HACIA UNA NUEVA CONFIGURACIÓN DEL PODER MUNDIAL

En un mundo multipolar se tiende a establecer reglas de juego para mantener cierto equilibrio entre valores e intereses de cada participante.
Cuando son varios los protagonistas, se demoran las soluciones a los conflictos en busca del consenso.
Cuando fueron dos en el mundo bipolar posterior a la IIGM, en el período llamado de la Guerra Fría, el acuerdo o desacuerdo fue más dramático y casi trágico, pues existió la amenaza del holocausto nuclear, hasta que las partes comprendieron que bien valía acordar la eliminación de dicha amenaza en bien del interés propio y de la humanidad en términos de valores de supervivencia.
Con la implosión de la Unión Soviética en 1989, sobreviene una profunda modificación en el mapa geopolítico mundial: Estados Unidos emerge como una única superpotencia mundial. Reafirma los valores de Occidente de libertad y demo-cracia, se impulsa el rol de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad deja atrás los vetos y se avanza en el cometido de mantener la paz y seguridad inter-nacional, con el lanzamiento del programa de paz de Boutros Ghali.
Durante la Administración Bush (padre) el ataque de Irak al pequeño Estado de Kuwait, puso en marcha una coalición de 28 países encabezada por EEUU, que en 43 días de combate devolvió la independencia de dicho país, y mostró el poten-cial mulitar estadounidense con su capacidad de librar una guerra muy sofistica-da que sorprendió al agresor y lo obligó a a someterse a un duro castigo, adminis-trado todo por el Secretariado General de las ONU (Programa Alimentos por el Petróleo).
Ello dio lugar a que las potencias dominantes (EEUU, Reino Unido) mantengan el dominio aéreo en 2 zonas de exclusión sobre el territorio iraquí.
La hipótesis bélica de los EEUU, de llevar adelante una guerra sin pérdida de soldados se logra casi en un 100 x 100%. Una guerra a distancia sin bajas cumple con el sueño americano.
En 1999, a fines de la gestión de Clinton y en vísperas electorales, detecta la amenaza terrorista de lo que denomina la Guerra del Terror Global.
Ello presupone que las Agencias de inteligencia habrían detectado la amenaza terrorista sobre el propio territorio nacional, con una estructura transnacional basada en el fundamentalismo islámico.
También sobre dicha inteligenciapuede suponerse que el previsor Pentágono haya elaborado una hipótesis de guerra y el correspondiente plan, sólo frenado por la vigilia eleccionaria donde se predica un mundo de paz sobre la guerra.
La guerra no junta votos.
El criminal ataque a los símbolos emblemáticos de los EEUU, el centro financiero de Nueva York y el centro militar del Pentágono (sin contar el fracasado y posible ataque al centro político de Washington) a modo de un Pearl Harbor, puso en marcha en alto grado la reacción del pueblo norteamericano y el plan polí-tico global de la Administración Bush de castigar a los ocultos agresores: el terro-rismo transnacionalizado de origen islámico fundamentalista, se encontrare don-de se encontrare. Así surgió con el apoyo del Consejo de Seguridad, las resolu-ciones 1173 y 1177, que dan pie a la lucha contra el flagelo a nivel planetario y el ataque al taliban Afganistán, como una primera etapa de un plan con centro de gravedad permanente en el mundo árabe, refugio del integrismo.

El fracaso del Consejo de Seguridad

La inconducta del Gobierno de Irak llevó al Consejo de Seguridad a la aprobación de la Resolución 1441, obligándole al inmediato desarme y a facilitar el incondi-cional trabajo de los inspectores para su verificación, que no alcanzó el objetivo.
Como consecuencia de la desaveniencia en el seno del Consejo de Seguridad, EEUU, el Reino Unido y España resolvieron iniciar las acciones bélicas (20.03.03) para obligar a Saddam Hussein a cumplir con dichas disposiciones.
A ello el Pte. Bush agregó varios objetivos
• Eliminar el régimen político actual
• Liberar al pueblo, acercarle ayuda y en última instancia, democratizarlo
Obviamente, dar ayuda humanitaria es responsabilidad de los beligerantes en su zona de ocupación.

La acción militar unilateral de los Aliados

La acción militar en desarrollo de las fuerzas aliadas, puso en marcha una creciente reacción mundial contraria.
Conviene en este caso hacer un análisis de los principales protagonistas sostenedores de ese curso de acción opuesto al empleo militar.

El perdido protagonismo de la ONU

Ya hemos comentado el fracaso del Consejo de Seguridad. Ahora cabe agregar la perdida reputación del Secretario General Kofi Annan, incentivada por la lisa y abierta acusación del Embajador de Irak ante la ONU, por no cumplir con sus funciones de llevar adelante el Programa Alimentos por Petróleo; o sea, haciendo responsable de la falta de alimentos, agua, salud para los civiles iraquíes.
Esta cuestión de la ayuda humanitaria, así como la reconstrucción de Irak es objeto de profundas diferencias.
En primera instancia se aprobaría una resolución para que el Secretario General de la ONU reanude el programa de Petróleo por Alimentos, mecanismo que servirá de base para la distribución de ayudad humanitaria que estarían en vigor durante 45 dias.
De todos modos, como están planteados los términos de este mecanismo, no se ampliarán los poderes del Secretario General.
París insiste en que las Naciones Unidas tienen que volver a poner en marcha el Programa del que dependen el 60% de los iraquíes, suspendido por ahora por la guerra. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia prefiere las ONG, al humanitarismo de los beligerantes.
Del encuentro Bush-Blair en Camp David (EEUU) no aparece claro la coincidencia del rol que debe cumplir las UN en esta situación.
Los anuncios de Blair no coinciden con las declaraciones de Colin Powell, quien sostien que EEUU debe ejercer un control dominante significativo de cómo será el desarrollo de la acción humanitaria y principalmente de reconstrucción.
Este último aspecto significa quien financiará y pagará la reconstrucción. Algo que trataremos más adelante.
El que gane intentará imponer las reglas de juego a su favor en función de sus intereses.

El cisma europeo

La Unión Europea es el único bloque mundial que no pudo contrarrestar la acción unilateral de los EEUU.
A raíz de las posiciones por ahora irreconciliables entre Francia y Alemania por un lado y el Reino Unido y España por otro. Ello muestra que la Unión Europea ha logrado una conducta convergente en lo económico que culminó en Maastrich con la increible unificación de la moneda por parte de 11 países sobre 15.
No ocurre lo mismo con las posiciones políticas, pese a la declamada política exterior y defensa común.
La Unión Europea, un gigante económico y a la vez en un “enano” político que ya por tradiciones ideológicas o intereses actúa en forma heterogénea, con gran dolor para Chirac, que pretendió que los países del Este, futuros miembros, adhieran ciegamente a los dictados de los mayores.
Javier Solanas, Canciller de la Unión busca un temario común sobre el que puedan trabajar todos.
Previendo el desenlace con el triunfo de las armas de la alianza, queda el capítulo pos Saddam, de cómo administrar la ayuda humanitaria (22 millones de Euros prometidos a los que podrían agregarse otros 100 millones de Euros).
Tony Blair en la reciente reunión de urgencia de Bruselas? fue claro cuando expresó “sólo puede haber una eficaz posición europea en el mundo si Francia, el Reino Unido y Alemania, pero sobre todo los dos primeros (potencias nucleares) tranbajan juntos”.
Esto fue después de acusar a Francia de “practicar una política exterior peligrosa”.
En definitiva, Europa enfrenta una doble tarea: recomponer su relación con EEUU y definir un nuevo reparto del poder, tras la supuesta ampliación a 25 miembros de la UE.
Esta aspiración se ve hoy truncada de unificar políticamente a 10 nuevos miembros: Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Hungría, Eslovaquia, Chipre y Malta ya que frente a quien puede garantizarle cierta seguridad frente al “oso eslavo”, eligieron su alianza con EEUU.
Colin Powell fue claro en sus respuestas en estas primeras etapas. EEUU no sacrificará sus intereses en busca de un multilateralismo.
A ello se agregó Donald Rumsfeld, Jefe del Pentágono al referirse a la vieja Europa representada por Francia y Alemania.
El apoyo a EEUU se vio incentivado además de Gran Bretaña, España, Portugal, Italia y Holanda se agregó la declaración de guerra de Dinamarca y el inmediato envío de 2 naves de guerra al Golfo.
La cuestión aparece como muy profunda. En Bruselas Joska Fischer (el Canci-ller verde de Schröeder expresa “Necesitamos un profundo debate para conseguir una Europa más fuerte”, con una política exterior y de seguridad propias para que la alianza con Washington sea más sólida”.
Para que ello sea posible, Europa deberá poner “la casa en orden” y poner en marcha un pacto de no agresión en la familia”.
Por ahora, la familia “unita” está ausente.
Las últimas declaraciones del Pte. Bush dan testimonio de otros objetivos estratégicos más inmediatos y premonitorios de lo que vendrá.
“La historia nos ha dado una oportunidad de defender la libertad y combatir la tiranía y es exactamente lo que vamos a hacer. No bajaremos la guardia hasta terminar. Algunos se relajarán, otros se cansarán, pero no será mi caso, ni el del Gobierno de EEUU ni el de mi país”.

Conclusión

La guerra siembra tensiones, principalmente entre las grandes potencias.
La invasión aiada genera continuas reacciones en Francia, Rusia, Alemania, la Liga Arabe, etc.
Las relaciones se volvieron muy tirantes, pero no se han roto.
De uno u otro modo, después del fracaso colectivo del Consejo de Seguridad queda flotando el rol de las Naciones Unidas: su capacidad para administrar la pos guerra e incapacidad para condenar o aplicar medidas a los violadores de la ley.
Las divisiones derivadas en Europa, la NATO, el G-7, etc., preanuncian que habrá cambios en el diseño de un nuevo orden internacional.

Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi