EL PETRÓLEO DE VENEZUELA

El petróleo y su precio es un commodittie que tiene un enorme peso político e incide directamente en las economías de los países al producirse tensiones en los precios, si bien el precio promedio son U$S 25 por barril, con frecuencia se viene superando esa marca a raíz de los conflictos en las zonas de yacimientos.
En el cuadro de producción, cinco países producen 1.482,1 millones de tons., que representan el 46% de la producción total, en el siguiente orden:

Arabia Saudita 448,2 12,5%
Estados Unidos 352,6 9,9%
Rusia 323,3 9,0%
Venezuela 181,4 5,1%
Irán 176,6 5,0%

El total mundial es de 3.577 millones de toneladas, participando la OPEP con 1.508,8 millones; o sea, el 42,2%.
Para Venezuela, la producción del crudo representa 48,3% del PBI.
Los principales yacimientos ubicados en Amuay (400.000 barriles diarios) Cardon (400.000 barriles diarios) y el Palito (130.000 barriles diarios) y sus derivados, comprenden el 80% de las divisas que entran al país.
Posee reservas por 76.000 millones de barriles.
La empresa estatal tiene 42.000 empleados y cuenta con 24 refinerías ubicadas en Venezuela, EEUU y Europa (Suecia, Bélgica, Alemania y Gran Bretaña). Procesa 2,4 millones de barriles de crudo, de los cuales 1,1 millones van a EEUU, país del cual es el tercer proveedor.
A pesar de las expresiones frecuentes de desagrado mutuas entre H. Chávez y Washington, la relación comercial se mantuvo y EEUU siguió siendo el mayor cliente y comprador del crudo venezolano.
El retorno de Chávez provocó un día después un aumento del 4,6% en el precio del crudo, lo que indujo a pensar que Venezuela cumplirá con las cuotas de la OPEC.
Al descartarse un aumento de la oferta, los precios continuarán en alza, más aún si progresa el embargo de Saddam Hussein y si se concreta el pedido del Pte. iraní de conformar un frente en la OPEP de suspender los suministros, se continúan los ataques israelíes a los palestinos.
Por suerte, la unidad de los países de la OPEP no es muy firme. Seguramente Arabia Saudita hará caer los intentos de Irán, Irak y otros socios menores. Se supone que Chávez amenazaría, pero no llegaría a esos extremos. Esto dependerá en buena medida de la nueva relación entre EEUU y Venezuela, después del fracaso de la conspiración contra Chávez.
Otro capítulo importante es la caída de la producción de Venezuela debido a una caída de las inversiones (25% anual). Una controvertida ley de hidrocarburos podría disuadir la inversión extranjera, debido a que aumenta de 16,7% a 30% las regalías. Esta medida parece poco probable y afecta los intereses de Venezuela, con la participación mayoritaria en nuevas empresas conjuntas con compañías extran-jeras, incluso argentinas.