LOS PRONÓSTICOS DEL FMI

En su informe trimestral todo indicaría que la economía depende de la locomotora del mundo. También lo confirma otro Nobel de Economía (“ancienne”) don Paul Samuelson, que dice
“La economía del mundo necesita el impulso de Estados Unidos para poder crecer”.
Es cierto que las estadísticas acusan que la producción real mundial en su conjunto, es más del triple de la de EEUU, pero ello no excluye que un país o grupo de países estén por arriba del promedio mundial.
Las estimaciones para los EEUU lo ubican entre 2,5 a 3,5% de crecimiento de la economía real, con crecimiento positivo de las empresas, pero sin el boom de la “burbuja tecnológica”, que dejó el tendal de inversores (pueblo) y hoy decepcionados buscan refugiarse en los ladrillos (mercado de bienes raíces).
La ciencia y la tecnología continuarán con su talento, ingenio y creatividad para incrementar la productividad de las empresas, manteniendo a raya la competitividad comercial, quizás con un dólar más bajo y ayudando a mejorar el enorme déficit comercial.
Habrá más empleo selectivo. Pero también aumenta el desempleo. Es parte de la paradoja de este nuevo tiempo.
En períodos de transición, no es fácil ni simple hacer pronósticos sobre la eco-nomía mundial, regional y mucho menos local cuando la interdependencia globalista, muestra tantos avances.
En términos de revisión, los nuevos “economistas” de la psicología cognitiva aparecen consagrados por los premios Nobel, el psicólogo Daniel Kahneman 2002, precedido por el filósofo igualitario Amartia Sen (1998) y el economista crítico de “El malestar en la globalización”, ex Vicepte. del Banco Mundial, Joseph E. Stiglitz, como intentos de cambiar
o actualizar las hasta ahora economías de mercado tradicionales.
No todas las personas son egoístas y tratan de maximizar sus ganancias, Kahneman muestra la complejidad de las motivaciones y el razonamiento humanos.
El hombre a medida que crece, que el diluvio universal de la información y del conocimiento, lo hace más libre en general, se hace más difícil de encasillarla en determinadas conductas económicas.
Creemos que los economistas neoclásicos se olvidan que el hombre del siglo XXI es un ser complejo que recibe imputs desde los 360º y sus outputs, consecuentemente no siempre responden a predeterminados y simples criterios.
Hoy día es mucho más difícil acertar en el diagnóstico de la economía y peor aún, en el pronóstico y respuesta reparadora, sin pretender mucha sustentabilidad.

** Sintetizando, los principales problemas económicos mundiales son la inestabilidad, la volatilidad, el derrumbe de las medidas bursátiles, la desconfianza por fraudes, la crisis de la deuda latinoamericana.
Un escenario de lento y constante incremento de la interdependencia, sin perjuicio del desarrollo de una guerra comercial entre los grandes en medio de estrechos márgenes entre la recesión y la depresión.

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