| LA
TECNOGUERRA
Cada guerra tiene sus objetivos, sus estrategias y la aplicación
de una doctrina implícita o explícita que los
contendientes aplican para lograr el objetivo.
Tormenta del Desierto bajo el comando del Gral. (USA) Norman
Schwarzkopf de la coalición militar, disponiendo de
un gran despliegue tecnológico militar desarrolló
una guerra no sólo relámpago, sino que preservando
la vida de sus soldados, alcanzó los objetivos militares,
liberó la Nación Kuwaiti, pero no se dispuso
a alcanzar el objetivo material de ocupar el territorio iraquí,
ni desalojar del poder al dictador Saddam Hussein.
Doce años después la potencia emergente después
de la caída del imperio soviético, pone en marcha
su maquinaria bélica, ya no con tantos aliados para
repetir una agresión contra un Estado condenado por
el Consejo de Seguridad, sino para inmiscuirse en los asuntos
asiáticos, eliminan las amenazas de toda índole
y administrar por un tiempo, la segunda reserva de petróleo
del mundo, después de la Arabia Saudita.
La segunda guerra del Golfo Pérsico será mucho
más sofisticada que la anterior, en casi todos los
aspectos.
El parque industrial de EEUU ha generado nuevos materiales,
nuevas técnicas al servicio de una nueva doctrina.
La doctrina “Network-centriwarfare”
Esta doctrina fue parcialmente experimentada en Afganistán.
El componente terrestre estuvo representado por una Fuerza
Especial propia contra un adversario disperso de pequeñas
fracciones de talibanes y la búsqueda de Bin Laden.
La operación sobre Irak en un gran desierto, con altas
temperaturas y la amenaza de la guerra química (especialidad
de Saddam Hussein aplicada en diversos campos de batalla)
y bacteriológica cambian de plano los medios, su empleo,
la estrategia y las maniobras para alcanzar los objetivos
materiales, si la guerra se desata en las primeras semanas
de marzo.
El sistema jerárquico y centralizado de las operaciones
militares tradicionales, será destituido por otro,
caracterizado por la máxima autonomía de las
unidades empleadas en los niveles inferiores.
Un Comandante de unidad de tanques estará dentro de
un tanque Comando herméticamente sellado contra ataques
químicos, viendo en las pantallas de sus computadores
el despliegue de todas las unidades, recibidas por imágenes
satelitales y un flujo de información de todas las
agencias necesarias para la toma de decisiones, el despliegue,
el avance y el combate.
Se reconoce que no será fácil un combate con
armas químicas y/o biológicas. Pero están
preparados para enfrentar el desafío.
Nuevas tecnologías y nuevos armamentos darán
más ventajas en el combate.
Los helicópteros Apaches Longbow pueden lanzar automáticamente
16 misiles antitanque guiados por láser a intervalo
de 2 segundos.
Los sistemas de identificación nunca usados, para evitar
errores o incidentes con el fuego propio y amigo, que fue
responsable de muchas bajas del Golfo en 1991.
Las armas no sólo tendrán más precisión,
sino también más poder de fuego que en las guerras
anteriores.
El “planeamiento paralelo” indicará al
Comandante “que quieren que ha-gamos y él les
dirá que pueden hacer”. La gran preocupación
de los tanquistas es el uso de armas de destrucción
en masa.
Se pondrá en práctica de combate la nueva doctrina
operativa Revolución en los asuntos militares (RMA),
basada en el uso de la más moderna tecnología
de la información.
Los sostenedores de la RMA, empezando por el Secretario de
Defensa Donald Rumsfeld están convencidos que esta
doctrina cambiará la historia de la guerra y habrá
un impacto en las concepciones de la revolución industrial,
de la conformación de los ejércitos de masas
y de la guerra total del siglo XX.
Después de todo, la red será un enorme multiplicador
de potencia y consistirá en una mayor eficacia a la
acción de fuego, tanto aéreo como de la artillería.
El ataque por su rapidez y eficacia deberán paralizar
la capacidad de reacción del enemigo con un efecto
que el Pentágono denomina “shock and awe”
(golpe y terror).
El ataque no sólo será en el frente (línea
de contacto), sino también en toda la profundidad del
campo de batalla. No se desarrollará más el
combate en fases consecutivas.
Los bombardeos aéreos no serán los de Kosovo
ni los de la Guerra del Golfo.
En el último año, la eficacia del bombardeo
ha aumentado de modo impresionante no sólo por la mayor
precisión de las bombas y los misiles, sino por la
rapidez en la individualización de los blancos y la
acción destinada a obtenerlos, golpearlos o destruirlos.
En la Guerra del Golfo para destruir un blanco fijo eran necesarios
dos ataques aéreos, ahora con uno solo se pueden destruir
ocho blancos.
En el campo terrestre es donde se han logrado los mayores
progresos. El do-minio de la información deberá
consistir en trastornar al defensor impidiendo utili-zar el
tiempo y el espacio como “un santo protector de la defensa”,
según una expresión doctrinaria de Clausewitz.
El soldado que combatirá en Irak cuenta con visor láser,
cámara de video rayo láser y mira térmica
en su fusil M-4.El monóculo puede ampliar imágenes
hasta 10000 veces en condiciones adversas de iluminación.
El mini equipo de radio de 32 canales programables permite
comunicarse en un radio de 700 m. El software del sistema
de la computadora incluye módulos tácticos,
mapas para apoyo de misiones y la capacidad de captar y enviar
imágenes de video. Placas de carbono lo protegen de
disparos múltiples de armas livianas. Un verdadero
guerrero terrestre del siglo XXI.
Con estos antecedentes de esta tecnoguerra, se aprecia que
después de sucesivos bombardeos aéreos, la caída
de Bagdag y de Tikrit, centros de poder de S. Hussein tendrán
la misma duración del ataque terrestre, de más
o menos tres o cuatro días.
Algunos especialistas opinan que esta Guerra, observando las
potencialidades asimétricas de los contendientes, durará
pocas semanas.
Las fuerzas desplegadas en el Golfo
Los efectivos proceden principalmente de EEUU y su aliado
incondicional, Gran Bretaña.
Las fuerzas norteamericanas desplegadas incluyen unos 210.000
soldados que comprenden
15.500 infantes de marina y 17.000 efectivos de infantería
y blindados
Los reservistas convocados de la Guardia Nacional alcanzan
a 150.000.
Las fuerzas navales son: 5 portaaviones con sus naves de escolta,
7 buques anfibios de asalto, de apoyo y un hospital.
Las unidades aéreas incluyen 500 aeronaves de bombardeo,
cazas, ataque y exploración.
Las fuerzas británicas alcanzan unos 42.000 efectivos
con 3.000 infantes de marina, 2.100 paracaidistas, 5.000 marineros
y 7.000 de la fuerza aérea.
La fuerza naval está integrada por un portaaviones,
un porta helicópteros y 15 buques de guerra.
Los blindados y tanques en general son 270 y los aviones de
guerra son sólo 100.
En la zona del teatro de operaciones del Golfo, EEUU cuenta
con bases en Turquía (Incirlik y Diyar Bakir), Chipre,
Barheim, Estados Arabes Unidos, Arabia Saudita, Djibuti, Kuwait,
Oman y Qatar. País este último donde el General
Tommy Franks ha instalado su puesto de Comando para cumplir
la 1ra. Etapa de la Operación que consistirá
en la localización y destrucción de armas de
destrucción ma-siva y ocupación total del país.
En Italia, EEUU dispone de las bases de Camp Ederl, Camp Darby,
La Magdalena, Sigonella, Aviano, Gaeta y Napoli.
La segunda Etapa será la reconstrucción del
país y la ayuda humanitaria con la presencia masiva
de tropas norteamericanas y de los países aliados.
El objetivo es de carácter político
En la primera fase, tras el acuerdo militar-financiero con
Turquía, este país permitirá el despliegue
de tropas en el Norte de Irak, unos 50.000 hombres para invadir
dicho país. Esta operación de pinza debilita
sustancialmente la defensa iraquí y posibilita reducir
el tiempo de la operación.
Las eventuales complicaciones
Algunos ya están en ejecución, tal como ocurrió
con las organizaciones pacifistas en el Norte de Italia, que
obstaculizaron el desplazamiento de efectivos. No deben descartarse
el sabotaje y los ataques terroristas en los países
que cooperan.
En tanto que en terreno de combate, si se emplean agentes
químicos y bacteriológicos, la guerra puede
desatar epidemias que no reconocerán fronteras, amigos
y enemigos, soldados y civiles, adultos y niños, mujeres
y varones. La contaminación puede durar décadas
y los muertos serían por miles.
Conclusiones
• El potencial militar empleado por EEUU es abrumador.
• Salvo un huida de Saddam Hussein, los días
de la invasión son contados. A lo sumo, tres semanas.
Se trata de una guerra asimétrica más.
• Al enemigo le queda como recurso reversible el arma
doble de la guerra: química y bacteriológica
• El ataque de EEUU es una advertencia al .mundo musulmán
y al terrorismo mundial para todos aquellos que apoyen directa
o indirectamente la invasión, recibirán sanciones
tarde o temprano, por violar la paz.
• EEUU aplicará nuevas tecnologías, nuevos
medios permitirán variar la doctrina militar: reducir
el tiempo, el espacio, lograr rapidez y mayor eficacia (shock
and awe).
• Los vehículos no tripulados, robots, armas
inteligentes y el Internet militar y comunicación satelital
jugarán un rol decisivo.
• El combate a distancia sin contacto físico,
será realidad.
• El soldado deja de ser carne de cañon.
• Las acciones autónomas de las unidades serán
posibles por las disponibilidades de mayor disponibilidad
de información y capacidades de combate.
• El empleo de elementos químicos y biológicos
serían de incalculables consecuencias no sólo
para ambos bandos, sino para las zonas.
• La propagación de enfermedades sería
inevitable y horrorosa.
• El miedo al holocausto químico y biológico
actúa como un sedante antibélico.
• Saddam Hussein especula con ese miedo.
• Las tropas en tierra mostrarán mucho coraje,
destreza y honor para su país y su causa, según
George W. Bush.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
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