| LA
GUERRA DEL PETRÓLEO EN MEDIO ORIENTE
La cuestión de la energía para los Estados-Nación
es de importancia vital, tanto como el agua. Sin energía
y sin agua, no hay vida posible.
Las grandes potencias en todas las épocas buscan primariamente
asegurarse las fuentes de abastecimiento del petróleo,
principal elemento para impulsar toda la actividad de un país.
Más allá del conflicto político-belicista
planteado en Irak con motivo de la proba-ble fabricación
de armas de destrucción masivas, la lucha por la disposición
de las explotaciones de petróleo en Arabia Saudita,
Irán, Irak, Kuwait y los Emiratos Ára-bes es
condición de permanente conflicto, dada las características
y naturaleza de los Gobiernos que detectan esos territorios.
Rusia y Estados Unidos, uno por vecindad y el otro por necesidad,
están interesados en mantener bajo control y dependencia
dicha área estratégica.
La producción de petróleo por áreas en
millones de barriles, en el año 2000 según la
OPEC, es:
| Norteamérica |
7.233 |
| Europa Occidental |
6.238 |
| Medio Oriente |
21.437 |
| Europa Central y Oriental |
7.629 |
| América Latina |
9.295 |
| Africa |
6.777 |
| Asia |
7.220 |
Desagregando: la producción el petróleo de
Medio Oriente y sus reservas por países, resulta lo
siguiente para la disputada y crítica situación
| País Producción
por día |
Reservas |
| Rusia |
7 49 |
| Irak |
2,4 112 |
| Arabia Saudita |
8,8 262 |
| Irán |
3,7 90 |
| Kuwait |
2,1 96,5 |
en millones
de barriles por día |
Como se observa, Irak constituye la segunda reserva petrolífera
después de Arabia Saudita en Medio Oriente.
Se ha comentado que en este país no sólo existen
problemas internos de la monarquía de Ryad, sino también
con signos de caída de las reservas.
Hasta el presente en la cuestión política del
petróleo, siempre hubo dos grandes jugadores, la organización
de los países exportadores de Petróleo (OPEC)
y los grandes consumidores, los países industrializados
encabezados principalmente por los EEUU.
Dentro de la OPEC, Arabia Saudita ha liderado todas las batallas,
saliendo siempre airosa merced a su triple estrategia
• Liderar los países de la OPEC
• Negociar con los productores independientes
• Mantener relaciones racionales y equilibradas con
los países exportadores (EEUU, Europa, Asia)
El objetivo de máxima logrado en buena parte ha sido
siempre asegurar el rol del petróleo en la economía
internacional, con fuente energética principal.
Toda vez que el mercado ha sido alterado porque algún
jugador o protagonista importante ha intentado cambiar las
reglas del juego, la Casa de Saud ha intervenido activamente
para normalizar la situación a la medida de sus intereses;
o sea, maximizar los ingresos, producto de las exportaciones
y al mismo tiempo alargar la tenencia de reservas propias.
La alianza Saudí Arabe con los Estados Unidos
Ryadh y Washington siempre han negociado el precio del petróleo,
por arriba y por debajo de la mesa de negociaciones, a los
efectos de mantener precios razonables para el mercado energético.
Como gran importador, EEUU mantiene una solapada alianza con
la Casa de Saud para permitirle el establecimiento de importantes
bases militares que facilitan las operaciones en ese Teatro.
Tal el caso de la Guerra del Golfo, las operaciones en Afganistán
y muy posiblemente las de Irak si Naciones Unidas aprueba
la intervención.
La capacidad adicional saudí
Esta solvencia estratégica es la que permite disponer
de un caudal adicional de millones de barriles diarios, el
equivalente a un disuasor, como pueden ser los ABQ, para mantener
el liderazgo contra cualquier incursor que intente romper
las reglas del juego.
La aparición de Rusia como gran exportador
Tras la caída del Muro, año tras año
con las privatizaciones de empresa. Rusia ha entrado en el
negocio petrolero por fuera de la OPEP, capaz de palidecer
la hegemonía saudí-árabe.
Efectivamente, las grandes empresas rusas con Luckoil, Yukos,
etc. y la cooperación de las grandes multinacionales
como Exxon, Amoco, Shell, más otras menores como las
alemanas, no sólo han generado mayor producto, sino
también se han aliado para la construcción de
obras como el Consorcio del Oleoducto del Caspio, el del Báltico,
las instalaciones portuarias, etc.
Por otra parte, Luckoil como gran
multinacional ha extendido sus negocios colocando 1.300 estaciones
de servicio en EEUU a través de Getty, destilerías
en Rumania, Bulgaria, la Helenic, Petroleum de Grecia, etc.
Las áreas de explotación se han extendido al
Este Ruso, y sobre todo cuenta con ayuda financiera para explotar
la Cuenca del Caspio, que es un gran mar de petróleo
y la más grande reserva del mundo.
Por otra parte, basta saber que todo el Medio Oriente conserva
el 75% de las reservas mundiales.
La estrategia de Estados Unidos
Todo indica que más allá de la promesa para
el vecindario del Sur, EEUU tiene claro como gran potencia
que quiere liderar, debe asegurarse las fuentes energéticas
y ellas están en Medio Oriente.
De ahí que su intervención militar en Afganistán,
en Irak, la aliada saudí y ahora últimamente
con Rusia apunta a ese gran objetivo de seguridad energética
nacional.
Los emprendimientos conjuntos de las multinacionales y las
alianzas rusas-estadounidenses no nos deben sorprender.
Es posible que Rusia y sus aliados de la Comunidad de Estados
Independientes (CEI) con países como Kazajstán,
constituyen una fuerte palanca de producción y de poder
capaz de competir con Arabia Saudita y sus socios.
• En síntesis, con dos operadores
competitivos exportadores, Arabia Saudita (OPEC) y Rusia (CEI)
y un gran importador, estamos en presencia de un nuevo mapa
de la geopolítica del petróleo.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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