| RIESGO GEOPOLÍTICO
La respuesta a un mundo más seguro, más estable y con cierta certidumbre es el desafío que tenemos por delante a nivel geopolítico y geoestratégico mundial.
Educar para la paz es la consigna si deseamos formar nuevas generaciones capaces de administrar el bien común con sustentabilidad, sin peleas, sin razones y sin justicia.
Si no impera el Estado de Derecho, la anarquía consumirá la energía positiva de los pueblos.
Sólo se distribuirá miseria para muchos y riqueza para los pocos que temporariamente detenten el poder.
La incertidumbre es el resultado de dos componentes principales
Inseguridad + Inestabilidad =Incertidumbre
La fórmula Geoestrategia de la paz deberá ser: seguridad + estabilidad = certidumbre para ganar la paz.
Dijimos en “Oteando el 2004 (Coyuntura Política Nº 996 – 09.01.04) que: “El hombre del siglo XXI deberá tener prudencia con ese don y capacidad de poder de manejo de los bienes de la naturaleza y contar con un elevado sentido de respeto, cuidado y su conservación para las generaciones futuras”.
Uno de los biólogos más respetados del mundo, Eduardo O. Wilson, dice que la tarea más urgente de la humanidad, es reconciliarse con el mundo natural.
En su libro “El futuro de la vida” habla de la contradicción entre “la magnificencia de la vida que estamos descubriendo” y el ritmo al que la vamos destruyendo.
Las amenazas: nuevas y viejas
Así como el deterioro del medio ambiente demora el progreso económico en varias partes del mundo y lo pone en peligro globalmente en largo plazo, las luchas por el poder, las amenazas poliédricas y sutiles que van de los cambios legales y regulatorios de los mercados hasta las transacciones políticas, pasando por crisis cambiarias, la lacra de la corrupción, el terrorismo internacional, etc.
La declaración sobre Seguridad de las Américas en su punto m., menciona las nuevas amenazas:
“el terrorismo, la delincuencia organizada transnacional, el proble-ma mundial de las drogas, la corrupción, el lavado de activos, el tráfico ilícito de armas y conexiones entre ellos; la pobreza extrema y la exclusión social, que afectan la estabilidad y la democracia al erosionar la cohesión social y vulnerar la seguridad de los Estados; los desastres naturales y los de origen humano, el VIH/SIDA y otras enfermedades, otros riesgo a la salud y el deterioro del medio ambiente, la trata de personas, los ataques a la seguridad cibernética, la posibilidad de que surja un daño en el caso de un accidente o incidente durante el transporte marítimo, de materiales potencialmente peligrosos incluídos el petróleo, material radioactivo y desechos tóxicos; y la posibilidad del acceso, posesión y uso de armas de destrucción masiva y sus muchos vectores por terroristas”.
El costo del riesgo geopolítico
En el sector de Seguros, también se analiza a fondo esta grave situación de las crecientes nuevas amenazas.
La aseguradora Aon Trade por medio de su Director del Departamento Económico, Michel Leonard, informa que el riesgo geopolítico ha reducido el Producto Bruto Mundial en más de U$S 800.000 millones en el año 2003; o sea, un 0,25% del PIB mundial.
La merma del PIB viene creciendo por causa del riesgo geopolítico desde el año 2001, cuando Al Qaeda hizo estrellar los aviones contra las Torres Gemelas, poniendo en aviso sobre la inseguridad en todo el planeta. En ese entonces la caída era de U$S 200.000 millones al año. Hoy los costos asociados al riesgo político se han multiplicado por cuatro.
El riesgo geopolítico se proyecta en las empresas, en las corporaciones en general, aumenta los gastos, reduce las inversiones y el crecimiento económico es menor.
A la amenaza del terrorismo transnacionalizado se le suman la guerra en Irak, el conflicto judío palestino, las luchas en Colombia, las manifestaciones en Ecuador, Venezuela, Bolivia, Perú, que ponen en jaque a los gobiernos, a la democracia joven y a la inversión, por la desconfianza que provoca la inestabilidad política.
El riesgo político se transforma, según Aon en un “impuesto geopolítico”.
La debilidad del dólar favorece la agudización de la incertidumbre.
Ello implica que los grandes grupos terroristas acentúen sus ataques contra instalaciones dentro y fuera de los Estados Unidos.
El diplomático británico Robert Cooper 1 define que el problema central a resolver para la seguridad mundial hoy es el riesgo que representan las armas de destrucción masiva en manos del terrorismo fundamentalista, lo que puede provocar decenas de millones de víctimas, a una escala como las que produjeron las dos guerras mundiales –según el artículo de Rosendo Fraga- La Nación 20.01.04.
El impuesto de la violencia en general y del terrorismo en particular
La Real Academia Española define a la violencia como:
que está fuera de su natural estado, situación o modo
que obra con ímpetu y fuerza
que ejecuta contra el modo regular o fuera de razón y justicia
Los cocaleros bolivianos de Evo Morales, los piqueteros de Castells que tomaron el Ministerio de Trabajo, que el miércoles 18 de febrero interrumpieron la Avda. 9 de Julio provocando la ira generalizada de los automovilistas, y que el 19 de febrero bloquearon 107 rutas, actuaron con violencia.
Ese mismo día pequeños piquetes rompieron todos los cristales de los Bancos Citibank, Banco Francés y HSBC ubicado en la calle Florida , sin que la policía actuara y los diarios publicaran una sola nota o foto.
Hubo violencia, daño a la propiedad privada y un sospechoso silencio …¿Quién paga los daños?.
“¿Qué puede esperarse de la seguridad pública que pagan todos los contribuyentes para que brinde ese servicio?.
¿Qué banco de inversión puede venir a instalarse en Argentina bajo esas condiciones de seguridad?.
En los mercados emergentes, los sistemas legales suelen sufrir la lacra de la corrupción y casi siempre tienen una expresión despectiva hacia el extranjero.
El odio al capital extranjero está impregnado de un fuerte resentimiento social y de envidia frente al progreso del otro.
Cuanto cuesta la seguridad a los EEUU, a sus ciudadanos y al mundo a raíz de la amenaza de Al-Qaeda:
la creación de un Ministerio con más de 100.000 empleados.
el aumento récord del presupuesto nacional y un déficit fiscal que casi llega U$S a 500.000 millones.
Los riesgos sanitarios también cuentan. La aparición de la enfermedad de la “vaca loca” en Europa y luego en EEUU tuvo altos costos. Lo mismo ocurre en estos días con la “influenza aviar” en el Asia. La rápida actuación de la OMS con la cooperación de los gobiernos de China y otros asiáticos, pudo controlar la neumonía asiática (SARS).
Estas pestes humanas además de las víctimas que provocan, han generado una caída en el turismo mundial.
Así lo declara el Jefe de Estudios de la Organización Mundial de Turismo. Augusti Huescar: el miedo a volar y estas enfermedades cortaron el ritmo del crecimiento del turismo. El recorte 2002-2003 fue de 85 millones que dejaron de volar ( 703,4 a 694 millones de turistas). El turismo mundial sufre el mayor retroceso desde 1950.
Un mundo menos seguro y menos próspero
El Foro Económico Mundial que funcionó recientemente en Davos en su reunión tradicional anual encargó un sondeo de la opinión pública mundial sobre la base de 43.000 personas en 51 países, incluyendo la Argentina.
La elaboración de la encuesta estuvo a cargo de Gallup International “Voice of the people” Survey y representa la visión de 1.100 millones de ciudadanos.
Resultan muy interesantes los re-sultados y las conclusiones principales a que arribaron y que se dieron a conocer muy parcialmente en Argentina en el diario La Nación del 3 de febrero de 2004, y que a continuación comentamos.
La incertidumbre, la carencia de confianza y la inestabilidad
Cada una de estas áreas tiene efecto en el resto de los factores. Por ejemplo, si la gente siente que su seguridad nacional e internacional es pobre, ellos se sentirán probablemente deprimidos también sobre las circunstancias económicas, aún incluso si estas no están ligadas objetiva o directamente.
La reciente pobre actuación de la economía en algunas regiones como Sudamérica o las emergentes economías de Europa del Este y Central y más específicamente ciertos países tales como Japón, tienen un efecto negativo desproporcionado sobre la mayoría de los “rating”, estén ligados o no a la economía. La inversa también es válida.
El doble de la gente del mundo (40%) considera que la seguridad es pobre, en tanto que la mitad (20%) es buena.
Más de la mitad del mundo siente que vive en un lugar menos seguro que hace diez años.
El 48% de los entrevistados piensa que la próxima generación vivirá un mundo menos seguro. En Europa alcanzará a las dos terceras partes (64%).
La gente tiene la sensación que la posición económica de sus países es peor ahora que hace 10 años, aunque algunos piensan que personalmente que ahora están levemente mejor.
Muchos países, particularmente los del mundo industrializado tienen poblaciones que envejecen y hay genuina ansiedad en todos los continentes acerca de la seguridad de la gente de edad y los jubilados, particularmente en Sudamérica, Japón y Corea del Sur.
La mayoría de los países considera la seguridad ambiental como pobre.
Pero lo más inquietante de todo es que el estudio señala que a nivel mundial el ciudadano común, cree que no tiene injerencia y está desa-lentando para modificar su sensación de falta de seguridad y falta de prosperidad.
Este fue uno de los temas claves que se trató en Davos, porque este pesimismo refleja que la gente cree que no tiene incidencia en los factores políticos, económicos y sociales que afectan su vida diaria y esperan de los actores nacionales e internacionales estabilidad para sentirse mejor.
Sur América bajo análisis
La encuesta de Gallup internacional muestra la opinión de la gente acerca de la seguridad, la economía pasada, presente y futura.
Desbroza la seguridad en internacional, nacional, ambiental y para la gente de la tercera edad y jubilada.
Los resultados son más que preocupantes:
En Sudamérica la gente piensa que el 79% que está menos segura que hace 10 años y sólo un 14% dice está a salvo. Argentina es el país incluido en la encuesta que más inseguro se siente, junto con Uruguay (84%). Diez años atrás Argentina y Uruguay con el 1 a 1 estaban gozando de un boom económico. La burbuja reventó y la vida económica ha sido una pesadilla para muchos.
En Perú sólo el 25% dice estar a salvo ahora que la mayoría, (52%) hace 10 años.
En cuanto a la prosperidad, 66% de la gente de toda la región está convencida que su país está menos próspero que hace 10 años.
En Argentina las 2/3 partes sostiene esta visión. En Ecuador el porcentaje asciende a 74%. En Uruguay el 89% siente que es menos próspero que hace 10 años.
Pensando en uno y la familia, de como será su prosperidad económica, la visión sudamericana es deprimente, con una mayoría en Uruguay (73%), Argentina (61%), Ecuador (59%) y Perú (53%). El promedio es 60%, el más elevado del mundo encuestado. Las causas de atribuyen a la reciente turbulencia económica y a un sentimiento de sentirse menos prósperos en los últimos 10 años.
Respecto de la seguridad para la próxima generación, el promedio de menor seguridad, es del 47%, similar al de América del Norte. En cambio, el 23% piensa que vivirá en un mundo más seguro. Uruguay (63%) y Ecuador (61%) son particularmente negativos acerca de la seguridad mundial para la próxima generación.
Pensando en la prosperidad económico de la próxima generación de sudamericanos, las visiones están equilibradas, 34% negativa y 33% positiva. En Argentina piensan que un 38% será próspera.
Cuando entramos en el campo de la seguridad, los resultados son altamente negativos
A nivel internacional, 57%, superior a todas las regiones
A nivel nacional, la región no se siente muy a salvo
Tiene un valor negativo del 69% (Argentina, 70%)
En el mundo y en Sudamérica, la seguridad ambiental tiene alta medición negativa, el récord es de Sudamérica, con un 62%. En Argentina, 63%
La seguridad de los mayores: ancianos y jubilados en los próximos 10 años será peor, 36%, que mejor 19%. En Argentina, el 27% no se siente confortable de obtener una seguridad mejor
Para cerrar este resultado de la encuesta de Gallup Internacional, veamos lo que la gente piensa sobre su posición económica en los próximos 10 años.
Los ecuatorianos (63%) y peruanos (58%) piensan que su posición económica será peor en los próximos 10 años.
La mayoría de la región cree que habrá pequeños cambios.
En tanto, en Argentina y Uruguay son altísimos los niveles de incertidumbre , sobre lo que puede ocurrir con su posición económica en los próximos diez años.
La ingerencia del ciudadano
El resultado del estudio recalca -en primer lugar- que el ciudadano común cree que tiene poca o nada ingerencia personal en los asuntos económicos, políticos y sociales que lo afectan en su vida diaria y espera que los agentes o protagonistas nacionales e internacionales se ocupen y le provean para ellos y sus familias una estabilidad de fondo para sentirse mejor.
Este es un tema político de profunda gravedad en relación con la democracia.
El politólogo Giovanni Sartori, un gran estudioso de la ciencia política, ha escrito un “Manual de resistencia” 2 contra la arrogancia del poder, donde debate sobre los sistemas electorales, los grandes temas nacionales e internacionales, la inmigración, la globalización, la guerra, etc.
En sabia descripción, Sartori describe en el último decenio de historia política el actual colapso civil (caída). Diagnostica en función moral la depresión de una grave enfermedad, el increíble deterioro ac-tual de la vida política.
América Latina, Sudamérica en particular han tenido 10 años muy difíciles para el Estado liberal, democrático y de Derecho a que aspiran los ciudadanos inspirados en los preceptos constitucionales.
Hay dos órdenes jurídicos: el de los dirigentes que cambia en cada turno de gobierno y el de orden jurídico del Estado que no es respetado.
El ciudadano al no sentirse respetado, si no más bien usado en cada elección torna al aislamiento, a la amarga queja y a una visión negativa de su futuro.
La dirección actual es hacia países invertebrados, cada vez más fragmentados y enfermos de conformismo en circunstancias efímeras.
Países disociados, invertebrados al momento de la prueba ruinosa de la inferioridad en la comunidad internacional (ver CP Estados fallidos en Geo-strategy.com .
Riesgo político
El periodista y escritor José Luis Cebrian 3 en contraposición al fundamentalismo islámico, ha hecho la presentación del libro: “Fundamentalismo democrático” donde hace referencia a las políticas de Aznar y de Bush sobre la invasión a Irak, en nombre de la democracia.
Más allá de este interminable debate, vale la pena rescatar la definición para extenderlo a los gobernantes de estos países sudamericanos y de otros tantos.
Dice Cebrian acerca del fundamentalismo democrático: “el ejercicio que hacen los gobernantes que se sienten en posesión de la verdad y quieren imponerla a otros”, y agrega: “Estamos en un receso democrático en todo el mundo, mientras las democracias asentadas viven una bonanza económica notable, la sociedad mira hacia otro lado ante fenómenos como la inmigración”. Una frase que es válida para España y para estos lares, dice que
“utilizan la democracia en función de su poder y son capaces de vulnerarla allá donde pueden”.
En Rusia, el autoritarismo, la sumisión, el miedo a disentir se han fortalecido durante el mandato de Vladimir Putin.
Un líder formado en los órganos de seguridad y de inteligencia del Estado, donde la campaña de los comicios se ha convertido en un ritual vacío de contenidos.
Yendo al otro extremo, el del ciudadano común, en Cartas a los Lectores de La Nación, 21.02.04, el Capitán de Ultramar, marino mercante argentino, ya jubilado, relata que “en el 2000 recorría a cualquier hora todo tipo de lugares en su territorio sin temor de mis conciudadanos…”.
“Hoy desde entonces comenzó la inseguridad adueñándose del país. Robos, violaciones, secuestros, asesinatos y tantos más. Desde ese 2000 hasta ahora ¿quién fue el promotor de todo esto, quien desocupó a la gente, quien evitó la educación, quien empeñó el país promoviendo irreales beneficios?. Y también tanto más …”.
Coincidiendo con los resultados de la encuesta de Gallup de cómo se sienten los ciudadanos frente al poder de los poderosos, epiloga así:
“Hoy no tengo mi marina, mi casa está cercada, no salgo de noche, le temo a cualquier desconocido. ¿A quién considera culpable nuestro hermoso país?”.
El grupo Eurasia del Deutsche Bank lanzó un índice mensual que evalúa la estabilidad política de 23 países emergentes (ver gráfico al final del texto).
Riesgo financiero
Esta es la faceta financiera de los países donde se advierte y se mide el riesgo en función de la calidad de sus bonos.
La firma Economist Intelligence Unit, califica a Irak como el país de mayor riesgo para los inversores extranjeros en los mercados emergentes.
Inmediatamente le sigue Argentina, en tanto mientras Brasil está a mitad de camino, Chile junto con Hongkong y Singapore integran la tríada de los de menor riesgo en el mundo (ver gráfico al final).
Riesgo nuclear
El General Pervez Musharrat, Pte. de Pakistán, fue centro de atención en esta semana desde que se reveló que Abdul Qader Khan –padre de la bomba nuclear paquistaní- era una figura central en la red de proliferación internacional, según la investigación, Musharrat dijo que la investigación no ha descubierto de parte del científico transferencia de diseños para armas nucleares.
Mohamed El Baradei, que es el Director de la Agencia Internacional de Energía Atómica 4 advirtió:
“La proliferación nuclear va en aumento. Los equipos, el material y la capacitación antes eran en gran medida inaccesibles. Pero hoy existe una compleja red mundial que puede proveer sistemas para producir material utilizable. Es evidente que la demanda existe: los países siguen interesados en la adquisición ilegal de armas de destrucción masiva”.
El Baradei recomienda “una hoja de ruta para el desarme nuclear comenzando con una importante reducción de las 30.000 cabezas nucleares que siguen existiendo y poniendo en vigencia el largamente esperado Tratado Amplio de Prohibición de Pruebas Nucleares”.
En las regiones con conflictos prolongados persiste el intento de poseer armas nucleares. Por ello El Baradei dice que “Debemos empezar a ocuparnos de las causas primeras de inseguridad”.
“Debemos abandonar la idea impracticable de que es moralmente censurable que algunos países busquen tener armas de destrucción masiva pero moralmente aceptable que otros tengan seguridad y en realidad continúen aumentando su capacidad y formulando planes para su uso”.
Conclusiones
El riesgo político costó a la economía mundial U$S 800.000 millones, reduciendo el gasto corporativo, inversiones, etc., en el 2003.
La incertidumbre ha contribuido a la retardación de la economía.
El impacto del riesgo geopolítico se hizo sentir en los mercados emergentes.
En el manejo del riesgo político y económico en Sudamérica, se destaca negativamente Argentina, Colombia y Venezuela.
Entre los países de mayor riesgo financiero se destaca Irak y luego Argentina. Chile integra la tríada de menor riesgo junto con HongKong y Singapore.
Estamos corriendo el riesgo de la autodestrucción nuclear por la creciente proliferación nuclear.
Según la encuesta de Gallup, el mundo está peor que hace 10 años y las perspectivas para las futuras negociaciones no son buenas.
Los ancianos y jubilados estarán peor.
Es urgente frenar la proliferación de armas de destrucción masiva en poder de naciones fuera de la ley y por sobre todo, de organizaciones terroristas.
La sensación de vivir en un mundo inseguro se acrecentó en los últimos diez años.
Hace falta combatir el terrorismo con una cultura de seguridad contagiosa.
Los ciudadanos del mundo sienten que tienen poco o nada efecto personal sobre los factores económicos, políticos y sociales.
La incultura política actual debe atravesar un cambio profundo que pase del conflicto ideológico a la cooperación, del extremismo a la moderación, del dogmatismo a la tolerancia, de la doctrina abstracta al gerenciamiento.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
1 Autor de “The Breaking of Nations: Order and Chaos in the 21st century”
2 Mala tempora – Giovanni Sartori – Edit. Lateiza – p.p. 525 E 19 Corriere Della Sera – 17.02.04, pág. 22
3 El País, 4 febrero 2004 - España
4 Clarín, 24 febrero 2004 – página 29 |