EL PERFIL MUNDIAL Y LOCAL FRENTE A
LA GUERRA ASIMÉTRICA

A modo de introducción conviene recordar a que llamamos guerra asimétrica, entre el o los Estados-Nación y el terrorismo internacional instalado, diverso y creciente desde hace años.
Sólo recordamos que el ex Pte. Bill Clinton en 1990 advirtió sobre el advenimiento caracterizado de la "Guerra del Terror Global", pero para no asustar al electorado que al año siguiente debía votar a su Vicepte Al Gore, el "aviso" quedó archivado en algún Comité de campaña político de alto nivel.
Tres años más tarde, el ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono, colocaron en la superficie y en los hechos lo que ya los servicios de inteligencia, habrían advertido al poder político presidencial.
El terrorismo en una de sus tantas definiciones técnicas con color y localismo político
"Es la amenaza de la violencia y el uso del miedo para coercionar, persuadir y ganar la atención del público".

La "guerra asimétrica"

Los hechos del 11 de septiembre en New York y Washington, sobradamente con-movieron al mundo, generando una enorme reacción en cadena que terminó provocando "una guerra" y dos resoluciones (1368 y 1373) de condena y ataque al terrorismo trasnacional.
Las características de guerra inédita y diferente, en la que el terrorismo internacional testea la intrepidez del adversario antes de atacar por sorpresa, usa los medios que aunque limitados los potencia, usando la moderna tecnología.
El ataque terrorista no sólo llevó por primera vez la "guerra a casa" (EEUU) sino que quebró la seguridad, creando un sentimiento de vulnerabilidad ante una guerrilla psicológica que dosifica los mensajes a una audiencia cada vez más intimidada.
Conviene avanzar un poco más en estas características de la guerra asimétrica, describiendo a un adversario teocrático, que no cree en la democracia que saben trabajar en redes, cuyo conocimiento circula más como una energía que como una mercancía susceptible de ser guardada.
Esto marca una diferencia profunda que el ideal norteamericano no alcanza a en-tender esta forma de manifestación. Por otra parte, esta guerra sin éxitos
que se desarrollará de cueva en cueva, no encaja en el umbral del dolor de una población acostumbrada al trabajo y a los placeres de la vida moderna.
Por lo tanto, a la hora del voto en un sistema democrático encuentra los límites en la innovación y "el cansancio" de la guerra de los gobiernos democráticos, en tanto los teocráticos sin prisa y sin pausa conducen sin tiempo y prescinden del espacio y de las fronteras políticas de los Estados-Nación.

El perfil del terrorismo islámico

Se trata de un movimiento religioso fundamentalista muy incorporado en la men-te de los fieles que los lleva al paraíso inmolando sus vidas en nombre de su Dios Alá y Mahoma su profeta.
Mohammed Omar y Osama Ben Laden estarían persiguiendo descalificar a Esta-dos Unidos como superpotencia mundial y muy especialmente "radicalizar el mundo musulmán en procura de la unidad por vía de la religión del Islam.
Mantener bajo el control de Afganistán la "ruta del opio", la antigua "de la seda" y la futura del petróleo del Caspio a Karachi (Pakistán) es un objetivo estratégico defensivo, con un poder de disuasión, que las bombas y misiles aéreos poco han conmovido al talibán combatiente, acostumbrado y consustanciado con la pobreza ex-trema de su desmantelado territorio.
Con el poder que le proporciona el de la heroína (75% de la producción mundial) y el hachis (principal productor del mundo) intenta desarticular y debilitar a Occidente con la droga y ahora con el miedo generalizado.
En última instancia y como jugada civilizacional procura unir a los islámicos desde Marruecos a Indonesia, con una ambición desmedida frente a un mundo tan hete-rogéneo, disperso, con intereses tan diversos.

Los pensadores musulmanes

Como el perseguido por Irán, Salman Rushie, más que culpar a EEUU de la situación, pregunta:
"Qué pasa si decimos que los males de nuestros sociedades no son sólo culpa de Estados Unidos, que nosotros somos responsables de nuestros propios fracasos". Y agrega:
"Al aceptar nuestra responsabilidad frente a nuestros problemas ¿no tendríamos que empezar a resolverlos solos?".
Salvando las distancias, en nuestra sociedad argentina, la del "no te metás" y "sálvese quien pueda", en lugar de acusar a EEUU y al capitalismo, también es hora que nos pongamos los pantalones largos y empecemos a resolver solos nuestros problemas, porque hasta ahora parecemos adolescentes que vamos a Washington a que "papá" Bush resuelva nuestras dificultades.
Un pensador iraquí dice que la enfermedad está en ellos (Aquí en Buenos Aires, la soberbia y la mentira están instaladas en los altas cumbres del poder).

Terrorismo con armas ABQ

Para algunos, el terrorismo podría entenderse como una manifestación de una crisis amplia y profunda del sistema global .
Este concepto puede encuadrarse en una definición y respuesta del terrorismo local, pero en modo alguno a la red de redes establecidas por el terrorismo transnacional, que cuenta con enormes recursos económicos y financieros (v. gr. los Emiratos Árabes, que operan como paraísos fiscales) al punto que tendría la intención de des-atar una guerra nuclear de bolsillo, las fatales guerras química y bacteriológica y, por supuesto, sin excluir los ciberataques de los cuales somos protagonistas pasivos casi a diario.
En tal caso, el pánico y el comienzo de la destrucción de Occidente podrían tenernos por testigos involucrados.
La Agencia Internacional para la Energía Atómica -AIEA- organizó una reunión de expertos a cuyo término el Director General Mohammed el Baradei dijo que "aunque es improbable la hipótesis de que los terroristas puedan valerse de una bomba atómica, en la actual situación nada puede ser excluido".
Sólo la llamada "bomba radiológica", constituida por explosivos convencionales y materiales radioactivos como los usados en medicina y en la industria, al explotar con su radiación radioactiva limitada, sería suficiente para provocar pánico en una ciudad y obligar a su evacuación.
El consultor científico de la AIEA, sostiene que un acto terrorista de esa naturaleza no necesitaría provocar inmediatamente un gran número de víctimas. Su impacto sería fundamentalmente psicológico.
Lo que no es descartable en última instancia es un sabotaje a alguno de los 86 sitios nucleares existentes en los EEUU. Por ahora la Dirección de Aviación Civil prohibió el sobrevuelo para evitar un nuevo 11 de septiembre ... ¡nuclear!.

Cruce de mensajes en la guerra del terror global

En mensajes paralelos en tiempo y distancia, el Pte. Bush en la Asamblea General de Naciones Unidas, que en cuanto pudiesen Ben Laden y su red terrorista utilizarían armas químicas, biológicas y nucleares.
"No tendrían el menor reparo de conciencia. No podemos pasar por alto esta amenaza. No podemos aplacarla. Es una amenaza contra la civilización en sí, la civilización que compartimos".
En tanto Ben Laden, a través de una entrevista con el periodista Hamid Mir del diario pakistaní Dawn hizo saber que posee armas químicas y nucleares y que podría utilizarlas si fuere necesario para defenderse de los ataques que los Estados Unidos llevan adelante contra el régimen talibán en Afganistán.
El líder extremista islámico dijo que dispone de "armas químicas y nucleares como fuerza disuasiva" y que "si Estados Unidos recurriere al arma química o el arma nuclear, podríamos replicar igualmente con armas químicas o nucleares".
Bush en su discurso a la Asamblea General fijó otro objetivo. Tras del cese de las hostilidades, los EEUU colaborarán estrechamente con la ONU y los bancos de desarrollo para reconstruir Afganistán (una vez derrotados los talibanes). Seguramente este discurso humanitario mejora la imagen bélica de estos días.

Ofensiva diplomático-militar

Frente a estos peligros que entraña el terrorismo internacional, esta red de redes de Al-Qaeda (base) o quienes fueren, cobijados por el régimen taliban, el Pte. Bush, después de 5 semanas de soledad internacional y de muchos apoyos solidarios de la comunidad internacional, ante la creciente escalada de frentes de apoyo al pueblo afgano, bombardeado por la maquinaria bélica norteamericana, sostuvo que "un in-tegrante de una coalición debe hacer algo más que expresar su solidaridad; debe actuar", añadiendo: la hora de la acción ha llegado".
Otro párrafo de advertencia que quizás esté dirigido a la pasividad latinoamericana, advierte Bush a los demás países que quienes sean inactivos en la guerra contra el terrorismo, "afrontarán su responsabilidad".
Sin duda la campaña diplomática que está llevando a cabo Colin Powell está dando resultados concretos, ya que además de la invalorable ayuda de su aliado de siempre, Gran Bretaña, los socios de la OTAN comienzan a movilizarse y dar muestras concretas de apoyo.
La sorpresa, la encabeza Alemania, que por 1ra. vez enviará fuerzas terrestres, navales y especializadas para entrar en combate.
Se alinean también Canadá, España, Italia, Turquía y Francia, que ya se han asen-tado en los Emiratos Árabes para lanzar desde allí sus ataques.
Otros países extra NATO como Polonia, la República checa, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda y el mismo Japón participarán con efectivos en esta guerra inédita.
Rusia y Tadjikistán prestarán su espacio aéreo; bases, Oman, Qatar y Arabia Saudita, en tanto que Pakistán y Uzbekistán facilitarán bases y espacio aéreo.
Se trata de una operación militar que se llevará a cabo en pocos días más con la captura de Kabul y otra acción de carácter humanitario para proveer alimentos y medicinas a un pueblo que vive en la miseria desde décadas.
América Latina, particularmente México y Brasil los más grandes, no han dado señales de participación. Venezuela ha saltado el cerco (pasó el ataque del neolibera-lismo) y la tensión con Washington es grave.

La posición local argentina

En Argentina, el Pte. de la Rúa fue de los primeros en expresar solidaridad.
En su discurso en la UN (10.11.01) ratificó "el total compromiso (de los argentinos) con el combate al terrorismo", así como "la solidaridad y el compromiso" de la Argentina con los norteamericanos.
Agregando que
Estos acontecimientos han puesto de manifiesto que "el terrorismo puede golpear a cualquier Estado y que ningún país puede combatirlo asiladamente".
Por tratarse de "una amenaza de carácter internacional debe ser enfrentado por la única institución existente de alcance global: las Naciones Unidas".
El Canciller ratificó y agregó la palabra "aliado" (de EEUU) sin extenderse ni definir su alcance político y material.
Aunque según ha trascendido, según J. Morales Solá, "la relación política con Washington, al revés de las cuestiones económicas, progresó en los últimos días, después que la Cancillería aprobara todos los pedidos que Estados Unidos le mandó con un enviado especial. Referían a la guerra en Afganistán e incluían la contribución local a una solución política del conflicto". (La Nación, 11.11.01)
En tanto, los líderes militares expresaron en sendos reportajes sucesivamente que: "las fuerzas armadas se encuentran en condiciones de aportar sus capacidades logísticas y de atención sanitaria, en caso que lo requieran los EEUU".
Las fuerzas podrían repetir alguna contribución similar a la de 1991 en el Golfo Pérsico, pero para ello requerirán a los EEUU un refuerzo presupuestario; localmente resulta paradojalmente imposible a la hora del déficit cero.
Cabría agregar que para el Congreso Nacional, una decisión de esta índole aparece como poco o nada viable, ya que la tendencia es hacia el aislacionismo como en la época de Irigoyen, a lo cual cabe agregar una buena dosis de anticapitalismo y de antiimperialismo yankee. Recordemos a S. Rushie y a G. W. Bush que acaba de decir LLEGÓ LA HORA de la ACCIÓN "reclamando de todos los países un compromiso completo en esta lucha".