PERFILES DE UN NUEVO ORDEN INTERNACIONAL EN GESTACIÓN

Los países potencias organizados planifican a largo plazo.
Fijan macro objetivos a alcanzar y de allí derivan los planes de mediano y corto plazo.
Los imperios nacen, se desarrollan y declinan. El Romano duró 700 años. El más largo de los que luego devinieron.
En el siglo XX desaparecieron o se redujeron varios imperios tales como el otomano, el austro-húngaro, el japonés, el británico y más reciente-mente el soviético.
Intentos, fueron los de la expansiva Alemania de Hitler, o la Italia de Mussolini, que se desmoronaron con la derrota militar en la IIGM.
El turno norteamericano se inicia en forma contundente durante la IIGM, la guerra fría y se concreta y consagra con la caída autogestionada del coloso soviético, hoy desmembrado y aliado mayor de EEUU en la lu-cha contra el terrorismo transnacional y local (checheno).
La guerra del Golfo Pérsico con-tra Irak en 1991 es la primer demostra-ción del Imperio americano de llevar el peso de la nueva guerra tecnológica a distancia (sin perder soldados masivamente como en Vietnam) con el argumento de la noble causa del agredido e invadido y luego liberado Kuwait de la invasión de Saddam Hussein.
Más tarde, ante la falente y titubeante política exterior de la Unión Eu-ropea ante la despiadada expansión serbia sobre los dispersos bosnios musulmanes de la península balcánica, fue necesario el poder militar es-tadounidense para definir el conflicto y ponerlo bajo el control militar y político del Secretario General de las Naciones Unidas.
El golpe siniestro de Al-Qaeda a New York y el Pentágono, dos de los principales míticos centros de poder, además de mostrar la tremenda vulnerabilidad interior de los EEUU respecto del terrorismo, puso en marcha la guerra asimétrica.
Después de definir los países del mal o peligrosos (Irak, Irán, Corea del Norte, productores de armas de destrucción masiva (ABQ) y/o de misiles de largo alcance que puedan llegar a los EEUU o centros estratégicos de los aliados, EEUU ha tomado la decisión unilateral de atacar a Irak en lo que ha dado en llamarse “guerras preventivas”.
Este acto aislado, en parte inconsulto, sin esperar la resolución favora-ble o no del Consejo de Seguridad, es la cabal expresión de que nos encon-tramos en el tránsito hacia el establecimiento de un nuevo orden interna-cional (NOI), dictado por la superpotencia, en muy buena medida.
Los elementos principales que caracterizan este NOI están dados por las siguientes pautas:
1- A partir de 1989 estamos en presencia de un sistema unipolar, o poder hegemónico, más que el mencionado unilateralismo, propio para el comercio
2- Los Estados Unidos han logrado
a- inversiones en investigación y desarrollo de magnitudes superior a los de los 7 países potencias
b- el doble del PBI que la segunda potencia económica Japón
c- receptor de un tercio de todas las inversiones del mundo
d- reúne a los mejores investigadores y talentos del mundo
e- superioridad nuclear, naval, militar, aérea y tecnológica aplicada a la defensa
3- Lo anterior le confiere un poder indiscutible, por lo que carece de ri-val de nivel similar
4- a diferencia de otros períodos, sus seguidores, Rusia, China y otras potencias no ofrecen peligro de hacerle perder su hegemonía en to-dos los campos, por lo que puede darse el lujo de facilitarles aspec-tos no estratégicos del desarrollo
5- han cambiado las amenazas en variedad magnitud y poder ofensivo
El terrorismo, el crimen organizado internacional, la pobreza, los de-safíos ecológicos, pandemias, el narcotráfico, etc., que obligan a cambiar técnicas y tácticas de combate. La guerra asimétrica es una buena expresión entre la superpotencia y las guerrillas urbanas y rurales
En el caso Colombia ya no son guerrillas narcotraficantes, sino nar-coterroristas
6- Por el despliegue militar y de seguridad mostrado para luchar contra el terrorismo. Este ha ocupado el espacio estratégico de Rusia
Se trata de una guerra de desgaste de larga duración, donde no hay batallas y donde los servicios de inteligencia libran grandes combates contra los criminales en forma silenciosa
7- Consecuentemente, la libertad y la seguridad libran sórdida batalla en el seno de la sociedad norteamericana y en los grandes países po-tencia. La primera está en retroceso
8- Los derechos humanos y la democracia frente a otros ataques y conflictos, son objeto de análisis para mantener los principios y valores de la cultura occidental
9- Las medidas de seguridad sufren un proceso de globalización (caso resolución 1173/2001 de Naciones Unidas)
10- El desarrollo de los medios técnicos ha cambiado la exposición del
soldado en el combate. Las guerras son más tecnológicas
11- Los gastos de EEUU de defensa, seguridad interior, servicios de es-
pionaje no tienen precedentes
12-Comienza a manifestarse la debilidad de dólar. La tasa de interés se
elevará.
13- La guerra en el área petrolera de Medio Oriente producirá aumentos
en el barril de petróleo, descolocando a los países que no tienen petró-
leo: Europa, Japón, Brasil, etc. Bajarán su competitividad, menguando
sus expectativas de comercio exterior. Los déficit afectan las políticas
de subsidios.
14- La globalización tendrá un nuevo impulso más profundo
El rígido planteo del gobierno de Bush respecto de la amenaza terroris-
ta “con ellos o con nosotros”, afecta seriamente las relaciones de la superpotencia con sus aliados y países amigos.
El peligro a los ataques ABQ, especialmente con la bomba radiológica por un lado, generan pánico y por otro, conducen a un Estado policíaco.
Llevar la guerra a los países peligrosos tiene ya un elevado costo en la preparación, movilización, transporte, despliegue estratégico y ataque con consecuencias altamente riesgosas para la paz y seguridad internacional.
Estados Unidos se convierte en “una Nación en armas” interna y exter-namente. Su presupuesto de defensa es el mejor indicador.
Todavía el gasto de defensa están por debajo del 4% del PIB. Es lo que gastan en defensa los 15 países con más armamentos y tropas del mundo.
Un crecimiento de la marginalidad y vulnerabilidad de la sociedad local y mundial frente a actores emergentes violentos que usan como arma el terrorismo, el nuevo orden internacional requiere mayores regulaciones y restricciones.
Con la aparición de los estados mafiosos, bribones, especuladores con la paz y la seguridad internacional, manejados por gobernantes sin moral y sin escrúpulos, para usar indiscriminadamente la fuerza, abunda en ejemplos. Saddam Hussein es un buen ejemplo de persecución y matanza a los pueblos kurdos con gases químicos.
La política internacional está condicionada temporariamente a la pre-sencia de ciertos líderes locales que han asaltado el poder y que sus regímenes de terror amenazan la paz interior e internacional.
La hiperpotencia plantea problemas en las regulaciones, generalmente aceptadas como la conservación del medio ambiente, o el juzgamiento de los genocidas ante el Tribunal Penal Internacional. Su desconocimiento debilita valores, acciones y ejemplaridad.
El intervencionismo de la superpotencia está presente en cada momento y plantea choques y resquemores frente a decisiones inconsultas y a veces inaceptables.
Los Estados federados con el poder que le otorga la integración (UE, Rusia, China) pueden constituir barreras de contención ante políticas arbitrarias, pero éstas fracasan por la endeblez de las políticas mundiales y el juego de los intereses particulares.
Un justo equilibrio entre sociedades sólidamente democráticas, económicamente integradas, socialmente justas y solidarias, es el camino estratégico, para elevar el nivel de desarrollo humano.
Una globalización sin regulaciones es mala. Otras con imposiciones unilaterales, genera reacciones y violencia.
La opción es mejorar la calidad de la globalización, en la mesa del señor del Imperio Americano, donde se puedan sentar los grandes y los chicos.
El imperio debe ser el gran facilitador de la paz y la seguridad interna-cional, del progreso social y económico. Sin estas condiciones habrá vio-lencia y guerra.
La base deberá ser siempre la ética y el desarrollo sustentable. Sin ética y sin desarrollo no hay futuro.

Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi