|
UN SEGUNDO FRENTE DE "GUERRA"
Las operaciones militares antitaliban y anti Al-Qaeda en breve
tiempo más perderán el encabezamiento de las primeras
planas de los periódicos.
Los B-52 no encontrarán blancos rentables. Las tropas de
paz de las Na-ciones Unidas se harán cargo de la seguridad
y el respaldo del Gobierno transitorio afgano.
En el sur de Afganistán el Ejército de Estados Unidos
reemplazará a los marines. Los prisioneros o terroristas
de Al-Qaeda serán concentrados en el Aeropuerto de Kandahar
y listos para ser juzgados por cortes militares.
Sin embargo, hay dos datos que "estiran" la guerra.
En el primero, el Pte. Bush ha reiterado que esta campaña
será muy larga. A 71 días del inicio de la guerra,
para el pueblo de EEUU, la captura del cerebro de la banda Al-Qaeda,
el saudita Ben Laden y del mullah Mohammed Omar, líder de
los talibanes por las fuerzas aliadas, ha quedado para operaciones
de los servicios de inteligencia, pues por los datos recogidos en
el frente, ambos se han escurrido posiblemente entre las tribus
pashtun de Pakistán.
En el segundo aspecto, C. Powell fue categórico: "no
sabemos donde éstá. Por lo tanto la guerra sigue por
otros medios".
En tanto, un documento final de la Unión Europea, aliada
de Estados Unidos, abre todo un debate sobre el alargamiento de
la guerra.
El texto de dicho documento, elaborado por la presidencia "pro
témpore" de Bélgica, señala lo siguiente:
"Inmediata a la caída del régimen del Taliban,
el objetivo de la operación militar conducida por la coalición
(la coalición antiterrorista guiada por los Estados Unidos
que ha estado formada después del atentado del 11 de sep-tiembre
...) en Afganistán continúa el problema de la eliminación
del resto de Al-Qaeda. La aprobación de la comunidad internacional
deberá ser exami-nada antes de la extensión geográfica
de aquella operación".
El debate europeo recién se inicia y choca contra la decisión
del Pte. Bush de continuar la guerra contra el terrorismo en todos
los países que hospeden o protejan a miembros de la red Al-Qaeda,
fundada por el saudita Osama Ben Laden, ahora declarado responsable
de los atentados del 11 de septiembre contra las Torres de Nueva
York.
Más aún, el Gobierno norteamericano ha precisado que
hay países que podrían ser comprendidos o envueltos
en la ofensiva contra el terrorismo como Irak, Somalia, Sudán
y Yemen.
En este país de 17 millones de habitantes y más de
50 millones de armas en manos privadas, ha habido choques entre
efectivos del Ejército y las milicias tribales que albergan
terroristas buscados por EEUU, vinculados a los atenta-dos del 11
de septiembre.
En Yemen el ataque al destructor USS Cole provocó la muerte
de 17 mari-nos estadounidenses.
El Secretario General de la ONU, Kofi Annan ha precisado que la
resolu-ción de la ONU, que da origen a la intervención
en Afganistán, no autoriza la extensión de las operaciones
militares a otros países, afirmando:
"Cualquier acción tendiente a extender la lucha contra
el terrorismo a otra región del mundo deberá ser examinada
por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas".
Romano Prodi, Director General de la Comisión Europea, preguntado
acerca de la extensión de la guerra ha dicho que: "La
lucha contra el terrorismo es prioritaria".
En la reunión de Laecken, Bruselas de los Jefes de Gobiernos
europeos, se pudo observar la política del 1er. Mtro. Tony
Blair de desempeñar un nuevo rol militar del Reino Unido,
después de un cierto período de aislamiento en varias
cuestiones comunitarias.
Así como Gerhard Schröeder aprovechó el proceso
diplomático de insta-lación de la administración
provisoria afgana a partir del 22 de diciembre en Kabul, Blair trata
de aumentar su peso militar organizando las Fuerzas de Paz que se
instalará en Kabul.
El Gobierno de Bush reparte misiones a los países líderes
para mantener activa la coalición.
Mientras tanto, ahora con sus bombardeos en vez de arrojar bombas,
descienden en paracaídas, tortas de dulces para festejar
el fin del Ramadan, siguiendo la tradición árabe,
como un modo de demostrarle el respeto al pueblo afgano, después
de tanto sufrimiento.
El Pte. Bush ha ratificado que "la próxima prioridad
americana será la no proliferación de armas de destrucción
de masas y de los medios para usarlas.
No aceptaremos que aquellos Estados fuera de la ley, financien o
adiestren a los agentes del terrorismo.
"Las naciones que violan este principio serán consideradas
hostiles. Le hemos advertido".
El Secretario General de la OTAN, George Robertson, pidió
a la alianza prepararse para invertir más recursos contra
el terrorismo mundial.
Por supuesto que Irak está en primera prioridad. El Pentágono
se prepara para llevar la guerra a otros países que apoyan
el terrorismo. De ello hablaremos más adelante.
|