Por el especialista Julio Juan Bardi
 

PROSPECTIVA 2006-2020

El escenario mundial es cada vez más complejo. Esta visión global golpea a los más débiles, sean personas o naciones. La alta complejidad de estos tiempos está instalada en las capas de los poderosos, sean naciones, multinacionales o personajes notables. Woody Allen -un notable de 70 años- en recientes declaraciones considera que “el mundo es una pesadilla”, y agrega que “no idealiza el pasado y mira el mundo sin ilusiones y sin triunfos”. A la vez que critica con dureza a su Pte. (Bush): “Cada una de sus actitudes muestra que Bush es el peor administrador político que jamás haya existido en Estados Unidos”. Podíamos decir que esta es una visión pesimista Keniche Omahe, con su cara sonriente (Management Herald de Argentina, diciembre 2005) ve a la Aldea Global llena de oportunidades en la nueva economía y el nuevo escenario mundial. El tiene una visión muy avanzada de un mundo nuevo muy distinto al pasado y al presente. Sus libros “El final del Estado-Nación”, “Un mundo sin fronteras” y “El continente invisible”, reflejan su visión del futuro. El nuevo mundo se está reconstruyendo en regiones interdependientes. Ya no hay Estados-Nación autónomos, por más que algún gobernante desde su aislamiento, quieran dar una imagen sólo para diferenciarse y llamar la atención usando la mediática especulativa de un populismo aberrante, discriminatorio y violatorio de los derechos humanos. Omahe sostiene que lo más importante de todo es la manera como la tecnología ha transformado a la Geopolítica, convirtiendo a los anticuados Estados-Nación en anacronismos. En la economía global el modelo keynesiano es deficiente, dice Omahe, no funciona. Estamos en un mundo cambiante en acelerada transición. Para Omahe “los ambientes económicos son tan permanentes como los accidentes climáticos”. Cabe destacar que el clima en la Tierra no es estático, sino tan cambiante como que escapó al dominio del hombre en todos los tiempos. Una región debe dar muestras de que merece ser objeto de consideración. Debe competir un busca de inversión. Islandia es un modelo, Finlandia y Chile entre otros. Estados pequeños que hoy son líderes en atraer capitales, como lo fueron Taiwán, Singapur y antes Japón. Hoy China es un Estado Región junto con India. El club de los grandes está pasando. Los Estados pequeños o medianos como Finlandia o Chile, hace más de 20 años que empezaron a mirar para afuera. Finlandia tiene 5 millones de población. Pero la Nokia (finlandesa) es universal. Buscan los nichos y aplican las nuevas tecnologías. Chile tiene menos de 15 millones de habitantes, pero su mercado es de mas de 900 millones. Celebró convenios comerciales con EEUU, la Unión Europea, México, Canadá, Corea del Sur, Singapur, Nueva Zelanda, Brunei y los países escandi-navos de la EFTA .Hoy está cerrando convenios parciales nada más ni nada menos con China (1.300.000 millones de habitantes) y con India (1.100.000 millones) Su mercado es abierto y sólo tiene un AEC de 6%. ¡Bajó las barreras! para comerciar con el mundo. Todavía no está escrita como es en la economía global dada su alta complejidad, ya que se encuentra en permanente estado de fluidez como “metamorfosis perpetua” cuyas características definitorias, por ahora son imprecisas. Mientras esto ocurre, otros Estados, ricos en todo tipo de recursos naturales, sólo se dedican a proteger sus “ineficientes industrias” del pasado en vez de mirar el nuevo mundo de los negocios. Los Estados-Nación con poca población deben hacer gala de la innovación y el cambio de mentalidad, en un mundo cada vez más globalizado, con naciones integradas regionalmente interdependientes. Geopolíticamente los Estados Unidos de Norteamérica están siendo conducidos a un cierto aislamiento tras la guerra de Irak, Al Qaeda, la lucha contra los países “ejes del mal”, especialmente Irán, Corea del Norte y quizás más adelante Venezuela, mientras dura el petróleo caro. Está emergiendo una nueva comunidad internacional numerosa, pero bastante antinorteamericana que puede alinearse prontamente, tras un presunto líder mundial; p.e., si China e India deciden alguna nueva polarización y/o enfrentamiento, por ahora lejano. China, de acuerdo con estimaciones de la UNCTAD hacia el 2020, podría convertirse en la 2da. potencia mundial y en el mayor importador de alimentos, con compras cercanas a los U$S 22.000 millones, superando a Estados Unidos y Japón. La fuerza laboral del mundo se amplió con la incorporación de 700 millones de trabajadores chinos y con la de otros países asiáticos como India y los ex comunistas, ahora capitalistas como Vietnam. Ello indica que el eje del mundo se desplaza hacia el sudeste asiático. H. Makinder, ubicaba el “hinterland” en el área de Moscú. Las manufacturas de países en desarrollo caen en valor un 10%, en tanto en China caen un 30%, siendo más competitivos. En países como Argentina se vuelven progresivamente poco viables las estrategias de desarrollo basados en la exportación de bienes masivos y sin diferenciación, cuyo principal insumo es mano de obra poco calificada con bajos salarios. El eje del desarrollo pasa con incorporar nuevas tecnologías y alto valor agregado, como ocurre p. e. con el sector vitivinícola en el área de Cuyo - Argentina, con la incorporación de expertos etnólogos químicos, etc., de procedencia europea y nuevas cepas mediterráneas. La ofensiva del gas y del petróleo en manos de líderes políticos inescrupulosos, se está convirtiendo en una amenaza para el equilibrio de la paz y seguridad mundial. Con China a la cabeza y otros países en alza como India, Brasil, Indonesia, Sudáfrica, los antiglobalizadores están perdiendo terreno, ya que a las fuerzas que respaldan a la economía mundial, en general les va bastante bien. Por supuesto que hay perdedores como aquellos que quieren volver al pasado. La retórica antiestadounidense es ideológica. ¿Porqué no renegamos del capitalismo chino o vietnamita?. En algunos lugares, particularmente de América Latina, hay temor al capitalismo, a la vez que un gran resentimiento. La competencia de los mercados será quizás la nueva arma de los políticos que no han sabido o querido entender las nuevas formas del desarrollo innovador basadas en un sistema educativo más exigente, formador del ciudadano del nuevo mundo sin fronteras que sólo conserva su identidad cultural. La frase: Hay dos actitudes en la vida: soñar y parar de soñar. Volverse grande es también dejar de soñar, pero es importante no abandonar totalmente el sueño porque sino se envejece antes del tiempo. Y al mismo tiempo es necesario aprender a vivir en un mundo imposible”. Del Director de cine frances Cédric Klapisch ( películas “piso compartido” y “las muñecas rusas”).