LOS ESTADOS DÉBILES

El mundo está más débil y más violento. Los Estados-Nación más poderosos se han debilitado.

La búsqueda, a veces infructuosa, de asociarse con los más diversos fines, indica que no alcanza para conseguir las metas de bienestar y poder.

En un universo diverso unos crecen más que otros, y muchos Estados, fruto de su “juventud”, se debilitan por sus carencias de herramientas para el progreso y desarrollo de los pueblos.

La retórica de las declaraciones, por ejemplo, de promover el establecimiento de un nuevo orden económico internacional basado en la equidad, la igualdad soberana, la interdependencia, el interés común y la cooperación, entre todos los Estados, sin distinción de sistemas económicos y sociales, está cada vez más lejos de cumplimentarse.

En muchos pueblos y naciones el nivel de vida se ha debilitado.

El mundo está dominado más por el paradigma del interés nacional, que por el de la cooperación y la solidaridad con los de abajo.

En Johannesburgo 2002 la Cumbre de la Tierra estableció una ambiciosa meta para construcción de una sociedad global más equitativa, más justa, más humana, más comprometida con las necesidades de todos y no sólo de unos pocos.

La Tierra, dice Edgar Morin “es nuestra casa común” nuestro jardín, con su vegetación y sus animales, el que hay que cultivar, es decir, en un sentido más amplio de lo que se trata es de “civilizar las relaciones humanas”.

“Si este planeta, cada día que transcurre, se debilita y se vuelve más violento, será por eso que algunos están pensando en viajes interestelares para explorar planetas más jóvenes, colonizarlos y así escapar a la muerte de este sistema.

 

Los pueblos no están maduros

Es utópico suponer que la convivencia individual, de grupos, de naciones se dé sin conflictos. Un criterio realista es no sólo admitirlos, sino administrarlos con el objetivo de establecer nuevas reglas, contribuir a la unidad, a la cohesión; en fin, a la convivencia armónica.

Observamos la existencia de carencias de regulación social que conducen a situaciones anómicas, carentes de interés, distanciamiento de la realidad, indecisión. Vivimos un mundo lleno y creciente de permisividades que se dan en los procesos de acelerado cambio y en nuestro caso de décadas de decadencia, de involución que amenaza nuestro futuro como sociedad.

Un apartamiento de lo ético y de la moralidad, en su recta naturaleza, es parte de la causa de la declinación.

La pobreza visible e invisible (pauperismo), la desorganización ur-bana, la criminalidad, la violencia, la discriminación, la desviación social, el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, el juego ilegal, la desorganización institucional, son todas manifestaciones de la sociedad actual que muestran en muchos pueblos y países deficiencias agudas en casi todos los órdenes.

 

Estados debilitados

En estos pocos años de principio de siglo XXI, contemplamos que las cuestiones de la seguridad y de la pobreza se han acelerado. A más pobreza más violencia, criminalidad, terrorismo complejo y más inseguridad, tanto para débiles, fuertes o superpoderosos. Todos de una u otra manera presentan vulnerabilidades. La invulnerabilidad no existe.

El gasto en seguridad es creciente y amenaza la distribución de un mejor bienestar.

Hipersensible a la seguridad, la superportencia emergente después de la Guerra Fría y la caída de las Torres en su tercer aniversario no sólo aumenta el gasto en seguridad, sino que “contagia” a la comunidad internacional, liderando el mundo occidentalizado con las banderas de la libertad y de una justicia internacional.

Así es que en aras del interés por la seguridad nacional, el Congreso de los EEUU y la ONG Center for Global Development (CGD) han examinado el tema de los Estados debilitados como una amenaza a los Estados Unidos. Más allá de ello, que responde al estado de guerra interna y externa, asimétrica que lleva adelante el gobierno de Bush y sus aliados, interesan las advertencias y conclusiones para el resto de la comunidad internacional.

El documento On the Brink Weak States and US Nacional Security, describe los casos extremos de los Estados Debilitados, donde el país se encuentra quebrado o fallido como en Haití, Afganistán o Somalía, como consecuencia de sus falencias o ausencias institucionales, que al no disponer de medios para evitar la instalación en su territorio de bases terroristas, o simplemente de mafias ligadas al crimen organizado, al narcotráfico, lavado de dinero, etc., que se erigen en verdaderos paraísos de la ilegalidad y del vale todo.

Cómo definir a los Estados debilitados que abundan en África, el Carible, en el Sur y Centro de Asia y en menor medida en América del Sur?.

Hay pequeños y grandes Estados como Nigeria, donde la violencia incontrolada y la corrupción son un factor fuente de conflictos y caos. Liberia es un Estado pequeño y Sudan intermedio donde la lucha entre grupos (pos independencia tardía, 1957) dan lugar a una guerra civil entre musulmanes, tribus nómades y clanes no árabes (hay 600.000 civiles desplazados, 100.000 refugiados en pésimas condiciones de vida en Chad, 3.000 civiles muertos y 46 sobre 62 pueblos totalmente incendiados.

Las características esenciales de los Estados debilitados están determinados por:

•  brechas o fallas en la seguridad

•  incapacidad del Estado

•  fallas de legitimidad

Cuando la combinación de estas funciones en los países debilitados se presentan, el resultado afecta el bienestar de los ciudadanos, la seguridad de los vecinos y la estabilidad del sistema internacional.

En la última década como consecuencia de los tres fallos señalados, con pérdida del control gubernamental sobre segmentos importantes del territorio, pueden señalarse países como Afganistán, Angola, Burundi, República Democrática del Congo, Haití, Liberia, Sierra Leona, Somalía y Sudán.

 

Fallas en la seguridad

La función básica del Estado es garantizar la seguridad por medio del mantenimiento del monopolio, del uso de la fuerza, protección interna y externa y preservación ejecutiva de la soberanía y control de orden interno territorial.

Cuando el Estado no provee totalmente estas funciones, el “Gap” de la seguridad se muestra en otros actores no estatales, o simplemente en grupos criminales, con violencia, actos hostiles e ilegales.

Cuando estas fallas ocurren, permiten a los actores del crimen organizado, a los terroristas o los grupos revolucionarios, utilizar el territorio para desatar actos violentos, ilícitos y cobijar grupos terroristas.

 

La quita de la falta de capacidades del Estado

El Estado juega un rol central en la provisión de las necesidades básicas a sus ciudadanos, proveyendo por un lado infraestructura física como escuelas, hospitales, caminos, etc., y por otra parte, habilidades y estructuras que fortalezcan la ciudadanía y hagan posible el progreso.

Cuando los gobiernos no pueden o no desean hacerlo, o cuando sus esfuerzos son sólo para algunos grupos, las fallas de capacidades crean las condiciones para el sufrimiento, las epidemias, las crisis humanitarias, la caída de la confianza pública y el potencial político.

 

Ausencia o pérdida de legitimidad

El Estado debe fortalecer la legitimidad, manteniendo las instituciones que protege el derecho y la libertad de los ciudadanos, controlado por sus acciones, reforzando y cumpliendo con la ley y la igualdad de contratación y con participación de la ciudadanía en los procesos políticos.

En las democracias como en las no democracias, los gobiernos pueden perder la confianza de sus ciudadanos.

Actualmente en América Latina la ciudadanía ha perdido cierto interés de cómo está funcionando la democracia (encuesta del PNUD), especialmente en los países en crisis. Sin embargo, el 64% de los encuestados, contestó que “la democracia como forma de gobierno es preferible a los regímenes autoritarios”.

El informe del Congreso de los EEUU y del CGD concluye que la ausencia de legitimidad, proporciona una puerta abierta a la oposición política violenta, además de dar mayores oportunidades de corrupción.

Las fallas en la legitimidad es qui-zás la mayor de las controversias, como la noción de interés internacional en la transparencia y continuidad del gobierno democrático, para luchar contra la primacía de la soberanía nacional; el pragmático interés en no reemplazar un gobierno estable y autocrático por otro inestable y popular radicalizado, co-mo en el caso de la dificultad práctica de influir en Uzbekistán, Myanmar, Zimbabwe.

En algunos casos los esfuerzos por ratificar esas fallas han sido lanzados, pero las reformas no han adherido en las clases políticas por intereses grupales y partidarios.

 

Países débiles con una o más fallas

Los países latinoamericanos incluidos en esta lista de 74, son: Bolivia, Guyana, Haití, Honduras y Nicaragua.

Argentina no figura en dicha lista, pero presenta síntomas de estado debilitado en los campos de la Seguridad y de las capacidades en alimentación, signos de autoritarismo y enfrentamiento con organismos de crédito internacional y acreedores de la deuda que frenan la inversión y el crecimiento.

 

Ayuda preventiva a los Estados débiles

Los problemas planteados por fallas en los tres campos señalados no son fáciles de remediar y superar.

La asistencia financiera sin compromiso y sin control para resolver los problemas subyacentes políticos y estructurales, “es insuficiente y con frecuencia inútil”. En muchos casos sirve para aumentar el endeudamiento y solo favorecer a ciertos grupos enquistados en el poder.

Las elites locales dominantes suelen ser parte del problema, lo cual dificultan y obstruyen la respuesta.

En cuanto a las fallas en seguridad , el informe recomienda un desarrollo con una base más amplia que las integre de un modo más pleno en la comunidad internacional.

Las medidas sugeridas en el informe están orientadas hacia la prevención de los problemas

•  En el área económica recomienda promover el crecimiento y la reducción de la pobreza a través del incremento de acceso a los mercados y el desarrollo de medios más efectivos de asistencia (por ejemplo, libre acceso de impuestos y cuotas a todas las importaciones, condonación de deudas, reaseguro por contratiempos económicos exteriores como cambio brusco en el precio del petróleo, o en la moneda extranjera, etc.)

Para robustecer las instituciones se sugiere mejoren los objetivos de asistencia a la democracia y a superar los problemas de corrupción.

En materia de seguridad se recomienda asistencia dirigida a ayudar a la policía y las fuerzas militares para mantener la seguridad y proteger los derechos de la población local.

En caso de necesidad de ayuda exterior para mantener la seguridad, se recomienda dar mayor prioridad al apoyo de esfuerzos regionales de “despliegue preventivo de fuerzas militares, a la conducción de operaciones de apoyo a la paz y a la dirección de operaciones de pacificación”.

 

La cooperación internacional

Sacar de la postración a muchos de los Estados más débiles, requiere de la cooperación y la solidaridad global.

Las naciones industrializadas más poderosas como las del G-8 y los organismos internacionales de crédito pueden hacer aportes muy importantes no sólo financieros sino con programas concretos que alejarían a dichos países a caer en la tentación de pactar con grupos de narcotraficantes, terroristas que usan el territorio como base de operaciones.

Programas diseñados por el sistema de Naciones Unidas e implementados por organizaciones regionales pueden dar una asistencia efectiva.

El Papa Juan Pablo II también ha expresado la necesidad de una mayor ayuda a aquellas naciones que luchan por superar los escollos del subdesarrollo.

El 29.04.04 en la conferencia habida en Roma con los participantes de la Fundación Vaticana Centesimus Annus – Pro Pontifice al examinar temas relacionados con la globalización y el desarrollo, recomendaba:

“El desafío permanente de dar vida a una globalización con solidaridad, hay que identificar las causas de los desequilibrios económicos y sociales y explorar las decisiones operacionales que se requieren para asignar a todos un futuro bajo la bandera de la solidaridad y esperanza”.

El Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNTAD) Rubens Ricupero, después de denunciar que si las tendencias actuales persisten, la pobreza extrema en los países menos desarrollados, lejos de ser erradicada, se expandirá, y de 334 millones de personas que la sufrían, pasarán a ser 471 millones en el 2015, con lo cual no se cumplirá con las metas Desarrollo del Milenio fijadas en el 2000.

No hay modo que los países de menos desarrollo (unos 50) puedan salir de la pobreza por ellos mismos si solo dependen de los esfuerzos domésticos.

Ricupero señala la necesidad de una política más dinámica construida sobre tres pilares:

•  el comercio como el desarrollo sean orientados fundamentalmente a formar parte del esfuerzo para la erradicación de la pobreza

•  mejoramiento del régimen comercial internacional: rápida eliminación por etapas del proteccionismo a la agricultura en los países industrializados; mayor transparencia internacional en las empresas derivadas del petróleo, el gas y la explotación de minerales, reducción de la vulnerabilidad ante los altibajos de los precios de las materias primas, incluyendo la vinculación entre los pagos de la deuda con los precios de las materias primas

Otro pilar en el nuevo enfoque internacional requiere que le sea otorgado a la solidaridad el mismo valor que a las aspiraciones de paz.

Resume Ruben Ricupero en dos concreciones:

•  las amenazas a la paz y a la seguridad surgen de Estados fracasados con economías regresivas

•  falta de coherencia en el sistema global, indispensable para ensanchar la puerta que lleva al desarrollo” 1

 

Medidas de reconstrucción

- Incrementar la ayuda monetaria ligándola a la coordinación internacional

- la estrategia requiere recursos y compromisos de largo término

- dar alta prioridad a las medidas que brinden resultados concretos

•  invertir en prevención : incremento, acceso a los mercados, reforzar la legitimidad de las instituciones y apoyo a la seguridad territorial

•  aprovechamiento de oportunidades : refuerzo de las acciones del gobierno, promoción del manejo regional de peace keeping y mantenimiento de los esfuerzos diplomáticos

•  organizar para el éxito consolidando e integrando la asistencia para el desarrollo a nivel de agencias en los Gabinetes, creando Directorios, Consejo de Seguridad de la Casa Blanca y construyendo un análisis efectivo del sistema de información

•  apalancamiento de la inversión induciendo a otras agencias como el G-8, instituciones internacionales de crédito y organizaciones regionales que incluyan los gobiernos de los países desarrollados

Este análisis del documento sirve para no sólo una toma de conciencia de la realidad de la comunidad internacional, sino para que los Estados Unidos y las naciones más de-sarrollados produzcan cambios singulares en sus políticas y estrategias de asistencia al desarrollo más generosa de los países débiles, incluso para implementar un objetivo de in-terés nacional de reducir las amenazas a la paz y a la seguridad propia e internacional.

Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi