerzas de la coalición.
La violencia continuará, pese a los deseos de pacificación y moderación de Kofi Annan.
Un gobierno unificado (desde arriba) de kurdos, sunitas, shiitas y 50 tribus, necesita de un poder muy fuerte, casi dictatorial.
Cuanto más democrático se pretenda, más débil será por una cuestión cultural. La legitimidad de origen sólo será reparable por una eficaz legitimidad de ejercicio.
Quedará como hecho histórico que las guerras preventivas en los tiempos actuales cuentan con el rechazo de la comunidad internacional y que solo las disputas en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pueden contribuir al mantenimiento de la paz y seguridad internacional.
La intervención y ocupación de EEUU en Asia, desde el punto de vista geopolítico respondería a dos objetivos propios de una superpotencia. (China y el petróleo)
EEUU y Europa deben buscar afanosamente una solución digna para sus intereses en el caso Irak y mantener una sólida alianza para el equilibrio del poder mundial.
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