EL CONSENSO DE MONTERREY

En estos días (21 y 22 de marzo) se celebra en Monterrey, México, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre "La financiación del desarrollo".
El documento de base, elaborado por todas las naciones del mundo, actores del sistema internacional -ricos, emergentes y pobres- refleja el pensamiento y las de-mandas; implicando una apuesta multilateral para alcanzar un mundo más equilibrado, más organizado y también más solidario.
El documento expresa que "cada país es el principal responsable de su desarrollo económico". Es intransferible "las condiciones internas y externas para el desarrollo" ... "la movilización de recursos financieros, el aprovechamiento de esos re-cursos y el logro a nivel nacional e internacional de las condiciones económicas necesarias para alcanzar las metas del desarrollo convenidas internacionalmente, en particular las consignadas en la Declaración del Milenio de
» eliminar la pobreza
» mejorar las condiciones sociales y los niveles de vida
» proteger el medio ambiente
Será el primer paso para "asegurar que el siglo XXI sea el siglo del desarrollo para todos".
"El logro de metas requieren una nueva alianza entre los países desarrollados y su desarrollo".
"Cada país es el principal responsable de su propio desarrollo económico y social, y nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de las políticas y estrategias de desarrollo".
La mundialización ofrece oportunidades, pero plantea problemas".
"Ante esos problemas y oportunidades, los países en desarrollo y los países con economías en transición se enfrentan con dificultades especiales".
"En una economía mundial cada vez más interdependiente, es indispensable adoptar un enfoque integral con respecto a los problemas nacionales, internacionales y sistemas relacionados entre sí de la financiación para el desarrollo: un desarrollo sostenible que promueva la igualdad entre hombres y mujeres, que tenga dimensión humana en todas partes del mundo.
"El reconocimiento que la paz y el desarrollo se refuerzan mutuamente, miremos nuestras fuerzas en el marco de un multilateralismo dinámico para promover nuestra visión común de un futuro mejor".
"Los Jefes de Estado y de Gobierno se comprometen a promover sistemas económicos, nacionales y mundiales basados en principios de justicia, equidad, democracia, participación, transparencia, responsabilidad e inclusión."

Las primeras medidas

El documento recomienda una serie de importantes medidas (que por razones de espacio no reproducimos) tales como
Movilización de recursos financieros nacionales para el desarrollo, movilización
de recursos internacionales para el desarrollo; la inversión extranjera directa y otras corrientes de capitales privados.
El conocimiento internacional como promotor del desarrollo.
Aumento de la cooperación financiera y técnica internacional para el desarrollo,
la deuda exterior. Su financiación como instrumento importante para movilizar
recursos destinados a la inversión pública y privada.
Tratamiento de cuestiones sistémicas: fomento de la coherencia y cohesión delos sistemas monetarios financieros y comerciales internacionales en apoyo del desarrollo.

La Argentina empobrecida

En esta Conferencia, donde asistirán 50 mandatarios para rubricar el documento llamado Consenso de Monterrey halla a la Argentina devaluada y empobrecida.
La buena gestión pública ha fallado en todos los niveles. Su consecuencia está a la vista. Sin crecimiento económico no habrá desarrollo sostenible.
La pobreza no se erradicará haciendo más incomprensible lo de un país rico, quizás el más rico de la tierra, poblado por una dirigencia mediocre y una sociedad cómplice desinteresada por el bien común.