| FORO SOCIAL
EUROPEO EL EFECTO “FLORENCIA”
La primer rama del Foro Social Mundial, celebrado en Porto Alegre,
Brasil, ha tenido por escenario la renacentista ciudad museo de
Florencia, el
FORO SOCIAL EUROPEO
Según su organizador, el líder italiano antiglobalista
Vittorio Agnoletto, “el movimiento de los movimientos”,
de carácter pacífico, tuvo varios objetivos
• la antiglobalización
• el rechazo a la guerra contra Irak
• desarrollos alternativos al neoliberalismo
• la lucha contra el racismo
• el antifascismo
• el antinazismo
Los números del suceso
La heterogénea manifestación de rechazo al sistema
existente contó con la participación de 450.000 personas,
dato estimado de la Prefectura de Florencia. Los organizadores del
Foro hablan de 1 millón.
Con estos objetivos, los blancos preferidos fueron el Pte. Bush,
los EEUU y el derechista 1er. Mtro. italiano, Silvio Berlusconi.
La forzada aprobación de la resolución del Consejo
de Seguridad de en-viar la Comisión de inspectores a Irak,
constituyó el motivo más explosivo de que sin desarme
habrá guerra.
Se menciona que hubo 35.000 delegados de asociaciones de 105 países,
que se reunieron 4 días en 200 mesas redondas de debates
y seminarios; algo similar a lo ocurrido en Porto Alegre.
Las autoridades italianas nacionales y locales, en previsión
de que se repitieran los hechos de Génova, destacaron 4.500
carabineros y policías que mantuvieron un bajo perfil, facilitando
que no hubiera incidentes, ni choques violentos.
Los sindicatos de izquierda y los partidos comunista y socialista
locales y europeos, aprovecharon para darse cita y buscar adeptos.
También los partidos de oposición (el Olivo) y algunos
de sus dirigentes hicieron foto para pescar votos y apoyos futuros,
en contra del “cavallieri” Berlusconi.
Una primera conclusión es que ningún partido ni político
puede el tener poder de convocatoria que han tenido los antiglobofóbicos.
Dada la diversidad de organizaciones (ONG) y finalidades de cada
una, así como sindicatos de izquierda, resulta importante
analizar desde lo glo-bal, el nuevo perfil internacional por un
lado, y por otro, la economía y las políticas de las
principales potencias.
Obviamente, aquellos que están envueltos en el conflicto,
como Irak, los terroristas y los pueblos hambrientos y marginales,
merecen un análisis frente a un mundo en cambio acelerado.
Representantes argentinos en Florencia
Un grupo heterogéneo formó parte de la delegación
argentina: Atilio Bo-ron (Clacso); Adrián Ruiz (Attac); “Yuyo”
Rudnik por los piqueteros; Beverly Kerne de Diálogo 2000
y Jubileo Sur; Norma Fernandez de Madres de Pla-za de Mayo, Línea
Fundadora.
Nora Cortinas, miembro del Comité del Foro, compartió
el sentimiento de los pueblos, rechazando la militarización
norteamericana, el ALCA y la deuda externa.
En cuanto al mensaje del Foro, destaca que:
• Los pueblos “no queremos la guerra”, sino “trabajo,
respeto, salud”.
• “Marchamos contra el neoliberalismo y el rechazo a
la situación que vive el mundo
• “Todos unidos vamos a triunfar”
El efecto “Florencia”
La fecha del Foro Social, poco o nada tenía que ver con
el desenlace en el Consejo de Seguridad de envío de la misión
de Inspectores a Irak y su fuerte condicionamiento.
La coincidencia sirvió para duplicar el número de
participantes (se esperaban 200.000) y lograr así un acto
de gran trascendencia, el más grande en contra de la guerra.
Algo quizás inesperado para el Dpto. de Estado de EEUU y
para otras muchas Cancillerías.
A EEUU le ha surgido súbitamente un frente popular en contra
de
• la guerra contra Irak
• la nueva política imperial
El unilateralismo del Pte. Bush, en parte frenado por Colin Powell,
cau-sa muchos recelos en Europa, ante la falta de precisiones respecto
del armamento de Saddam Hussein y los alcances de Al-Qae-da y su
líder Osama Bin Laden.
Otro de los elementos deducibles ha sido el abierto interés
estratégico de EEUU por la reserva petrolera de la región
centro-este del Asia, donde cuenta con el petróleo de Irak
y principalmente del Mar Caspio.
El avance estratégico de EEUU podría restar negocios
a los proveedores europeos tradicionales (Francia, Alemania, Rusia,
etc.)
de Irak, Irán, Arabia Saudita, Kuwait, etc.
Europa, en general, poco a poco ve que está perdiendo peso
geopolítico en la región, frente no sólo a
los avances de EEUU, sino de China y naturalmente del vecino más
poderoso, la Federación de Rusia.
Al agregarse otros actores como las grandes empresas multinacionales
petroleras como Amoco, Exxon, Shell, etc., que hoy tienen acuerdos
con sus paralelos de Rusia (Luckoil, Yucos, etc.) el negocio de
la guerra y la expansión geopolítica y económica
se vuelve más compleja por la cantidad de nuevos actores
en juego.
El efecto Florencia a nivel local es un llamado de advertencia al
Gobier-no de Berlusconi que estaría indicando el avance de
la “sinistra”, aunque puertas adentro reina confusión
de estrategias, tácticas y luchas personales (nada nuevo,
ya que en Argentina ocurre algo bastante parecido) tanto como que
el globofóbico principal, Vittorio Agnolotto, ubicado en
el ex Co-munista partido DS (democráticos de izquierda) principal
fuerza de la cen-trosinistra, ha expresado que apoyará una
acción militar contra Saddan si las Naciones Unidas aprueban
una resolución en este aspecto.
Efecto en el mundo árabe
La masiva marcha de Florencia ha tenido también repercusiones
en el mundo musulmán.
Por empezar, supone que Saddam Hussein y su sumiso parlamento, deben
haber festejado al
ver medio millón de europeos, o más, en manifestarse
en la defensa de su soberanía, así fabrique las armas
más destructivas contra el hombre particularmente occidental.
También, dio impulso para que la Liga Arabe reunida en Egipto
se pro-nunciará en contra de la invasión a Irak, considerando
que una agresión a ese país se podrá considerar
una agresión a todo el mundo árabe.
Por último, también se deben sentir aliviados los
terroristas trasnacio-nalizados metidos en Europa y otras partes
del mundo, pues seguirán disponiendo de los Estados protectores
para todas sus correrías destructivas en contra de Estados
Unidos y Occidente en general, incluyendo a Argen-tina (p.e. reuniones
de terroristas en la triple Frontera).
El factor paz
Un acto de medio millón de personas desfilando pacíficamente
es poco común.
La ciudad de Florencia no fue profanada ni ultrajada como las hordas
salvajes y violentas lo hicieron en Génova y otras ciudades.
El pueblo florentino desde sus hogares ofreció bebidas y
comidas gratuitamente.
Los policías (pocos) a su paso fueron aplaudidos.
La concentración fue un acto contra la guerra en términos
retóricos y de advertencia.
También fue contra la intervención militar en Irak,
con o sin aval
de las Naciones Unidas.
Obviamente, era inevitable que toda la sinistra y la centrosinistra
se pronunciará contra el antiimperialismo de otros tiempos
(o acaso la UE no es otra forma imperial, v.gr. el unilateralismo
de la Política Agraria Común, que tanto perjudica
a los pueblos de producción agraria).
También se pronunciaron acerca del “antiamericanismo”
sin adjetivos, lo que indica un sentimiento europeo de rechazo que
debe ser evaluado en el perfil del nuevo orden internacional en
formación, alrededor de la políti-ca exterior de los
EEUU.
En cambio, hubo silencio respecto de la política de derechos
humanos y civiles, en aquellas amplísimas zonas del mundo
que correspondería de-fender de la arrogancia de EEUU y de
los países occidentales industriali-zados.
* En síntesis, estos movimientos anti todo
y sin modelo propio alt ernativo (enunciado, pero no concertado),
están mostrando la disconformidad contra la situación
mundial.
La globalización deja a los pueblos no preparados para afrontarla
en inferio-ridad de condiciones, que son la mayoría (2/3
del total).
No se ha generado una propuesta reparadora acordada entre las potencias
(G-8) ni con el BM, ni otros órganos de cooperación
y ayuda.El súbito unilateralismo del Gobierno del Pte. Bush
genera más enemigos que aliados, hasta el presente.
El Foro Social de Florencia, así como el Mundial de Porto
Alegre, en un mun-do cada vez más empobrecido, tendrá
fuertes repercusiones en el rol de los nuevos actores, las ONG y
partidos de izquierda.
Los políticos y los partidos están siendo superados
por la sociedad civil y sus órganos.
Resta decir que el “efecto Florencia” con sede en Italia,
en contra de la guerra, puede tomar volumen en todo el mundo y en
particular en los países árabes y del tercer mundo,
como forma de presión y autodefensa.
Por último, Florencia y la no guerra quedarán instalados
como un símbolo para próximas manifestaciones antiglobofóbicas,
en especial en Sudamérica y en Buenos Aires.
En tanto, el “efecto paz” puede constituir un poderoso
inhibidor para librarnos del terrorismo transnacionalizado, regional
y local.
Director Propietario: Lic. Julio Juan Bardi
|